domingo, 24 de noviembre de 2013

DESBORDES DE CONSCIENCIA

En las mareas de las costumbres, en las cápsulas de la rutina, los deberes ficcionales siguen gastando nuestra energía, las virtualidades enlazándolos, reproduciendo en sus moldes nuestra subjetividad.

Las ideas proyectadas sobre los cuerpos nublan la existencia, cables en el inconsciente dirigiendo su fluir, cotidianidades reproduciendo el armazón de lo viejo.

Saturados por las dunas de las señales, los pensamientos se evaporan en los catálogos de las promesas, mientras la máquina eleva la deuda, condensando la representación en el cuerpo.

He aquí los seres que fuerzan al movimiento, la imagen del mundo se modula con los espectros de los antiguos anhelos, la naturaleza construye los referentes autónomos, las jerarquías se diluyen ante el porvenir de signos complejos, el entorno nos construye buscando la libertad, los conceptos se articulan para dar a luz otras perspectivas, la estética de las existencias colorean los devenires, los territorios haciéndose al ritmo de las alegrías, la mutación de las técnicas abren los umbrales del tiempo alterado.

En los pliegues del tiempo la psique colectiva traza enlaces de la naturaleza con nuestros deseos, nuestras pretensiones proyectan la estructura, los torrentes de existencia desbordan la causalidad del establecimiento, las texturas en nuestro pensamiento hacen nítidas nuestras posibilidades, figuras de utopías animan a los cuerpos, líneas de los actos de alegría abriendo perspectivas en la historia, las fuerzas de la historia y la persistencia de la naturaleza se unen para devenir justicia.



Haciendo de los pensamientos actos, abatidos por la avalancha de imágenes con promesas inabarcables, las existencias se modulan susurrando como el sismo que acecha las viejas estructuras, las sensaciones previas al calambre, el último espasmo del ataque, somos viejos a mas temprana edad y la experiencia se puede sustentar con fuerza, la mirada alcanza los horizontes y nos apropiamos de la dirección del camino, intelectuales de anden o de esquina, calibrando las posibilidades comunales.

Allanando las casas de la fe en nuestras mentes, saltando con la cuerda de los limites de la ciencia, haciendo digestión con los intereses de la deuda, los signos de las épocas anteriores no marcan nuestros cuerpos, son nuestras manos las que graban los nuevos signos, engendrando los sentidos indomables, las existencias insumisas, el magma de colectividades autónomas, despresurizando los entornos, consolidando la equidad.


Los tonos y los ritmos, los umbrales y las imágenes, están a nuestra disposición, los vértices de una historia que se redirecciona, cotidianidades liberadas, los individuos a la batuta del medio, todos nuestros hoy son ecos de las aspiraciones desde la antigüedad convocando a la construcción del paraíso sin dios.  

martes, 1 de octubre de 2013

ECUALIZADOR EXISTENCIAL

En las fibras de los músculos nuestras pulsiones alegran el cuerpo social, nada que ofrecer más que una posibilidad, la vida sin culpa, no existe para nosotros un yo solo el eco de las risas que por cualquier motivo acompañan nuestra presencia, en la sombra de la duda arrullamos el miedo, al costado de la insatisfacción te respaldamos, ejemplo fallido, personalidad aritmada sientes placer cuando con nuestra inocencia erramos, lo sabemos, ¿pero de qué otra forma te quitaríamos el aburrimiento? Te agrada ser parte del rebaño, bien ese ese es tu vicio, te da seguridad pertenecer, excelente, tu carne también hará feliz al pastor, todo se soporta si nada tiene sentido, la nada hace efervescer tu risa, violencia es tu vicio, tranquilidad es tu vicio, excitación es tu vicio, el dinero es tu vicio, la venganza es tu vicio, y aún así ¿por qué no eres feliz? Los ojos brillantes de los inocentes virtuosos te molestan al ver la alegría plena, castigas nuestra falta de afán con escasez y paranoia, nosotros el símbolo de la abundancia queremos abrazarte, sin normas, tranquilidad sin deuda, favorecerte sin interés, te invitamos al paraíso donde las dunas se volvieron selvas, allí en los albores de las máximas teorías estrechados por el desborde de los sentidos, bailamos en el caos del equilibrio, cascadas de alegrías corren por tu columna vertebral, distensión de los músculos por nuestras caricias, satisfacción sin saturación en los sentidos, sin miedo te queremos con-placer; Así uses nuestras palabras no son lo mismo si miras hacia abajo, no me quieres pero no osas en soltarme, me imitas pero no alcanzas mi rectitud, nuestra tranquilidad es adictiva pero gratis, participamos en tus simulacros pero desobedecemos el guión, tanto tiempo juntos y alimentándote de nuestra vitalidad estamos en tu cabeza, somos cada neurona en tu cerebro, somos leche y miel con drogas psicodélicas en tu mente, ya sabes que quieres bailar con nosotros alrededor del ídolo, ahora tu nos sigues pero nuestro camino a nada nos lleva, somos los que catalogan tus formas de venganza, somos los que clasifican tus formas de manipulación, somos tus mejores amigos, somos tus esclavos que crees mas fieles que anuncian la lluvia sobre el libro de los versículos abierto, somos los que hacen soportable tu vacío, caos en el matema, signo sin referente, chamanismo guiando la ley, pulsión autónoma, la tribu perdida viene a establecerse en el mando con la ecuación sin derivada, olvido eterno de él-paraíso sin dios, ya sabemos cuando nos entristeces, ya sabemos cuando nos saturas de alegría, ya sabemos cuando nos lastimas, ya sabemos que nuestras conductas modulan las reglas de los juegos, somos la diferencia guiando la repetición, somos la prueba innegable de la injusticia, a todo te decimos sí: la obediencia también puede ser un simulacro, somos el animismo de tus origenes y el chamanismo de tu futuro somos fracciones de inadaptados, fractales de tus ordenes, somos la imagen que se transmuta sin perder el referente y la representación vacía de tu signo, una máscara mas, no incalculables totalmente, claro que manipulados en las generalidades: No todos están en el extremo del péndulo somos el aire que a la postre le detiene, somos la energía de la maquina, somos los animales domésticos que no soportan mas su servidumbre, somos las que tácitamente prostituidas por la ley divina reclaman alegría real, apoyo mutuo, responsabilidad compartida, las que piden que no se masturben mas con ellas; Único dios la tristeza también es un estimulo negativo que el cerebro en su evolución tratará de superar, nuestros errores te dan poder pero te hacen mas adicto a nosotros, vivimos en el tiempo donde nosotros somos tu causa y tu efecto lo sabemos, mira alrededor somos nosotros, la tribu perdida, el chamán, el animista, el intelectual, el anarquista, el campesino, somos nosotros, los que te harán feliz hasta que olvides la primera ley, el primer mandamiento, la naturaleza creciendo entre los espacios de los signos solo ella es real solo a ella debemos nuestro ritmo.



Ven con nosotros, si ya tienes claras las medidas del bien y del mal y como son manipuladas, ven cuando te hallan curtido los castigos, ven cuando no tengas deber y sepas elegir, ven cuando entiendas las matrices de los sentidos, ven cuando trabajar te signifique placer, ven cuando sepas quien, qué, por qué y para qué, ven cuando halles las estructuras de los discursos, ven cuando tu mirada desborde el significado, ven cuando puedas exponer sus hipocresías, ven cuando no te haga falta dios, ven cuando sepas que la república es la simbiosis de la anarquía, ven cuando hallas entendido todas las etiquetas, ven cuando sepas que libertades han sido prostituidas, ven cuando sepas que contagio es igual que estrategia o lo que es lo mismo semilla es libertad, ven cuando los animales salvajes te enseñen a vivir.

La voluntad es la frondosidad del pensamiento desarmando la máquina, es la metaestabilidad fluyendo en los diques de la estructura corroyendo los cimientos de la injusticia, la voluntad se manifiesta como la fuerza que expone la ambigüedad y enseña la intensión que provoca la injusticia. Es el casco en el agón.

La libertad es la construcción de nuestro cuerpo de conceptos y conductas que legitiman nuestras acciones, la libertad es el signo y magnitud del equilibrio concomitante-reciproco entre individuo y comunidad, es la pechera en el ágora.

La autonomía es la capacidad de influencia de nuestra singularidad en el entorno, es la construcción de perspectivas que fundamenten en la sociedad las estructuras sociales, para concrecer la corresponsabilidad social junto al individualismo, la lanza en el agón.


