Del
cuerpo emerge lo que la naturaleza durante eones nos dota, potencias
y posibilidades de nuestros instintos, nuestra conciencia sobre el
entorno y las condiciones del medio. Nosotros ese individuo tejido de
las experiencias de nuestra especie hace conciencia de sí.
Y de
golpe nos damos cuenta que vivimos en el ritmo del tiempo y el
espacio, campo en el que se vive el agón, la existencia que
transcurre en el tiempo nos deja ver nuestro movimiento y la fluencia
de las ideas se condensan inaccesibles, pero la primera claridad,
la primera lucidez, es saber que se cuenta con ellas, contamos con
una extraña constitución de algo que nos nace en el cerebro, y de
la oscuridad del si mismo una destellante perspectiva se desata,
somos.
Somos
algo que se repite dormir, comer, excretar, sentir, fornicar, se
repite, nacer, crecer, reproducirse y morir, el medio formateando
nuestro pensamiento, ser-ahí que comienza a desentrelazar algo en la
mente, a notar como nuestros pensamientos se parecen al de los demás,
y otra perspectiva destella develando los grandes nodos de
discursos: religión, política, amor-odio, y en menor medida
lugares, el cuerpo. Repeticiones, himnos, oraciones, faldas y
pantalones, lo que se repite te asigna una forma de ser en la lógica
del mundo, a su vez regula los espacios y los tiempos ritmándoles
dándonos alguna definición según el espacio, casa-comidas-hijo,
uniformes-escuela-alumnos, oración-iglesia-creyente. Esto se siente
prefabricado y los rebaños comienzan a incomodarte, te inunda un
extraño placer, no ser = 0 ser 1 mismo es sin igual, y la lucidez se
sostiene mientras alimentamos la inquietud por conocer el mundo, aún
no se tiene claro más que solos somos diferentes a los demás, en
ese momento las repeticiones se desvanecen y se hacen mas sensible a
nuestra mente las diferencias que de la realidad emanan.
Un amor
perdido, un amor ganado, una pelea perdida, una pelea ganada,
alegrías y tristezas, decepciones y sorpresas, debilidades y
fortalezas, especificadas, caracterizadas, sentidas, asumidas y
superadas, nos dan una buena representación de lo que somos,
aprendiendo a desenvolvernos en la realidad y aprendiendo a
sobrellevar a los demás, la maraña de ideas comienzan a colorearse
a dejarse ver de dónde vienen, al comienzo repitiendo las ideas de
los que intuimos son mas inteligentes que nosotros, pero esto pasa y
nos damos cuenta de la potencia de crear nuestros colores propios del
pensamiento, con algunas lecturas fugaces, nos esforzamos por hacer
nítidos el cardumen de ideas en nuestra cabeza. Logrando especificar
su fluir aprendemos que lo que se piensa está a nuestra disposición.
El ethos
de nuestro tiempo impone el ritmo de los flujos de la mente, todo
parece estar en su momento y su lugar en los circuitos del
ser-en-el-mundo, los espacios se institucionalizan y le piden al
individuo sujetarse a la lógica de si mismo, pidiendo del pensante
que coloree su mente de la forma que tal dicta, pero la capacidad de
darnos nuestro propio color de pensamiento nos impide obedecer la
orden de la institución, la percepción que nace en esta
contradicción deja a la vista la pretención o los intereses de cada
institución para sujetar a los individuos, llámese dinero o fe, y
los pocos colores creados por nosotros mismos sirven de tinte de
coloración de las estructuras, estos juegos de ordenes y de
obediencia, de castigos y recompensas develan la distribución de los
roles en las jerarquías. Esto es el ethos: la figuración de las
conductas, no obstante su legitimidad radica en que el color que
impone la institución se acorde al del sujeto, pero si tu
pensamiento produce otros colores la institución lo notará como
negativo y el choque contra la lucidez será evidente.
Todas las
manipulaciones producen una territorialidad, es decir, los limites y
los umbrales por dónde el sujeto puede entregar su voluntad, cuando
se cede se le llama sujeto normal y cuando no individuo anormal.
