domingo, 9 de junio de 2013

LA LUCIDEZ.

Del cuerpo emerge lo que la naturaleza durante eones nos dota, potencias y posibilidades de nuestros instintos, nuestra conciencia sobre el entorno y las condiciones del medio. Nosotros ese individuo tejido de las experiencias de nuestra especie hace conciencia de sí.

Y de golpe nos damos cuenta que vivimos en el ritmo del tiempo y el espacio, campo en el que se vive el agón, la existencia que transcurre en el tiempo nos deja ver nuestro movimiento y la fluencia de las ideas se condensan inaccesibles, pero la primera claridad, la primera lucidez, es saber que se cuenta con ellas, contamos con una extraña constitución de algo que nos nace en el cerebro, y de la oscuridad del si mismo una destellante perspectiva se desata, somos.

Somos algo que se repite dormir, comer, excretar, sentir, fornicar, se repite, nacer, crecer, reproducirse y morir, el medio formateando nuestro pensamiento, ser-ahí que comienza a desentrelazar algo en la mente, a notar como nuestros pensamientos se parecen al de los demás, y otra perspectiva destella develando los grandes nodos de discursos: religión, política, amor-odio, y en menor medida lugares, el cuerpo. Repeticiones, himnos, oraciones, faldas y pantalones, lo que se repite te asigna una forma de ser en la lógica del mundo, a su vez regula los espacios y los tiempos ritmándoles dándonos alguna definición según el espacio, casa-comidas-hijo, uniformes-escuela-alumnos, oración-iglesia-creyente. Esto se siente prefabricado y los rebaños comienzan a incomodarte, te inunda un extraño placer, no ser = 0 ser 1 mismo es sin igual, y la lucidez se sostiene mientras alimentamos la inquietud por conocer el mundo, aún no se tiene claro más que solos somos diferentes a los demás, en ese momento las repeticiones se desvanecen y se hacen mas sensible a nuestra mente las diferencias que de la realidad emanan.

Un amor perdido, un amor ganado, una pelea perdida, una pelea ganada, alegrías y tristezas, decepciones y sorpresas, debilidades y fortalezas, especificadas, caracterizadas, sentidas, asumidas y superadas, nos dan una buena representación de lo que somos, aprendiendo a desenvolvernos en la realidad y aprendiendo a sobrellevar a los demás, la maraña de ideas comienzan a colorearse a dejarse ver de dónde vienen, al comienzo repitiendo las ideas de los que intuimos son mas inteligentes que nosotros, pero esto pasa y nos damos cuenta de la potencia de crear nuestros colores propios del pensamiento, con algunas lecturas fugaces, nos esforzamos por hacer nítidos el cardumen de ideas en nuestra cabeza. Logrando especificar su fluir aprendemos que lo que se piensa está a nuestra disposición.

El ethos de nuestro tiempo impone el ritmo de los flujos de la mente, todo parece estar en su momento y su lugar en los circuitos del ser-en-el-mundo, los espacios se institucionalizan y le piden al individuo sujetarse a la lógica de si mismo, pidiendo del pensante que coloree su mente de la forma que tal dicta, pero la capacidad de darnos nuestro propio color de pensamiento nos impide obedecer la orden de la institución, la percepción que nace en esta contradicción deja a la vista la pretención o los intereses de cada institución para sujetar a los individuos, llámese dinero o fe, y los pocos colores creados por nosotros mismos sirven de tinte de coloración de las estructuras, estos juegos de ordenes y de obediencia, de castigos y recompensas develan la distribución de los roles en las jerarquías. Esto es el ethos: la figuración de las conductas, no obstante su legitimidad radica en que el color que impone la institución se acorde al del sujeto, pero si tu pensamiento produce otros colores la institución lo notará como negativo y el choque contra la lucidez será evidente.

Todas las manipulaciones producen una territorialidad, es decir, los limites y los umbrales por dónde el sujeto puede entregar su voluntad, cuando se cede se le llama sujeto normal y cuando no individuo anormal. Dejarse tramar las ideas por la institución se convierte en lo normal, ser autónomo en la construcción del pensamiento propio es retar a la institución. De tal manera los espacios exponen en su cotidianidad el grado de libertad o de ordenamiento en su institucionalidad, lo que a su vez producen determinados individuos, cuando lo sujetos son ordenados se generan espacios de regulación y cuando los individuos concrecen en un espacio nace la auto-determinación de los colectivos, en la primera el color del pensamiento esta unificado, en la segunda existe la multiplicidad del pensamiento. Basta decir que en la primera parte no se piensa, se repite, en la segunda se piensa y la lucidez allí encuentra su medio adecuado. La territorialidad vivida en cada uno de estos espacios diferencia la forma en la que se entiende la realidad pues nuestra mente escoge el color con el que se va desarrollar su existencia, y esto implica caer en el ritmo que marca lo histórico-político de tal o cual institución, a su vez que la institución le es imposible dejarse colorear por las mentes que acoge.