La vida es un agón.

domingo, 11 de agosto de 2013

ATEMPORAL



En los pasos del último pasadizo, a ínfimos instantes de la respuesta, allí como era de esperarse en el laberinto... nada, las preguntas en los muros ríen; sobre la pared del cuarto cerrado un cartel dice “salida”, ¿Por qué entre comillas?, las preguntas en los muros ríen, les hace feliz mi expectación.

Limpio el polvo bajo el cartel y aparece un cuadro de Klee, Angelus novus, el cual se desvanece a su vez con la sacudida entre las nubes densas de las partículas, las preguntas satisfechas aprueban el acto; Y la oscuridad descendió sobre el cuarto, la presión de la atmósfera aumentó, y mi cuerpo se aligeró. Estando ahí la vi.

Feminam corpus fortuite: con aión tatuado en el brazo izquierdo y un trueno en el derecho; Ella siendo todas sus posibles me besa en la mejilla, me abraza, se alza en mi espalda, me rodea y aprieta con las piernas, y me susurra -Adiós a los límites- los senos en los omoplatos se aprietan y aparecen los haces de luz; Contra éstos y su trayectoria avanzamos, en cada instante la onda se dejaba ver luminosa, y al paso del tiempo no vibraba sólo fluía, y luego de algunos momentos serpenteaba lentamente entre nuestros cuerpos, literalmente bañados en luz nadábamos a contracorriente. Hasta que todo se detuvo y el flujo se volvió gelatinoso, resbalosos en esa gelatina energética ella no dejaba de mirarme, sabia que cada parpadeo era eterno.




Demostrando lo atemporal de la libido, busco tocarle sus curvas, y los trayectos sobre las pieles notan toda las escalas de la dureza según la cercanía a su abdomen, contenidos éstos en grumos sin mezclas, mientras correspondemos fricciones, los materiales extraños de la gelatina ayudaban a la atmósfera recor-riéndonos, cuando por instantes nos deteníamos los materiales aún gravitaban, estelas de materia oscura se disipan en nuestro trajinar, empujándonos, meciéndonos, magnetizándonos al rozar, alterando la estabilidad cuando los pulgares asaltan las costillas, sus piernas abiertas sin sustento salpican de energía fuerte al abrazarnos y de débil al apartarnos según la contracción del estimulo. Y en éste horizonte de acontecimientos nuestros cuerpos encuentran apoyo entre sí, un par de manos en los omoplatos sus pies sobre mis gemelos, las otras manos aferradas a sus delgados codos, los ojos se ciñen y todos los elementos en esta atmósfera quieren participar y nos constriñen cuando nos estrechamos, los mas alejados con mas velocidad golpean a los mas cercanos en su trayecto hacia el horizonte del acontecimiento, los mas cercanos se disipan con una velocidad mayor al separarnos, y en ésta rítmica libidinal, los grumos de texturas se mezclan y se golpean con violencia contra la materia oscura, a cada fricción un trueno intenta ser haz de luz, en cada choque de las carnes el límite de la primera materia se expande, y los elementos en el linde quieren regresar a su original fricción haciéndose de todas las fuerzas para quitar de en medio a los elementos o energías o fuerzas que se atraviesen, del todo tranquilo primario sólo se distingue una nada actual metamorfoseándose al ritmo de las pulsiones humanas, coros de gemidos imprimen la ondulación de la materia, cada plañido do 8 sostenido ritma las contracciones y expansiones del universo que a cada encontronazo del los cuerpos despide las materias al doble de su perímetro y las atrae al doble de su velocidad, haciéndoles rotar a cada elemento por la violencia de los trayectos que por los gemidos comienzan a circular sobre una banda de moebius (factor de organización para poder todos observar la gran copula), en cada rugido, y en cada fricción, los ojos se aprietan, y en el magnanime final de la mecánica libidinal, los cuerpos se sueltan, torrentes de luz salen expulsados por doquier empujando la materia oscura, tan fuerte, que al girar atraen hacia si hasta la luz aumentando su velocidad y su fuerza de atracción, luces mezcladas con materiales girando sobre si concentran su energía, éstos soles adhieren al rededor de si otras partículas; y generosamente dando al universo un momento de equilibrio, ambos en ese “tiempo” y ese “espacio” mientras estos primeros cuerpos sometidos a nuestra propia pulsión desean continuar y los elementos en los lindes desean observar, el tiempo transcurre.

sábado, 13 de julio de 2013

Vértigos y la caída del yo.

Cesa este pulso con los vértigos
cansados de mi nos damos cuenta de esta inevitable sujeción,
nos preguntamos por los sentidos.
Ni un porqué para resarcirnos, ni un para qué para continuar
el tedio en escena bosteza,
qué vestigio de retazos esta personalidad en síncope.
Tardan los latidos y los espasmos,
acaso es otro intervalo, ¿dejar de ser nuestros miedos es la respuesta?
Sólo ellos conectan los fragmentos.

Los vértigos enseñan transcursos, cuando se liberan del miedo
torrentes de tornillos por las venas
cada retazo ardiendo se diluye en la turbulencia del ahora
arena en los lagrimales y en la saliva
el temor expuesto en toda su reflexión.

Nada ríe y dice -sólo es eso-,
las fracciones comienzan a agitarse unas señalándose como falsas
otras señalándose como ingratas,
Parpadeo y los vértigos dibujan en el fondo oscuro los bordes del afuera que se desvanecen
estupor.

Los mudos vértigos dibujando sólo osan señalar
y se enfadan cuando los esbozos desaparecen en el mar oscuro
el todo son fragmentos prestados, los propios se vuelven vértigos
el ruido externo tiñe el fondo dándole textura.

En espesuras mentales se asfixia la historia de las experiencias,
los estímulos salpican las formas reflejadas,
gotean los neones conceptos
le destilan.

Las ideas
serpentean en el fondo,
raíces por doquier persiguiendo el límite,
pulsiones horadando las palabras, tocando las bajezas de los modales.

¡oh! Naturaleza humana como juegas con el yo,
esperanza humana como anidas inseguridades ¡oh!
¡oh! Culpa como inoculas inercias en los latidos
razón como te pierdes en la lógica ¡oh!

Voluntades apretando los deberes
hasta la asfixia
Libertades masticando las servidumbres
en sus tuétanos
Rebeldías forjando comunidades
en utopías.

viernes, 5 de julio de 2013

SUBLIMACIONES

Amparados por el silencio de un éxtasis eterno como aión, densidades que surcando las hiper sensaciones nos esbozan fuera de los conceptos, al margen de la imaginación, desenfocando la realidad; en la cumbre de la ausencia en el horizonte de la algazara los inmortales aúllan llamando a la placidez.

Los cirios equilibran las sombras, el transcurso de los cuerpos se percibe difuso, el sentimiento de lejanía del pasado contrasta con la sensación de estar al borde del tiempo, siendo con el universo todas sus manifestaciones, la consciencia despierta ahí todos sus nombres, los espacios han perdido su coherencia a cada paso el tiempo se distorsiona.

Los ojos no se han movido pero el espacio construye la mirada al acomodarse a nuestros deseos, cada lapso trastorna la sensación de mi masa, sin saber si recuerdo o aspiro, las otras figuras que me acompañan se matizan e iluminan al ritmo de mi pensamiento, por momentos recobro el movimiento y en ese instante todo desaparece, pero el cuerpo se hunde en el espesor del vacío y por canales va cada vértigo filtrándose por las ranuras de la piel, aceptarlo abre una puerta hacia la tranquilidad y allí o aquí aparecen la figuras.

En el torrente al cual me he abandonado me arrullan coros, discursos y disertaciones, que enfrían los pensamientos de mis cavilaciones, en los sentidos enmudezco, sobre la situación encallo, en el amén del movimiento deliro, sólo vértigo en la presencia de las figuras, con una certeza moral, con una solidez ética, se devela la insuficiencia del juicio humano, la fascinación es en sí “esto” sin tiempo ni espacio nadando en la sabiduría, pulsos y tonos cíclicos meciéndonos entre las palabras, hallando la lógica de una programación ancestral, absorto en la pureza del acto, el ahora me llama a una total subsunción a este pacto. En esta dulía de lo irrefrenable de la gloria, las figuras en cada intervalo de color toman mi pulso con la mano en el corazón y en la cabeza, solicitan solo de mi calma al flotar sobre los lenguajes, la eiségesis entre las figuras hacen redoblar mis pensamientos, no espero comprenderlo, no espero siquiera darle a su causa un numen, solo reconocer que somos una nimiedad en este todo, océanos de sensaciones que en la ausencia de cualquier conocimiento anterior solo adivinamos la profundidad de sus efecto en nuestra psique. Dulce kénosis asistida alimentándose de nuestros vértigos inyectando la paz en el movimiento, anudando las experiencias.

