MAQUINA DE GUERRA EN LA NOOSFERA
Los sistemas de control con los que el cuerpo social se dispone, axiomatiza tejidos de fuerza que modelan la subjetividad en el cuerpo social, esta dimensión es llamada la noosfera1. Paprika es un ejemplo interesante de cómo en ésta se desarrolla un conflicto entre dos sentidos antagónicos: El estructural y el rizomático. Cualquiera que esté dirigido hacia la transformación que potencie la libertad de ser, pensar y actuar están en el bando rizomático.
En éste escrito buscamos articular maquinas de guerra para esta dimensión noosférica; Sí, hablamos de bio-lencia, el ejercicio de la fuerza, la vida es ejercicio, tejido, diagramación y perspectiva de la aplicación de estas fuerzas. Mas lo que se quiere especificar aquí son tales producciones de energía, con las que se imprime ciertas configuraciones de la realidad. La bio-lencia vivida aquí esta dirigida a fractalizar la imagen del mundo y de las personas de nuestro alrededor.
El individuo cuenta con cinco fuerzas, o mas, que lo capacitan para imprimir en la realidad cierta configuración en la que va ha desenvolverse. En adelante expondremos como podemos ejercer ciertas fuerzas en la noosfera y así inducir ciertas transformaciones en la realidad.
Estas fuerzas las denominaremos función, ya que se caracteriza por la convergencia de variables con las que se pueden inducir cambios a cierto resultado, para este caso la realidad. Las funciones expuestas aquí son: las funciones de expresión, función de existencia, función modular, función diagramática, función allagmática. Esto nos puede dar indicios de los lugares a los que se puede aplicar las fuerzas para tal transformación.
Función expresiva:
Cada espacio en el que se desarrolle una relación social configura un determinado formato entre los que se cuentan determinadas formas de ser, pensar y actuar; Teniendo claro que cada espacio o tiempo impone ciertas lógicas, aunque estos mismos están bajo una influencia inmanente de los individuos. Por un la lado la cultura busca influenciar las formas de la existencia antes mentadas, no de una forma lógica, sino mas bien de una forma estratégica por la que pueda determinar las variables que componen la existencia. Lo que nos gusta, ciertos pensamientos, las acciones con las que cada individuo actúa en la realidad, son el efecto de un ejercicio a través de las instituciones que mantienen el establecimiento cultural; No obstante, la voluntad y la creatividad irrefrenables desafían toda imposición de orden, la mirada desdeñosa al jefe, la pregunta astuta al profesor, la ofensa entre cumplidos al policía, las inmoralidades, etc. son tácticas desde las cuales expresamos nuestra existencia, incluso los ataques mas contundentes al establecimiento se juegan en las cotidianidades en las que se produce y se valora el mundo.
Función existencial:
Las relaciones de fuerza no solo se viven en la construcción del tiempo y el espacio, se forjan en el convivir con el resto de seres en el mundo, la función existencial nos capacita para interpretar los pensamientos, las acciones y el pensamiento de las personas a nuestro alrededor. La realidad puede desarrollar en nosotros un circuito de respuestas, de opiniones y de justificaciones, que no propiamente han sido construidos por nosotros; la existencia impropia es la captura de la personalidad por parte de la realidad, las variables de la función que componen nuestra existencia son impuestas desde los deberes, las pertenencias a ciertos grupos o instituciones, y la dirección impuesta para “ser alguien” con el fin de acomodarnos poco a poco al camino predispuesto por la realidad. Ahora bien la voluntad y la creación no solo tienen efecto en la realidad material, en la transformación de las cosas, sino en la perspectiva del mundo que todos tienen de las cosas en el mundo, la función existencial, fuera de la lógica de la realidad, nos llama a profundizar en las consciencias de nuestros congéneres, a subvertir, o verter bajo su moralidad la semilla de una corrupción de su percepción, que desde sí les haga ver perspectivas alteradas de la realidad, que deje ver las injusticias, los placeres vetados, y las potencias propias que atentan contra el establecimiento.