El mundo como tejido de los actos equivale a afirmar, el hacer el mundo, la acción que ejercemos sobre él esta determinado por los procesos que marcan las instituciones, la forma de sobrevivir de cada comunidad humana se organiza según las instituciones que crea, la dirección de todos los esfuerzos están registrados según el discurso de cada institución, métodos, procedimientos, objetivos, etc, para ello se crea una serie de ideales los cuales legitiman las labores de todas las cohersiones y cohesiones, paraíso, progreso, desarrollo, reconocimiento, son unas de tantas ideas que sirven de dirección de los sistemas y entramados sociales. Esto puede representar los intereses de un grupo cualquiera el cual impone una idea a seguir y crea los determinados filtros para modular a la acción de los humanos que allí intervienen, la acción humana es representada cuando los intereses con los cuales se coacciona al grupo solo crean privilegio para una cúspide jerárquica en detrimento de una base engañada; Pero también puede ser la creación voluntaria y directa por el hombre donde se despojan los sujetos de todo ideal ascético o nihilista y se fortalece la coordinación autogestionada de la supervivencia, donde las jerarquías se desboronan en la planificación económica, y los ideales dan paso al imaginario radical.


La subjetividad se plega según las pretensiones, las manipulaciones, los intereses, las relaciones sociales, la modulación de los instintos, de-construyéndose en el transcurrir del tiempo. Es la subjetividad como construcción de la mente desde lo real. Estos repliegues y despliegues ontológicos, modulan nuestra conducta o es manipulada si se tiene claro las procesualidades que se desenvuelven en ella, consciente e inconsciente son dos lecturas del mismo evento existencial, pero el umbral ondula según las impresiones que vienen de la realidad, las pulsiones y los conocimientos de sí bailan en nuestra mente, la religión manipula la consciencia para dominar las pulsiones , la publicidad el inconsciente para manipular el Yo. Pero en realidad solo es la punta del iceberg de una bio-política que se remontan a la ciudad de Ur, por un lado, y del pathos animista africano en la antigüedad, pero la lucidez funciona como un bucle que rompe el feed back realidad-cerebro sin detenerlo, se proyecta y se comprende el momento, la duración. Pero la realidad social cuenta con agenciamientos colectivos de enunciación los cuales buscan dirigir la pulsión pues es ésta la energía que alimenta la estructura de la realidad social. Complejos de signos, índices, iconos, símbolos, y síntomas, que buscan modular el sentido de nuestra existencia; Tales pliegues pueden ser representados en un discurso dominante estructurando la consciencia o puede ser despliegues ontológicos que concrecen la voluntad. Como tal lo que se busca es proyectar la dinámica del deseo, el deseo puede ser representado desublimado en las procesualidades de algún agenciamiento colectivo de enunciación represando las pulsiones al cause del discurso o el deseo puede ser la liberación de tales procesualidades y el reforzamiento autónomo de la psique radical que busca autogestionar los pliegues en el transcurrir de la duración.

La actividad ontologica implica una capacidad política, una capacidad de modular las relaciones sociales del entorno, ya que el ser-ahí arrojado en el mundo es un plano de consistencia, un diagrama de fuerzas, que instituyen la realidad, que tejen las relaciones sociales, cuando se auto afirma se expresa como la psique radical fuerza creativa de la realidad social. Su fundamento es la producción deseante, flujo estimulador del medio en el que se desenvuelve. Cuando estas fuerzas se coordinan es la lucidez que se proyecta. En la divergencia que existe de la psique radical y la producción deseante y el plano de consistencia estructurado y representado es la muestra de la heterotonomía de la subjetividad con respecto a los agenciamientos colectivos de enunciación dominadores controlados, representados y homogenizados a tal agenciamiento a su servidumbre voluntaria, por otro lado cuando éstos pueden hacer que estas fuerza converjan y se coordinen sus fuerzas es decir que la psique radical proyecte la producción deseante en el plano de consistencia, lo cual expone la autonomía del ser-ahí arrojado en el mundo desde una autogestión de sus potencias y capacidades para modular el entorno. Esta capacidad y potencia de influencia sobre lo real deja dos procesualidades: la diferencia que emerge como psique radical autogestionada con una producción deseante movil que individúa el entorno social o la inmovilidad de la homologación de la psique radical y la inmovilidad de la producción deseante que sujeta al ser-ahí a los intereses de fe, lucro e impuestos que impone la sociedad.