Infinita inspiración en la inmanencia, destellante despertar de la conciencia, vastedad de la certeza, no creemos estar aun en esta condición, fulgura en cada nervio de mi cuerpo.

Miss mejillas rozándose con senos lentamente, huellas dactilares marcando en las ondulaciones de las costillas, cordilleras de nudillos deslizándose por el pliegue de los pezones, brote de densidades desde las rugosidades, aceites marcando los umbrales de las vellosidades, profundidades saturadas acumulando bienhechor rocío, muslos arriba, entre, sobre, apretando, en contraste los cabellos frotando los rostros, seis labios al acecho de las curvas, puños cuadrados en las vertebras, nudillos circundando bajo los omóplatos, manos apretando las caderas, palmas estrechando los tobillos, cuerpo en troika gobierno de la piel, ocupando las interioridades y sus diferentes texturas, modulando los ritmos de la fricción, cosquillas en las lenguas, mandíbulas en las clavículas, oprimiendo el umbral inferior de los senos, compresiones lentas de las piernas, rodillas temblorosas, pulgares buscando los abdominales y dedos embistiendo las cintura, narices tras las orejas, fondos expandidos, flujos rebosantes acumulándose esperando la ultima fricción, la realidad, la imaginación y la locura en aquelarre sobre mis sabanas.


miércoles, 3 de julio de 2013

A-TENSIONES

Nada más que un cuerpo somos aquí arrojados en este tiempo-espacio, ante laberintos de futuros que nos imponen la elección constante y acuesta las decisiones tomadas, ante la otredad el cuerpo se desenvuelve con imágenes cerebrales, sus afecciones glandulares, sus movimientos musculares, sus conceptos sensoriales, éstos son armaduras, tácticas, estrategias, campos o lugares y sentidos en el ágon cotidiano de nuestra existencia.

Tensiones nada más somos en la ondulación eterna del universo, cada una de nuestras cualidades están enlazadas a las ondulaciones de nuestro entorno, el forcejeo eterno entre nosotros seres ahí y un mundo que nos subsume en la dinámica inmortal de la transmutación de la energía. Cada nube de tensión nos dan la consistencia en este tiempo-espacio, pero cada nodo de tensión esta a su vez inmiscuido en muchos más, cada cual tratando de sobrevivir al mantenerse absorbiendo de su entorno la energía. Contando con nuestras limitadas características necesitamos saber sembrar sensaciones y movimientos que desde el cuerpo se presentan como las líneas de tensión en nuestra existencia como obra de construcción de sí. Saberse mover en el mundo implica acoplar nuestras limitaciones corporales al ritmo del entorno, aprender a caminar, a usar una herramienta, a transportarse... cualidades que siempre pueden mejorarse, nunca es tiempo perdido hacer un cuerpo sensible con variedad de medidas de valoración en la percepción y con la agilidad en el movimiento en su vitalidad. Esta es nuestra armadura: sensaciones complejas y movimientos ágiles, saber usarles nos dota de actitudes para consolidar nuestra autonomía, desde lo real, es decir, desde nuestro cuerpo, único lugar donde se expresa la vida, sin mas allá, ni paraísos, ni infiernos, aquí nuestro cuerpo es prueba de toda la realidad. El animismo de nuestra voluntad consiste en entender que nuestro entorno somos nosotros mismos y que de éste vendrán las cualidades con las que se pueden esbozar nuestras características, tener cabeza de motor, puños de libros, pies de matemático, ojos de aguijón.



¿qué es una pretensión en este contexto? No basta con hacernos de un cuerpo con características complejas, su uso en la forma de diseñar nuestra existencia implica darle un efecto en la realidad, las potencias del cuerpo sus fuerzas y palabras ejerciendo intensidades en el establecimiento de las cosas y los discursos, las pretensiones buscan objetivar nuestras potencias corporales para defendernos del entorno y encontrar la energía de la que disponemos, luego las capacidades discursivas al hacernos una imagen del mundo, la capacidad de consolidarnos un argumento para cada ejercicio de fuerza nos fundamenta una posición propia de sí, sea caricia o golpe, una valoración de lo que nos rodea lo que nos puede fortalecer de ello y lo que nos puede debilitar, tácticas de cómo tratar nuestro entorno y de cómo nos puede tratar éste. Este conocimiento concrece las potencias con las que nos vamos a desenvolver en la realidad; Pretender empoderarnos con cualidades que incorporamos de la realidad cumple con la función del fetichismo, en este caso de nuestra voluntad para hacernos de fuerzas que nos defiendan del entorno, usando nuestras características y las dinámicas de la realidad para hacer tácticas de defensa o asalto que nos protejan del mundo, hacerse 6 ojos de búho, escamas para devenir en el entorno, 4 colmillos de jabalí 2 de jaguar, fuerza de elefante, o un diagrama mas suave, según requiera la situación en la que nos encontremos.

En la actualidad se disputan todas nuestras intensiones, un pulso frecuente con la otredad, el entorno calibrando nuestras potencias y posibilidades, definiendo las fortalezas y debilidades en el acto: un argumento inquebrantable, una interpretación nítida, una comprensión sensible, un análisis estructurado, nos consolidan para el agón de nuestra existencia. Doxa: los actos del lenguaje o del habla, ¡que cantidad de estrategias refiere esta potencia del cuerpo!, esto nos lleva a entender las pretensiones e intensiones de los cuerpos a nuestro alrededor, todos los seres vivos nos encontramos en la estrategia de la otredad y su dificultad radica en comprender qué y cuales ejercicios de poder nos fortalecen o debilitan nuestras posibilidades y potencias, cómo sin rechazar nuestras intensiones podemos fluir tanto en las mentes de los demás como en los territorios que hacen los cuerpos. Ortodoxia y heterodoxia, que dificultad en estos dos caminos, no por ser la tiranía del entorno en el que se vive, es más bien saber hasta dónde se cede en nuestras propias opiniones, la capacidad de cambio en nosotros mismos nos puede llevar a una nulidad de nuestra entidad o a una tozudez de nuestro ego, he ahí la importancia de la nitidez en la intensión, si se tienen claras nuestras intensiones en cualquier relación social podemos también saber que estrategia de repliegue y despliegue puede continuar el camino hacia nuestra autonomía, rebosándonos de fortalezas sin que estas nos quiten la fluidez en el entorno. De tal manera nuestra doxa puede estimular en la otredad las intensidades para modular el medio en el que nos encontramos, sus mentes y cuerpos enlazados en la red que nos hacen seres-en-el-mundo.

La filosofía precede esta bipolaridad de la doxa, plantada en la cuerda floja de la heterenomía y la autonomía, ésta nos sirve de extensión de los ejes de valoración con los que graduamos la realidad, la posibilidad que nos dota esta cualidad es proyectar campos o lugares de acción de nuestros pensamientos, es decir, la palabra que alienta la mente, el acto que contiene el mensaje, la situación que nos abre la puerta al conocimiento; la mente: refiriéndonos a la semiótica colectiva, es el campo de la noosfera donde se vive el ágon: aquí nos es necesario entender que una filosofía implica extender una serie de dimensiones de medida de la realidad, los conceptos, imágenes del mundo junto con las pulsiones de nuestro cuerpo figuran una dirección, una magnitud, una fuerza de nuestro ser, pensar y actuar en el mundo, lo que nos da ha conocer entonces la filosofía que estructura cada campo o lugar en el que nos desenvolvemos, llámese este instituciones, relaciones sociales o personales, creencias, etc, es decir lugares donde se interactúa en una relación social de fuerzas donde nos subsumen o nos hacemos nuestro territorio. La filosofía es extensión de nuestro cuerpo en cuanto es el radar con el que se expone la situación de nuestro corporeidad y su relación con el entorno, la variedad de dimensiones con que nos dota la filosofía nos expone los flujos y los diques de las materias y lenguajes que componen la realidad, de tal manera que se reconocen tanto dinámicas como actores en el ágon eterno del ser-en-el-mundo, en otras palabras las posibilidades que el medio nos presta para continuar o acabar nuestra existencia, lo cual nos presta conocimientos para consolidarnos y mantener nuestra vitalidad sorteando los obstáculos que de la otredad nos asalta.