Función modular:
No solo la noosfera se establece en la dualidad subjetividad/realidad, mas bien hay una serie de matices desde los cuales se complica designar la acción de éstos, por ejemplo un abrazo puede ser un acto de amor o un rapto, lo que nos lleva configurar una función con la que podamos comprender los efectos y las figuraciones activas de nuestros actos, con el fin de aplicar las fuerzas necesarias en los cuerpos determinados para obtener efectos puntuales que de-construyan la estructura de la realidad. Agitar a los jóvenes a construir un mundo otro, escandalizar a los pudientes con la lógica fría de su propia moral; aquí el arte del disgusto, nos hace guerrilleros de la ética y la subjetividad nuestra selva. El armamento de una individualidad, la interpretación amañada, el argumento cortante, la exposición insinuante, el gesto desafiante, son uno de tantos elementos que buscan en los congéneres los micro-fascismos que les resalten en la superficie de su consciencia. Develarle con ese fin a sus consciencias el armazón racista, dependiente, clasista, o los fascismos que consideremos abolir, para la construcción de una realidad transformada mas justa , mas viva.
Función diagramática:
Lo que se potencia en la existencia a través de éstas funciones va quedando retratado cuando se pueden proyectar ambientes que sirvan como dispositivos que puedan re-crear otras formas de existencia. No solo la capacidad de entender nuestro entorno y sus condiciones, y la potencia de imprimir sensaciones en la personas que estén a nuestro alrededor: son poco suficientes para remover las estructuras que representan la realidad y la repiten en su intensidad controlada. La función diagramática pretende construir rutas, viajes, cartografías, por las que no sea el objetivo devenir nosotros, sino las personas, cosas, lenguajes, y demás elementos que en convergencia hagan que los devenires afecten a nuestras personas alrededor. Toda la propuesta Gestalt dirigida a distencionar las estructuras somáticas de la realidad, desatando la lógica de la percepción y el formato del yo, liberando la sensibilidad configurando a la vez determinadas imágenes del pensamiento que redireccionen el sentido en la producción de la realidad. No es más que salir o sacar de la rutina a todas las personas posibles y mostrarles la efectividad individual en la producción autogestionada de la felicidad.
Función allagmática:
La existencia nunca queda fuera del movimiento entrópico de la realidad, lo que nos pone a prueba ante la transformación en las intensas ondulaciones de la realidad, por ello no se trata de evitarla, y lo que se busca es una transducción del propio individuo en su medio; La función allagmática busca darse variables que puedan devenir en el acontecimiento, en la realidad misma, redireccionando las características de las demás funciones, lo que nos lleva a construir una matriz diferencial en nuestra configuración existencial que devenga univoca con la realidad, pero lógicamente la realidad se mantiene en ciertas axiomáticas que legitiman y refuerzan ciertas injusticias, por ejemplo, quitar la mirada ante la infamia, no hacer frente a la soberbia del poder, ser apático ante el sufrimiento de los demás, es dejar de lado las transformaciones que potencien y den capacidad a nuestra configuración existencial para abordar el acontecimiento de la realidad, que induzca a realidades mas justas y libres.
La noosfera desde lo anteriormente mencionado, es el tejido que subyacente en las relaciones humanas que establecen determinada configuración en las cosas del mundo, éstas cosas son efecto de las acciones, pensamientos, y su ser configurados en el mundo, producidos-distribuidos-consumidos, solo como manifestación del rumbo de nuestras intensiones, por lo que está en nosotros la dirección de nuestra realidad, todo lo que pase por nuestras mentes y nuestras manos configurarán nuestro ser, por lo que la noosfera es el “conatus” o tendencia a materializar nuestras imágenes del mundo.
Así la fuerza del humano está en poder accionar en el mundo los cambios que preserven su vida y la del mundo mismo, todo bajo las coordenadas de pensar los mundos posibles, justos y libres, que complegicen nuestro ser, y lleguemos en algún momento a evolucionar al ritmo de la naturaleza misma.
1Concepto que se deriva de la palabra “nous” idea, mente, imagen; y la palabra “esfera”, que no remite a la idea geométrica sino que responde a su concepción como plano, generando un concepto que remite al eje de la realidad, donde se aprehenden las ideas, las imágenes, los conceptos, y todo lo que el individuo recrea en sí de la realidad.