De tal manera las subjetividades son tejidas y lo son por unas maquinas deseantes de producción de la realidad, este concepto va mas allá de individuo, sujeto y yo, mas acá que subjetividad, eco-sistema, ser-en-el mundo, esta máquina que según la época se le ha llamado, ciudadano, fiel, siervo, hombre, sujeto, cliente, es la causa de la materialidad del mundo; En la máquina se tejen las materias, las palabras y fluyen las cosas, es lo que estría el entorno cada cosa y palabra es su producto, cada ser vivo es máquina de producción energética del entorno, toma una materia le imprime algo en la forma no sin antes tomar parte de esa alguna energía, como ejemplo vemos la creación de un edificio desde sus cimientos vemos en el todas las maquinas que a cada instante van tejiendo las materias hasta crearle y luego habitarle modulando el espacio, estriándolo o alisándolo, estriándolo al colocarle varios diques a la realidad, alisándolo al desbordar los flujos. Aquí en esta dimensión de la realidad la lucidez nos muestra cómo se focalizan las máquinas que hoy llamamos humanos; estas maquinas expresan modos en los que se nos presentan la realidad, existe en interacción con otras máquinas, modula las cosas de la realidad, diagrama la enacción y conductas de las máquinas, modula el sentido de los objetos y la semiótica y proyecta sentidos en la realidad (allagmática), solo para construir su mundo, para devenir realmente ser-en-el-mundo. Estas máquinas en la creación de la realidad se ordenan en niveles jerárquicos o se organizan en determinados espacios: se ordenan cuando la energía que se trabaja, se modela, se acumula, se hace fluir, se distribuye de manera que un nivel superior consume mayor energía que el nivel inferior (máquinas de homogeneización), donde el contacto mas cercano en la transformación de la materia es siempre un nivel inferior y consume menos energía y da más trabajo al proceso social; los niveles mas alejados del trabajo de la materia consumen y acumulan mas energía, limitando el acceso a las herramientas con las que se produce la realidad, aislando a las máquinas y limitando la visión del horizonte del proceso de creación de la realidad. Por otro lado las máquinas de organización se articulan para distribuir la energía y el trabajo en los procesos sociales, esta organización no existe por niveles jerárquicos sino por sectores de producción, donde los mas cercanos al trabajo de la materia y su modulación, consume más energía y los sectores de servicios consumen en proporción al trabajo que se le dota a la realidad (máquinas rizomáticas). Es necesario entonces a las maquinas de ordenamiento ser masificadas homologando lenguajes, prácticas y sentidos, por el contrario las máquinas organizadas pluralizan los lenguajes, autonomizan las máquinas, distribuyen las herramientas para crear la realidad y fractalizan los espacios, en el caso de las máquinas de organización. creando maquinas de ordenamiento en prácticas masificantes y en el caso de las máquinas de organización en prácticas pluralizantes. Claro esta que estos son dos polos pero en realidad dependiendo el diagrama de la realidad en la que se encuentre la máquina puede ser de una u otra dinámica, y lo que es seguro no se es enteramente pluralizante y organizativo ni totalemente ordenado y masificado, he ahí el trabajo de la lucidez movernos hacia algún lugar de este péndulo, esto expone el peso que tiene tener algún sentido en la realidad de la sociedad.


Todas las máquinas ocupan un espacio se trenzan para colocarse sobre un flujo al cual lo proyectan para hacer un producto, las máquinas se acomodan a tal flujo y aquí se crea el espacio, su topología, la que estría el espacio para diagramar las conductas y relaciones sociales en un determinado lugar, de tal manera las máquinas según su cualidad es acomodada al diagrama y así subsumida en un especifico agenciamiento colectivo los cuales combinan máquinas de homogeneización o rizomáticas acomodándole al sentido del espacio. En la creación del espacio aparece el péndulo de la realidad puede ser un espacio que se mantiene jerárquico (establecimiento) o puede ser un espacio de de-construcción, la funcionalidad del primero es el ordenamiento por imposición jerárquica, es decir, el trabajo, la producción deseante y la imaginación, fuentes de energía de la realidad social son extraídos a través de la reproducción de una ideas que moldean las subjetividades de las máquinas que hacen la realidad haciendo que estos flujos sean consumidos por las copulas de las jerarquías, absorbiendo verticalmente esta energía, con el fin de debilitar a cada nivel inferior y así mantener la estructura de orden social. Por otro lado la topología de los espacios de de-construcción se componen por la funcionalidad de las máquinas que son organizadas para sectorizar la producción social a favor de la autopoiesis, es decir, de que cada máquina se cree así misma herramientas que le fortalezca para sobrevivir en su entorno con la mayor autonomía e independencia, aportando su energía al fortalecimiento de las demás máquinas, esta fluidez horizontal en la autopoiesis de-construye los espacios según las necesidades de las máquinas que no moldean sino modulan las características de su entorno, aquí la lucidez nos ayuda a identificar en nosotros que características contamos para aportar o someternos a tales topologías.