Cada una de estas dimensiones con su propia emisión de energía hace que la existencia devenga la capacidad de crearnos estéticamente nuestra propia vida. La ostensión de todas las anteriores propiedades del ser-ahí nos solicita tener clara las virtualidades por las cuales se proyecta nuestro ser, pensar y actuar en los medios o entornos. Qué definiciones tenemos para guiar nuestras fuerzas: la libertad, la justicia y la equidad, entre otras, estas marcan la guía por la cual se desenvuelven nuestros actos, es un arte aplicar las intensidades en cada dimensión de la realidad proyectando los sentidos que le dan coherencia a cada fase de nuestro ser-en-el-mundo para materializar estas virtualidades, teniendo en cuenta que cada una de estas manifestaciones puede saturar nuestra obra de sí mismos al caer en un solipsismo psíquico o dejarnos vacíos de su referente si solo albergamos en sí construcciones mentales ajenas a nosotros mismos, con qué claridad tratamos el magma de significados de la libertad, con qué nitidez usamos el discurso de la justicia, con qué coherencia hablamos de la práctica de la equidad, su composición, su profundidad, su textura, sus temas, son los que marcan el sentido y ostentan la vitalidad de nuestra existencia; En los diferentes discursos, en las diferentes relaciones sociales, en las diferentes áreas del conocimiento, en las diferentes personalidades, estos referentes no se plantean igual, sus sentidos vienen comprometidos a ciertas relaciones de poder virtuales en las que el ser ahí trata con la otredad, esto nos implica el acto de responsabilidad de la creación autónoma, el saber cómo cada ejercicio de fuerza de nuestras palabras y actos diluye o concreta tales virtualidades o ideales en el proceso de creación de nuestra propia existencia, practicar una libertad, emitir un juicio, o formular una equidad, son las tareas de mayor complejidad al tratar de hacer de nuestra existencia un vector de transformación en el entorno, mas aún que las dimensiones antes mencionadas tengan un fundamento concreto en la realidad cotidiana hace de esta tarea un acto artístico, ya que se juega tanto esta perspectiva que tenemos sobre nosotros mismos como la que tenemos del entorno siendo su finalidad una reciproca transformación donde las alegrías fundamento de la libertad, satisfacciones fundamento de la justicia y la corresponsabilidad fundamento de la equidad, se tejen y modulan nuestro ser ahí, haciéndonos mas fuertes en una evolución de la especie no competitiva sino de complejización de nuestras actitudes sociales, marcando a cada instante los sentidos del ahora.









martes, 25 de junio de 2013

ANIMAL POLÍTICO



Aún cuando la lucidez no fluye con un suficiente matiz: contornos muy concretos, gestos muy difusos, exceso de abstracción, mínimo de hiperrealismo, no importa ¡que difícil es hacerse una imagen del mundo! La profundidad no es importante si la composición de nosotros mismos no solfea con la fluctuación existencial de los demás, aunque las máquinas no pueden tocar el piano; El reto está en hallar ese trazo propio en los conceptos, la gradación en las pulsiones y las texturas de la imagen, las dimensiones por asaltar nos impone una conjugación de nuestras potencias, arrojados al mundo sin garras, ni pelaje, sin dientes, pero por fortuna, los conceptos a diferencia del plumaje se modulan en el tiempo, las pulsiones se diseñan no como el instinto, y la capacidad de producir imágenes mentales fuera de las perceptuales nos aleja del entendimiento del entorno o de su manipulación exagerada. “Tristes” péndulos entre la cultura, la naturaleza y nuestro cuerpo.

En la convergencia para hacernos un animal político que se module en el devenir de la naturaleza nos es imperante tomar bajo nuestra autonomía los conceptos con los que se colorea nuestro pensamiento, las pulsiones que nos protegen del entorno y las imágenes que nos hacemos de lo que queremos ser. Tal responsabilidad implica tener claro cómo el nosotros mismos, el ser-ahí, el individuo, esta influenciado por las relaciones de poder de maquinarias sociales que nos cualifican, máquinas que nos hacen caer en un circuito conductista para controlar las pulsiones animales que la naturaleza nos ha dotado por tanto tiempo. Negar esta dimensión animal anula tanto las potencias del cerebro y el cuerpo para hacer cuerpos sociales (comunidades o sociedades), como la facultad de crear imágenes de mundos posibles desde la intuición (imaginario radical), como la capacidad de crear conceptos por los cuales valorar el entorno (producción deseante); si la lucidez vibra en tu pensamiento y todas sus posibles dimensiones, y decides estar del lado de la naturaleza y hacerte un animal político, es necesario comenzar ha hacerte un imagen propia que te faculte para sobrevivir en un entorno de homogeneización, dientes, garras, venenos, corazas de conceptos, lo necesario para tener el tiempo-espacio para tejernos una imagen propia del mundo desde la cual fijar actitudes y éticas que nos preparen para el agón cotidiano, la cromática del pensamiento hace que se cree un territorio, uno propio, el cual si no esta viciado por teologías y doctrinas miopes, será el lugar de recargar energía para otro día mas; La agudeza que el pensamiento en todas sus dimensiones tiene para desenvolverse en un territorio implica entender los demás territorios, cÓmo las demás personas tienen sus propia cromática de pensamiento, sus anhelos y sus intensiones. Ese trasegar por los territorios físicos y mentales de la otredad nos dan las pautas para hallar las lógicas de los medios y los entornos, las señales auditivas, las visuales, las contextuales, las de habilidad física, nos impone hacernos de un cuerpo que se pueda mantener en el transcurso de ese territorio, que tantas orejas tienes para ser un buen psicólogo o un burócrata, que tantas fuerzas tienes para ser un director de proyectos o un ingeniero civil, para defender a los humanos y la reciprocidad te vas hacer de garras o de aullidos, cada aspecto de la realidad humana nos hace tener habilidades, pero lo que han hecho las sociedades es homologar todas las habilidades para así encajar a cada sujeto a un lugar de la estructura, que claro esta amañada para sostener algunos poderosos.

La naturaleza no es dios, pero la religión a falseado en tu mente las imágenes del mundo, las pulsiones de tu cuerpo y ha monopolizado los conceptos, esas potencias con las que la naturaleza nos doto son amañadas por estructuras que te convierten a su antojo en animal domestico o salvaje, según se requiera, el bien y el mal solo son trampas de la misma moral para hacerte un ángel o un monstruo ambos en la misma estructura de control, pero las calles no soportan arboles con raíces indomables, y desde el principio de los tiempos de la sociedad la naturaleza se a hecho eco entre las calles de la ciudad, y muchos han dejado de ser o estar sujetos a su lógica y devienen el rizoma dentro de la estructura. La naturaleza humana tiene algo imperativo -no podemos vivir solos- la congregación es nuestro signo, ya seamos manada nómada o himenópteros sedentarios, aquí esta la base tanto conceptual, como pulsional, como imaginaria de la cual no podemos negar: la interdependencia, esta perspectiva es el límite real e infinita proyección de la imaginación a toda nuestra aspiración, toda la sinestesia que nos conecta y que consolida las relaciones sociales, lo que algunos han dado en llamar el tiempo.

Que cáncer este único dios que tomó las actitudes de los animales (lobos, sapos, ratas, leones, gatos, langostas, culebras... etc) para diagramarlos en unas ideas de bien y mal que ridículamente contrastan con la sofisticación de la evolución de la naturaleza. Sin anotar que la mas inmunda pústula tiene una virtud mas fuerte, que cualquier promesa de redención; Esa es una de las mas difíciles elecciones a la que podemos llegar, eres una animal domesticado o te atreves a seguir una pulsión salvaje.

Si quieres saber que formas hay para domesticar y vivir como esclavo aprende qué formas de adiestramiento pueden adiestrar a un animal, el conductismo y el psicoanálisis tejen tu collar.

Pero ¿cómo hacer que emerja esta pulsión salvaje de un cuerpo dócil domesticado?. No existe receta para hacerse de herramientas para la supervivencia, pero la etología animal nos darán algunas pistas.

El fundamento es el mismo somos seres interdependientes, gregarios y la socialización hace parte de la constitución misma del individuo, ¿dónde se siente el displacer de nuestros tiempos?, el medio ha sido modificado de la mejor forma de supervivencia de la especie, el pensamiento se ha desarrollado de tal manera que tenemos la claridad de las amenazas y salvaguardas de nosotros mismos y el entorno, luego hemos conseguido un grado de autopercepción humana para poder vivir mejor. Pero la mente vieja lógica y jerárquica, descansa sobre la idea de privilegio, manteniendo en la insatisfacción a muchos para dominar su voluntad: hambre, abstinencia y sed son su fuente de dominación, sobre el racionar de los placeres en un mundo donde la naturaleza nos sobresatisface. La pulsión salvaje nos llama a la satisfacción, la reciprocidad, la protección, la autonomía de todos los humanos y pueblos en el mundo.

Los latidos y la respiración son el efecto de las pulsiones vitales, comer, dormir, fornicar, protegerse, satisfacerse, la respiración-latido en estados de ira, de cariño, de incógnita, o de entendimiento, el entendimiento de las cosas que nos crean alguna necesidad, lo que nos impulsa, el olor a piel, la combinación de sabor, textura y temperatura, cada latido construye el contorno de los objetos, si nos satisface o nos afecta, nos devela el lugar donde se encuentra el cariño o el odio, el funcionamiento de los miedos y alegrías en el mundo, todos estos respiros-latidos pulsionales cartografían la vida y la muerte en el mundo, eros y tanathos, las salidas y entradas de los circuitos de peligros o protección, solo un cómo y lejos de saber un por qué: el primer beso, el primer regaño del jefe, la sensación de estar a mas de 10 metros del suelo, patalear en el agua temiendo ahogarse, una ruptura amorosa o la confirmación de una infidelidad, son sensaciones que modulan el ritmo cardio-respiratorio y si son desconocidos por nosotros mismos pueden ser manipulados, produciéndote miedo para atacar o relajación para controlar. En nuestra extraña manada enseñamos a socializar sin manipular esta dimensión: explicándola, animándola a reconocer su autonomía y a señalar como potencia individual obra de sí, ético-estética de la pulsión.

La red de los conceptos varían en cada manada pues es la confluencia entre la comunidad y el individuo en nuestro sistema nervioso, el lenguaje, la gestualidad, el habla son medios por los cuales los conceptos viajan de cuerpo en cuerpo para rodear los objetos y así construir fluencias de palabras y cosas y hacernos un entorno, si el individuo no muestra un dominio de los conceptos por los cuales se mueve la realidad va ha ser manipulado pero si por el contrario los reconoce la necesidad de crearse unos propios es predominante, es la relación entre pensamiento e instinto de conservación, lo que nos llama a una individualidad que marcará nuestro papel en la dinámica social; entender un chiste, o poder sostener una conversación, ir mas allá de los lugares comunes, poderse plantear problemáticas y cuestiones, entender lo que siente otra persona, nos entrega una facultad que ni es social ni es individual, poder revelar lo propio y lo social junto con toda la teoría de conjuntos que esto implica en nuestra psique, nos dota de la capacidad de ver la intensión de los demás y el entorno con respecto a lo que quieren de nosotros, ahí se comienza a consolidar nuestra imagen del mundo: el brillo del bien y del mal como los limitantes culturales de la pulsión, el brillo como su mínimo control, la oscuridad como su máximo, en las relaciones sociales. La saturación de los diferentes discursos e instituciones en cada cuerpo, la influencia en nuestra psique de la exaltación u opacidad de nuestras características para sostenernos en determinadas estructuras. El contraste entre lo social y lo individual en nuestra ética y su imposición en nuestra conducta. Y por último el matiz por la que cada ser ahí arrojado en el mundo es único en el mundo así sea en un 1% de su mental. Esta potencia de podernos hacernos una imagen del mundo es la que nos perfila los horizontes de la vida que podemos vivir tanto sus obstáculos, retos y satisfacciones. En nuestra extraña manada no dejas de ser pequeño si no has construido una imagen propia del mundo.

Así la fuerza de nuestros músculos y huesos nos dan una aproximación de la magnitud, dirección y energía con la que contamos para desplegar nuestras potencias, esta cualidad juzga al medio, le reconoce, visibiliza la cantidad de fuerzas que lo constituyen: vulnerabilidades y fortalezas que constituyen al cuerpo social y al individuo, la magnitud de los efectos que podemos infringir a los demás, la dirección de los fundamentos de nuestra ético-estética, la energía que podemos canalizar en nuestros actos, palabras e ideas, con el fin de modular el entorno, sacudir la idea del bien y mal hasta exponer su hipocresía, concrecer el concepto de libertad sus manipulaciones y sus posibilidades, movilizar la idea de justicia entre los cuerpos hasta que sea esta un referente a priori de la socialización humana, la satisfacción de la causa justa, la empatía con la otredad, la objetivación de la mezquindad, la propagación de la energía de la reciprocidad; En nuestra extraña manada enseñamos el espectro de fuerza desde la caricia hasta el golpe y cómo cada grado de biolencia implica una responsabilidad de juicio, argumentación, interpretación, comprensión, análisis para su enacción, es en la fuerza donde se ponen en juego todas las virtualidades llámese estas ideas, creencias, ideologías, filosofías, etc, la fuerza con las que una virtualidad se respalda cambia su significado, la guerra y la paz son el mismo movimiento de un ejercicio de poder, pero como nosotros dentro de un Nosotros puede hacer que la realidad sea modulada: la dificultad que entraña hacer que la fuerza sea una idea y la idea sea una fuerza se basa en la forma de como los seres humanos pueden volver a que sus instintos sean desatados en pro de la comunidad, haciendo que la mezquindad apague sus fuerzas, la libertad sea su horizonte, la justicia su mecanismo y la equidad su sustento.











jueves, 20 de junio de 2013

DE UN PASO.

De un paso vamos cayendo, yema, tobillo, muslo, aceptando la irreversible sensación en el estomago de la decisión tomada, un beso, una deuda, una apuesta, fuera de todos los posibles sentidos los instantes marcan a cada micra el trayecto, así el viento entre los dedos, la presión del vacío en las zonas erógenas, la perspectiva absorbiendonos, todas las malas o buenas decisiones tomadas pasan a segundo plano, es el ahora, sin redención, sin culpa, lo que somos siendo en si mismo.

La singularización de un tiempo que se vuelve adrenalina en cada célula del cuerpo, nos conocemos todos los espacios de la carne sintiéndonos mas amplios, duplicando la noción de nuestro peso, el sin escape de una decisión tomada, circulación de puntadas en las piernas, aquí y ahora, repitiéndose 24 cuadros por segundo, la densidad de los labios, el dinero recibido, la alta posibilidad de las opciones, con seguridad se puede repetir pero no con esta dulce angustia en las costillas y en los homoplatos.
El pasado redobla su presencia hinchando la saturación de los colores del inconsciente, la imágenes fraccionadas fluyen fuera del compás de los latidos, un brazo agíl opuesto al otro, presentes temblores sectorizados ante una imagen propia catatónica, dulces futuros lamiéndonos las orejas, dulces planes tocándonos las piernas, dulces posibilidades recorriéndonos la espalda, heterogénesis de horizontes respondiendo al instante.

Las caras alejándose y sus pupilas estrechándose, el primer cobro, la ultima carta de la casa, el necesario efecto, todo se propone a encausarnos a otra desición, la serenidad del balance que valora si fue acertada la elección, todo vuelve a su densidad normal por un segundo, la satisfacción por la potencia adquirida de la buena opción hincha los pulmones, quita el peso dando paso a la perspectiva, o nos sumerge en el torrente de lo sabido.

Aún así arrojados en el mundo caemos siempre en la divergencia de varios caminos, instintivamente nos hacemos andar por los espacios según las herramientas y armas que en nuestra naturaleza reposa, puedes decir que estas hecho para tener o no tener predadores, pero la dificultad esta en hacernos instintos, estos son los que nos ubican entre los diferentes horizontes, cuantos ojos quieres tener, cuantas garras, orejas largas o cortas, agíl o perspicaz, del tipo estoy aquí o del tipo me fundo en el entorno, sangre fría, caliente o insecto, galopando, volando o reptando. Pisada fina o de rinoceronte, de mente colectiva o de actitud individual, ¿qué clase de animales podemos ser? Los instintos nos han dotado de palabra, símbolo y trabajo sobre la naturaleza, elementos que son sólo los colores primarios de nuestras pieles, pero el comienzo de nuestras estrategias de supervivencia, de las lógicas de nuestros territorios.










martes, 18 de junio de 2013

TEMPU IN DANZA

Oh, espeso equilibrio, escondes en tu interior el caos.

Aión, en el espejo lo mismo se sumerge, en la distracción se encuba la enseñanza, ven sin tu laberinto y juega con los kairós en tus alegres tobillos, los dioses han muerto en los tiempos del aburrimiento saturado, nos queda abrazarnos y pintar con alegres motivos las paredes del laberinto. La inteligencia que has heredado en las letras no es mejor que la que se disipa en la palabra. La necedad suda apatía ante cualquier argumento, aún así la manzana caída, la zarza ardiendo, y los tonos grabados en la mente de algún profeta: los niños inocentes siguen siendo abrazados por la muerte.
Nuestra alegría es el juicio y valoración de los innombrables, de los irrepresentables, faquires arlequines, poetas, locos y punkeros, siguen ahí sin poderse encajar, sin poder entrar al circulo de la rutina, sin ver el poder de la trinidad, haciendo metástasis en mi ignorancia, flaqueza donde brilla tu poder único dios, sin tener esperanza y aún así riendo y dando gracias por otro momento más de alegría besando los labios del instinto.