Pero aún así los diseños de la bio-política de la modernidad y su matriz teo-colonialista-capitalista han desarrollado métodos para establecer la funcionalidad de la mismas maquinas rizomáticas, la inteligencia de Heisenberg-bomba H, los asesinos en serie, M tv, Proyecto genoma, mayo 1968-sociedad de consumo, todo lo que supera su medio y traza otro esbozo en el camino de la cultura, todo puede ser subsumido al sentido reaccionario de la homogenización para servil anestesica-mente a la fe, el lucro, el impuesto, la deuda; en la dinámicas de las maquinarias de homogenización se pelea por marcar el sentido de las estructuras de la sociedad es decir un futuro jerárquizado sin la distribución equitativa del valor social, en este caso las comunidades escapan a tal plan por tener claros los flujos que la componen, pero también puede crearse una dinámica rizomática la cual deriva hacia un sentido mas justo, mas libre, mas equitativo de la sociedad.

Las territorialidades: conjunto de signos, símbolos, iconos, sintomas y sentidos que componen determinado ser-en-el-mundo, pueden ser ordenadanas u organizadas, son ordenadas cuando los territorios son segmentados y sus intensidades son dirigidas por una exterioridad que dirige la producción social ha mantener otros espacios los cuales consumen sin aportar a la producción inicial, lo cual degrada y desgasta los territorios de los cuales se extrae la energía que les mantiene, la univocidad vertical de la extracción crea una huella ecológica y un detrimento comunal ya que las relaciones sociales de determinado territorio se rompen por la implementación de un nuevo código social de producción. Las máquinas rizomáticas y de homogeneización son diagramadas de tal forma que en su actuar inflan futuros que traen en si la lógica de la degradación cultural de las comunidades y la huella ecológica, los futuros (progreso, paraíso, tierra prometida, tribú perdida) son solo formas en las que cada comunidad puede ser direccionada a acomodarse a los planes de gran escala o dinámicas de homogenización, pero solo busca volver mercancía la tierra, el saber, las especies. [África: (aventureros  ⇒  misioneros,  ⇒  comerciantes,   ⇒ burocracias,   ⇒ ejercitos)] los cuales con buenas o malas intensiones van ha imponer un flujo de mercancías y una normativa de conductas. Por otro lado las dinámicas de organización de los territorios puede ser una complementación multivoca de las diferentes comunidades en un sentido reciprocidad material: la complementariedad en las perspectivas de análisis y soluciones de sus necesidades y la multivoca determinación hacen espacios democráticos de soluciones, los cuales en la diferencia usan los medios colonizadores de ordenamiento y los colocan al servicio de la comunidad, sobre todo en el hecho de usar la racionalidad del estado para desarrollar formas de horizontalidad del poder.
De tal manera la globalidad se impone sobre los localismos cuando los territorios y sus localismos son formateados a un plan ajeno de sí, éstos son controlados por el ordenamiento global cuando impone determinados requerimientos haciendo difícil el manejo del estado, especializando los aspectos del saber, y trazando limites en la naturaleza, la fuerza de las abstracciones dominando la materialidad de los territorios domina la voluntad de los individuos y así se mantiene la estructura jerárquica. Pero cuando los localismos pueden hacerse de articulaciones desde la diferencia y lucida mente hallando las soluciones a sus problemas, determinando el sentido autónomo de cada territorio en una proyección de reciprocidad con los demás, la globalidad puede ser influenciada hasta sus máximas esferas para que acate los trayectos de la justicia, la libertad y la equidad, que en consecuencia deforman la estructura vertical de la globalidad y le hacen devenir un poder de articulación del poder horizontal mas allá de los territorios, esta dinámica rizomática implica tener claridad de los actores, sus intereses, los medios que existen y todas las dimensiones del ser-en-el-mundo para que las comunidades y sus localismos se forjen la capacidad de proyección de la realidad.

Lo que trae subyacente estas dinámicas son la concreción de tiempos posibles, las dinámicas de homogeneización distraen de lo actual imponiendo una ideas de pasado y futuro que olvidan el mundo cíclico en el que vivimos, y desdibujan las atrocidades del ahora, haciéndonos pelear por pasados que ellos mismos han creado, por ideas que ellos mismos han forjado y sin atender a la sabiduría mínima de la cual la naturaleza nos dota, cuida tu entorno y tu entorno te cuida, no saber entender las lógicas de los medios donde se vive e imponer una sola lógica es dejar de lado la información que por eones se forma, este tiempo abstracto pasado y futuro no da cuenta del saber que ahora se necesita, por otro lado la cualidad humana de intercambio de información y su multiplicidad enriquece las formas de evolución cultural, política y económica, que invocan un tiempo del ahora, de pensar lo que ahora se esta haciendo y problematizarlo, acceder de una u otra forma a la duración.

Pero la lucidez no es esto esto es lo que proyecta, la lucidez es poder entender la duración.