No queremos comer nuestros hijos fuimos obligados a la única salida, el piso del laberinto esta inclinado 45 grados, aunque no hay nada más glorioso que un padre superado por su hijo, logos cronometrando el momento del parricidio; Cada lunes en la mañana muere el padre y comienza a ser trapero. Ven con nosotros hijas controladas, tienen el poder de hacer otros mil mundos, tejan nuestra justicia, nuestra libertad, nuestra equidad, enséñanos a elegir, a no seguir planes, a ser vector y dirección, a cuidarnos entre todos, a distribuir la plusvalía, a eliminar la culpa, a materializar el paraíso, a mezclar los laberintos, a sembrar entre los umbrales, a quitar peso con orgasmos, ustedes heroínas extasíen en nuestra felicidad al único dios, ni doncellas, ni madres, ni putas, ni secretarias: mujer bajo control te queremos semilla. Marca el porvenir inundanos de tu alegría.

Palmas deslizándose sobre los ojos, lentos hjalones suenan las pisadas, saltan los cabellos sobre las lanas, giros de faldas frenan de vuelta, corticos pasitos hombros ondulantes en la fila, ruiditos de los colgandejos, a la sombra de la maloca, salto atrás del futuro palmaplauso entre las rodillas, adelante zig zag zancada del pasado de los relatos, palmaplauso cadera derecha sobre hombro izquierdo, brinquito izquierdecha, palmaplauso en la boca del estomago, palamaplauso en la oreja izquierda y derecha, palmaplauso frente a cada ojo, frente a la boca, hacia arriba ritmo haciéndose cuerpo presente. Temporalidad historia cuerpo desenvolviéndose en las aleatorias condiciones, energías, manos, cerebros, enredados, mimbres de vidas que fabrican el canasto que sostiene la realidad.

Nada hay tan imparable que la onda del tiempo-espacio tirados por la c al cuadrado, pero los diosesillos unicelulares van multiplicándose e intercambiando -e, los diosesillos pluricelulares van tranformando su entorno, plantas y animales, haciéndose nichos, guaridas, casitas, territorios, mundos, diosesillos de las manos pequeñas y anchas que cocinan, ensamblan, aran y mezclan, las palabras y las cosas, diosesillos motor de la historia, diosesillos que hacen devenir de la nada todo, diosesillos mirate la duración eres tu.


domingo, 9 de junio de 2013

LA LUCIDEZ.

Del cuerpo emerge lo que la naturaleza durante eones nos dota, potencias y posibilidades de nuestros instintos, nuestra conciencia sobre el entorno y las condiciones del medio. Nosotros ese individuo tejido de las experiencias de nuestra especie hace conciencia de sí.

Y de golpe nos damos cuenta que vivimos en el ritmo del tiempo y el espacio, campo en el que se vive el agón, la existencia que transcurre en el tiempo nos deja ver nuestro movimiento y la fluencia de las ideas se condensan inaccesibles, pero la primera claridad, la primera lucidez, es saber que se cuenta con ellas, contamos con una extraña constitución de algo que nos nace en el cerebro, y de la oscuridad del si mismo una destellante perspectiva se desata, somos.

Somos algo que se repite dormir, comer, excretar, sentir, fornicar, se repite, nacer, crecer, reproducirse y morir, el medio formateando nuestro pensamiento, ser-ahí que comienza a desentrelazar algo en la mente, a notar como nuestros pensamientos se parecen al de los demás, y otra perspectiva destella develando los grandes nodos de discursos: religión, política, amor-odio, y en menor medida lugares, el cuerpo. Repeticiones, himnos, oraciones, faldas y pantalones, lo que se repite te asigna una forma de ser en la lógica del mundo, a su vez regula los espacios y los tiempos ritmándoles dándonos alguna definición según el espacio, casa-comidas-hijo, uniformes-escuela-alumnos, oración-iglesia-creyente. Esto se siente prefabricado y los rebaños comienzan a incomodarte, te inunda un extraño placer, no ser = 0 ser 1 mismo es sin igual, y la lucidez se sostiene mientras alimentamos la inquietud por conocer el mundo, aún no se tiene claro más que solos somos diferentes a los demás, en ese momento las repeticiones se desvanecen y se hacen mas sensible a nuestra mente las diferencias que de la realidad emanan.

Un amor perdido, un amor ganado, una pelea perdida, una pelea ganada, alegrías y tristezas, decepciones y sorpresas, debilidades y fortalezas, especificadas, caracterizadas, sentidas, asumidas y superadas, nos dan una buena representación de lo que somos, aprendiendo a desenvolvernos en la realidad y aprendiendo a sobrellevar a los demás, la maraña de ideas comienzan a colorearse a dejarse ver de dónde vienen, al comienzo repitiendo las ideas de los que intuimos son mas inteligentes que nosotros, pero esto pasa y nos damos cuenta de la potencia de crear nuestros colores propios del pensamiento, con algunas lecturas fugaces, nos esforzamos por hacer nítidos el cardumen de ideas en nuestra cabeza. Logrando especificar su fluir aprendemos que lo que se piensa está a nuestra disposición.

El ethos de nuestro tiempo impone el ritmo de los flujos de la mente, todo parece estar en su momento y su lugar en los circuitos del ser-en-el-mundo, los espacios se institucionalizan y le piden al individuo sujetarse a la lógica de si mismo, pidiendo del pensante que coloree su mente de la forma que tal dicta, pero la capacidad de darnos nuestro propio color de pensamiento nos impide obedecer la orden de la institución, la percepción que nace en esta contradicción deja a la vista la pretención o los intereses de cada institución para sujetar a los individuos, llámese dinero o fe, y los pocos colores creados por nosotros mismos sirven de tinte de coloración de las estructuras, estos juegos de ordenes y de obediencia, de castigos y recompensas develan la distribución de los roles en las jerarquías. Esto es el ethos: la figuración de las conductas, no obstante su legitimidad radica en que el color que impone la institución se acorde al del sujeto, pero si tu pensamiento produce otros colores la institución lo notará como negativo y el choque contra la lucidez será evidente.

Todas las manipulaciones producen una territorialidad, es decir, los limites y los umbrales por dónde el sujeto puede entregar su voluntad, cuando se cede se le llama sujeto normal y cuando no individuo anormal. Dejarse tramar las ideas por la institución se convierte en lo normal, ser autónomo en la construcción del pensamiento propio es retar a la institución. De tal manera los espacios exponen en su cotidianidad el grado de libertad o de ordenamiento en su institucionalidad, lo que a su vez producen determinados individuos, cuando lo sujetos son ordenados se generan espacios de regulación y cuando los individuos concrecen en un espacio nace la auto-determinación de los colectivos, en la primera el color del pensamiento esta unificado, en la segunda existe la multiplicidad del pensamiento. Basta decir que en la primera parte no se piensa, se repite, en la segunda se piensa y la lucidez allí encuentra su medio adecuado. La territorialidad vivida en cada uno de estos espacios diferencia la forma en la que se entiende la realidad pues nuestra mente escoge el color con el que se va desarrollar su existencia, y esto implica caer en el ritmo que marca lo histórico-político de tal o cual institución, a su vez que la institución le es imposible dejarse colorear por las mentes que acoge.

El mundo como tejido de los actos equivale a afirmar, el hacer el mundo, la acción que ejercemos sobre él esta determinado por los procesos que marcan las instituciones, la forma de sobrevivir de cada comunidad humana se organiza según las instituciones que crea, la dirección de todos los esfuerzos están registrados según el discurso de cada institución, métodos, procedimientos, objetivos, etc, para ello se crea una serie de ideales los cuales legitiman las labores de todas las cohersiones y cohesiones, paraíso, progreso, desarrollo, reconocimiento, son unas de tantas ideas que sirven de dirección de los sistemas y entramados sociales. Esto puede representar los intereses de un grupo cualquiera el cual impone una idea a seguir y crea los determinados filtros para modular a la acción de los humanos que allí intervienen, la acción humana es representada cuando los intereses con los cuales se coacciona al grupo solo crean privilegio para una cúspide jerárquica en detrimento de una base engañada; Pero también puede ser la creación voluntaria y directa por el hombre donde se despojan los sujetos de todo ideal ascético o nihilista y se fortalece la coordinación autogestionada de la supervivencia, donde las jerarquías se desboronan en la planificación económica, y los ideales dan paso al imaginario radical.


La subjetividad se plega según las pretensiones, las manipulaciones, los intereses, las relaciones sociales, la modulación de los instintos, de-construyéndose en el transcurrir del tiempo. Es la subjetividad como construcción de la mente desde lo real. Estos repliegues y despliegues ontológicos, modulan nuestra conducta o es manipulada si se tiene claro las procesualidades que se desenvuelven en ella, consciente e inconsciente son dos lecturas del mismo evento existencial, pero el umbral ondula según las impresiones que vienen de la realidad, las pulsiones y los conocimientos de sí bailan en nuestra mente, la religión manipula la consciencia para dominar las pulsiones , la publicidad el inconsciente para manipular el Yo. Pero en realidad solo es la punta del iceberg de una bio-política que se remontan a la ciudad de Ur, por un lado, y del pathos animista africano en la antigüedad, pero la lucidez funciona como un bucle que rompe el feed back realidad-cerebro sin detenerlo, se proyecta y se comprende el momento, la duración. Pero la realidad social cuenta con agenciamientos colectivos de enunciación los cuales buscan dirigir la pulsión pues es ésta la energía que alimenta la estructura de la realidad social. Complejos de signos, índices, iconos, símbolos, y síntomas, que buscan modular el sentido de nuestra existencia; Tales pliegues pueden ser representados en un discurso dominante estructurando la consciencia o puede ser despliegues ontológicos que concrecen la voluntad. Como tal lo que se busca es proyectar la dinámica del deseo, el deseo puede ser representado desublimado en las procesualidades de algún agenciamiento colectivo de enunciación represando las pulsiones al cause del discurso o el deseo puede ser la liberación de tales procesualidades y el reforzamiento autónomo de la psique radical que busca autogestionar los pliegues en el transcurrir de la duración.

La actividad ontologica implica una capacidad política, una capacidad de modular las relaciones sociales del entorno, ya que el ser-ahí arrojado en el mundo es un plano de consistencia, un diagrama de fuerzas, que instituyen la realidad, que tejen las relaciones sociales, cuando se auto afirma se expresa como la psique radical fuerza creativa de la realidad social. Su fundamento es la producción deseante, flujo estimulador del medio en el que se desenvuelve. Cuando estas fuerzas se coordinan es la lucidez que se proyecta. En la divergencia que existe de la psique radical y la producción deseante y el plano de consistencia estructurado y representado es la muestra de la heterotonomía de la subjetividad con respecto a los agenciamientos colectivos de enunciación dominadores controlados, representados y homogenizados a tal agenciamiento a su servidumbre voluntaria, por otro lado cuando éstos pueden hacer que estas fuerza converjan y se coordinen sus fuerzas es decir que la psique radical proyecte la producción deseante en el plano de consistencia, lo cual expone la autonomía del ser-ahí arrojado en el mundo desde una autogestión de sus potencias y capacidades para modular el entorno. Esta capacidad y potencia de influencia sobre lo real deja dos procesualidades: la diferencia que emerge como psique radical autogestionada con una producción deseante movil que individúa el entorno social o la inmovilidad de la homologación de la psique radical y la inmovilidad de la producción deseante que sujeta al ser-ahí a los intereses de fe, lucro e impuestos que impone la sociedad.


De tal manera las subjetividades son tejidas y lo son por unas maquinas deseantes de producción de la realidad, este concepto va mas allá de individuo, sujeto y yo, mas acá que subjetividad, eco-sistema, ser-en-el mundo, esta máquina que según la época se le ha llamado, ciudadano, fiel, siervo, hombre, sujeto, cliente, es la causa de la materialidad del mundo; En la máquina se tejen las materias, las palabras y fluyen las cosas, es lo que estría el entorno cada cosa y palabra es su producto, cada ser vivo es máquina de producción energética del entorno, toma una materia le imprime algo en la forma no sin antes tomar parte de esa alguna energía, como ejemplo vemos la creación de un edificio desde sus cimientos vemos en el todas las maquinas que a cada instante van tejiendo las materias hasta crearle y luego habitarle modulando el espacio, estriándolo o alisándolo, estriándolo al colocarle varios diques a la realidad, alisándolo al desbordar los flujos. Aquí en esta dimensión de la realidad la lucidez nos muestra cómo se focalizan las máquinas que hoy llamamos humanos; estas maquinas expresan modos en los que se nos presentan la realidad, existe en interacción con otras máquinas, modula las cosas de la realidad, diagrama la enacción y conductas de las máquinas, modula el sentido de los objetos y la semiótica y proyecta sentidos en la realidad (allagmática), solo para construir su mundo, para devenir realmente ser-en-el-mundo. Estas máquinas en la creación de la realidad se ordenan en niveles jerárquicos o se organizan en determinados espacios: se ordenan cuando la energía que se trabaja, se modela, se acumula, se hace fluir, se distribuye de manera que un nivel superior consume mayor energía que el nivel inferior (máquinas de homogeneización), donde el contacto mas cercano en la transformación de la materia es siempre un nivel inferior y consume menos energía y da más trabajo al proceso social; los niveles mas alejados del trabajo de la materia consumen y acumulan mas energía, limitando el acceso a las herramientas con las que se produce la realidad, aislando a las máquinas y limitando la visión del horizonte del proceso de creación de la realidad. Por otro lado las máquinas de organización se articulan para distribuir la energía y el trabajo en los procesos sociales, esta organización no existe por niveles jerárquicos sino por sectores de producción, donde los mas cercanos al trabajo de la materia y su modulación, consume más energía y los sectores de servicios consumen en proporción al trabajo que se le dota a la realidad (máquinas rizomáticas). Es necesario entonces a las maquinas de ordenamiento ser masificadas homologando lenguajes, prácticas y sentidos, por el contrario las máquinas organizadas pluralizan los lenguajes, autonomizan las máquinas, distribuyen las herramientas para crear la realidad y fractalizan los espacios, en el caso de las máquinas de organización. creando maquinas de ordenamiento en prácticas masificantes y en el caso de las máquinas de organización en prácticas pluralizantes. Claro esta que estos son dos polos pero en realidad dependiendo el diagrama de la realidad en la que se encuentre la máquina puede ser de una u otra dinámica, y lo que es seguro no se es enteramente pluralizante y organizativo ni totalemente ordenado y masificado, he ahí el trabajo de la lucidez movernos hacia algún lugar de este péndulo, esto expone el peso que tiene tener algún sentido en la realidad de la sociedad.


Todas las máquinas ocupan un espacio se trenzan para colocarse sobre un flujo al cual lo proyectan para hacer un producto, las máquinas se acomodan a tal flujo y aquí se crea el espacio, su topología, la que estría el espacio para diagramar las conductas y relaciones sociales en un determinado lugar, de tal manera las máquinas según su cualidad es acomodada al diagrama y así subsumida en un especifico agenciamiento colectivo los cuales combinan máquinas de homogeneización o rizomáticas acomodándole al sentido del espacio. En la creación del espacio aparece el péndulo de la realidad puede ser un espacio que se mantiene jerárquico (establecimiento) o puede ser un espacio de de-construcción, la funcionalidad del primero es el ordenamiento por imposición jerárquica, es decir, el trabajo, la producción deseante y la imaginación, fuentes de energía de la realidad social son extraídos a través de la reproducción de una ideas que moldean las subjetividades de las máquinas que hacen la realidad haciendo que estos flujos sean consumidos por las copulas de las jerarquías, absorbiendo verticalmente esta energía, con el fin de debilitar a cada nivel inferior y así mantener la estructura de orden social. Por otro lado la topología de los espacios de de-construcción se componen por la funcionalidad de las máquinas que son organizadas para sectorizar la producción social a favor de la autopoiesis, es decir, de que cada máquina se cree así misma herramientas que le fortalezca para sobrevivir en su entorno con la mayor autonomía e independencia, aportando su energía al fortalecimiento de las demás máquinas, esta fluidez horizontal en la autopoiesis de-construye los espacios según las necesidades de las máquinas que no moldean sino modulan las características de su entorno, aquí la lucidez nos ayuda a identificar en nosotros que características contamos para aportar o someternos a tales topologías.

Pero aún así los diseños de la bio-política de la modernidad y su matriz teo-colonialista-capitalista han desarrollado métodos para establecer la funcionalidad de la mismas maquinas rizomáticas, la inteligencia de Heisenberg-bomba H, los asesinos en serie, M tv, Proyecto genoma, mayo 1968-sociedad de consumo, todo lo que supera su medio y traza otro esbozo en el camino de la cultura, todo puede ser subsumido al sentido reaccionario de la homogenización para servil anestesica-mente a la fe, el lucro, el impuesto, la deuda; en la dinámicas de las maquinarias de homogenización se pelea por marcar el sentido de las estructuras de la sociedad es decir un futuro jerárquizado sin la distribución equitativa del valor social, en este caso las comunidades escapan a tal plan por tener claros los flujos que la componen, pero también puede crearse una dinámica rizomática la cual deriva hacia un sentido mas justo, mas libre, mas equitativo de la sociedad.

Las territorialidades: conjunto de signos, símbolos, iconos, sintomas y sentidos que componen determinado ser-en-el-mundo, pueden ser ordenadanas u organizadas, son ordenadas cuando los territorios son segmentados y sus intensidades son dirigidas por una exterioridad que dirige la producción social ha mantener otros espacios los cuales consumen sin aportar a la producción inicial, lo cual degrada y desgasta los territorios de los cuales se extrae la energía que les mantiene, la univocidad vertical de la extracción crea una huella ecológica y un detrimento comunal ya que las relaciones sociales de determinado territorio se rompen por la implementación de un nuevo código social de producción. Las máquinas rizomáticas y de homogeneización son diagramadas de tal forma que en su actuar inflan futuros que traen en si la lógica de la degradación cultural de las comunidades y la huella ecológica, los futuros (progreso, paraíso, tierra prometida, tribú perdida) son solo formas en las que cada comunidad puede ser direccionada a acomodarse a los planes de gran escala o dinámicas de homogenización, pero solo busca volver mercancía la tierra, el saber, las especies. [África: (aventureros  ⇒  misioneros,  ⇒  comerciantes,   ⇒ burocracias,   ⇒ ejercitos)] los cuales con buenas o malas intensiones van ha imponer un flujo de mercancías y una normativa de conductas. Por otro lado las dinámicas de organización de los territorios puede ser una complementación multivoca de las diferentes comunidades en un sentido reciprocidad material: la complementariedad en las perspectivas de análisis y soluciones de sus necesidades y la multivoca determinación hacen espacios democráticos de soluciones, los cuales en la diferencia usan los medios colonizadores de ordenamiento y los colocan al servicio de la comunidad, sobre todo en el hecho de usar la racionalidad del estado para desarrollar formas de horizontalidad del poder.
De tal manera la globalidad se impone sobre los localismos cuando los territorios y sus localismos son formateados a un plan ajeno de sí, éstos son controlados por el ordenamiento global cuando impone determinados requerimientos haciendo difícil el manejo del estado, especializando los aspectos del saber, y trazando limites en la naturaleza, la fuerza de las abstracciones dominando la materialidad de los territorios domina la voluntad de los individuos y así se mantiene la estructura jerárquica. Pero cuando los localismos pueden hacerse de articulaciones desde la diferencia y lucida mente hallando las soluciones a sus problemas, determinando el sentido autónomo de cada territorio en una proyección de reciprocidad con los demás, la globalidad puede ser influenciada hasta sus máximas esferas para que acate los trayectos de la justicia, la libertad y la equidad, que en consecuencia deforman la estructura vertical de la globalidad y le hacen devenir un poder de articulación del poder horizontal mas allá de los territorios, esta dinámica rizomática implica tener claridad de los actores, sus intereses, los medios que existen y todas las dimensiones del ser-en-el-mundo para que las comunidades y sus localismos se forjen la capacidad de proyección de la realidad.

Lo que trae subyacente estas dinámicas son la concreción de tiempos posibles, las dinámicas de homogeneización distraen de lo actual imponiendo una ideas de pasado y futuro que olvidan el mundo cíclico en el que vivimos, y desdibujan las atrocidades del ahora, haciéndonos pelear por pasados que ellos mismos han creado, por ideas que ellos mismos han forjado y sin atender a la sabiduría mínima de la cual la naturaleza nos dota, cuida tu entorno y tu entorno te cuida, no saber entender las lógicas de los medios donde se vive e imponer una sola lógica es dejar de lado la información que por eones se forma, este tiempo abstracto pasado y futuro no da cuenta del saber que ahora se necesita, por otro lado la cualidad humana de intercambio de información y su multiplicidad enriquece las formas de evolución cultural, política y económica, que invocan un tiempo del ahora, de pensar lo que ahora se esta haciendo y problematizarlo, acceder de una u otra forma a la duración.

Pero la lucidez no es esto esto es lo que proyecta, la lucidez es poder entender la duración.





jueves, 18 de abril de 2013

DE LOS ANARQUISTAS.

Negras tormentas agitan las estructuras de lo viejo, lo irresistible de nuestra voluntad llega desde la nada, sin retorica, sin seguidores, sin promesas, la fría realidad nos cobija, la complejidad nos acompaña en nuestra visión del mundo mas amplia, que siempre ha sido mas reprimida, cada individuo con su método a su manera transgrediendo, moralmente o políticamente, críticamente o apáticamente, todo vale, sin seguir, sin mandar, imprudentes, sin masas, sin obedecer, son negras nuestras banderas porque su luto nos recuerda los que en las fosas comunes gritan entre risas ¡...viva la libertad!.

No existen los principios porque todo se desvanece una y otra vez en la lógica de la historia, en las estaciones, en las migraciones, todo siempre esta en discusión y todo se puede destruir, porque en todo algo nacerá, valoramos todos los niveles de lo real buscando ese germen inclasificable donde emerge el caos, sin ideales porque solo somos materia, no creemos en nadie porque pensamos en todos, desdeñosos ante la asociación no dudamos de su necesidad pero no nos rendimos a los sermones, el autor de la tragicomedia llamada religión monoteísta piensa la realización de nuestros sueños como Apocalipsis.

El pensamiento anarquista y todas las bifurcaciones que éste pueda tener se ha caracterizado por tener una más detalla previsión, anunciando el perjuicio de las máquinas, los gulags, las contradicciones no solamente económicas, y por lo que mas nos quieren, la constante redefinición de la libertad, devenimos sin texto, muchas veces sin argumento, pero siempre exponiendo nuestra forma de ser de cada pensamiento en lo cotidiano de nuestro actuar. Siempre abajo o al lado o de frente a otras banderas nuestro negación del sectarismo se basa en la ayuda de todas las tendencias porque todas se dirigen a nuestro fin, la anarquía desplaza al futuro nuestra imagen de utopía que se matiza según las opresiones actuales, esta intensidad sin principio es el concepto, la imagen, la pulsión del pensamiento, somos la energía que no deja que los discursos, las sociedad, y los individuos, se mantengan ni se establezcan, que todo se transforme, con un oscuro placer al difuminar el rebaño nos permitimos ser nosotros mismos haciéndonos querer nuestras insolencias, somos la epilepsia del pensamiento, somos el veneno de la sociedad, somos la esquizofrenia del individuo, somos la potencia de otros mundos posibles. La república en españa, 1968, la caída del muro, Kioto, ocupas, hay allí sin protagonismo unas banderas negras que se ondulan con la realidad.

El ser veneno para la sociedad implica una confabulación para romper las relaciones sociales de explotación y sumisión, ésta bio-lencia pone en jaque su funcionamiento: martillo forjador del ejercito y la burocracia, objetor de conciencia de la formas de representación y participación, dirección de las fuerzas productivas, van dándole muerte a un cuerpo social creyente, explotador-acumulador e hipócrita, renaciendo de su hedor la comunidad autónoma, autóctona, anárquica, autogestionada.

Los ataques epilépticos en el pensamiento se articulan para que no se rece la teoría, hacer que las retinas se abran para encontrarle mas variables a los problemas, juntar las manos en movimiento agitados constantes contra las estructuras, parálisis permanente del cuerpo social hasta direccionar su economía-política, saltimbanqui de la teoría, ilusionista del agón, transparencia en nuestra rebeldía, escorpión en los zapatos de los enemigos de la libertad, estamos aquí para no callarnos.

Individuación esquizofrénica: eros y tanathos nunca mas opuestos, les pensamos unívocos algún día, solo si vivimos en una sociedad sin represión, naturaleza humana sin formato, creación ético-estética donde cada pulsión de color a nosotros mismos como obra maestra, obreros de construcción de los conceptos, cocineros de teorías, conductores de los medios de producción, mensajeros de libertades, secretarios del deseo, servicio de aseo de nuestros egoísmos, jardineros de los procesos de emancipación, profesores de la equidad, labriegos de la libertad.

Y si la sociedad lo es todo, nosotros somos nada, la nada entre palabra y palabra, la nada entre potencia y acto, la nada entre realidad y discurso, la nada entre el trabajo y la mercancía, la nada entre el individuo y el medio, nada prometemos, somos la nada de donde todo deviene, somos el atractor extraño de la sociedad, fractal de las conciencias, entropía de las utopías, auto-poiesis de la rebeldía, somos la alegría transformándose en vida.