Dejarse tramar las ideas por la institución se convierte en lo
normal, ser autónomo en la construcción del pensamiento propio es
retar a la institución. De tal manera los espacios exponen en su
cotidianidad el grado de libertad o de ordenamiento en su
institucionalidad, lo que a su vez producen determinados individuos,
cuando lo sujetos son ordenados se generan espacios de regulación y
cuando los individuos concrecen en un espacio nace la
auto-determinación de los colectivos, en la primera el color del
pensamiento esta unificado, en la segunda existe la multiplicidad del
pensamiento. Basta decir que en la primera parte no se piensa, se
repite, en la segunda se piensa y la lucidez allí encuentra su medio
adecuado. La territorialidad vivida en cada uno de estos espacios
diferencia la forma en la que se entiende la realidad pues nuestra
mente escoge el color con el que se va desarrollar su existencia, y
esto implica caer en el ritmo que marca lo histórico-político de
tal o cual institución, a su vez que la institución le es imposible
dejarse colorear por las mentes que acoge.
El mundo
como tejido de los actos equivale a afirmar, el hacer el mundo, la
acción que ejercemos sobre él esta determinado por los procesos que
marcan las instituciones, la forma de sobrevivir de cada comunidad
humana se organiza según las instituciones que crea, la dirección
de todos los esfuerzos están registrados según el discurso de cada
institución, métodos, procedimientos, objetivos, etc, para ello se
crea una serie de ideales los cuales legitiman las labores de todas
las cohersiones y cohesiones, paraíso, progreso, desarrollo,
reconocimiento, son unas de tantas ideas que sirven de dirección de
los sistemas y entramados sociales. Esto puede representar los
intereses de un grupo cualquiera el cual impone una idea a seguir y
crea los determinados filtros para modular a la acción de los
humanos que allí intervienen, la acción humana es representada
cuando los intereses con los cuales se coacciona al grupo solo crean
privilegio para una cúspide jerárquica en detrimento de una base
engañada; Pero también puede ser la creación voluntaria y directa
por el hombre donde se despojan los sujetos de todo ideal ascético o
nihilista y se fortalece la coordinación autogestionada de la
supervivencia, donde las jerarquías se desboronan en la
planificación económica, y los ideales dan paso al imaginario
radical.
La
subjetividad se plega según las pretensiones, las manipulaciones,
los intereses, las relaciones sociales, la modulación de los
instintos, de-construyéndose en el transcurrir del tiempo. Es la subjetividad como construcción de la mente desde lo real.
Estos repliegues y despliegues ontológicos, modulan nuestra conducta
o es manipulada si se tiene claro las procesualidades que se
desenvuelven en ella, consciente e inconsciente son dos lecturas del
mismo evento existencial, pero el umbral ondula según las
impresiones que vienen de la realidad, las pulsiones y los
conocimientos de sí bailan en nuestra mente, la religión manipula
la consciencia para dominar las pulsiones , la publicidad el
inconsciente para manipular el Yo. Pero en realidad solo es la punta
del iceberg de una bio-política que se remontan a la ciudad de Ur,
por un lado, y del pathos animista africano en la antigüedad, pero
la lucidez funciona como un bucle que rompe el feed back
realidad-cerebro sin detenerlo, se proyecta y se comprende el
momento, la duración. Pero la realidad social cuenta con
agenciamientos colectivos de enunciación los cuales buscan dirigir
la pulsión pues es ésta la energía que alimenta la estructura de
la realidad social. Complejos de signos, índices, iconos, símbolos,
y síntomas, que buscan modular el sentido de nuestra existencia;
Tales pliegues pueden ser representados en un discurso dominante
estructurando la consciencia o puede ser despliegues ontológicos que
concrecen la voluntad. Como tal lo que se busca es proyectar la
dinámica del deseo, el deseo puede ser representado desublimado en
las procesualidades de algún agenciamiento colectivo de enunciación
represando las pulsiones al cause del discurso o el deseo puede ser
la liberación de tales procesualidades y el reforzamiento autónomo
de la psique radical que busca autogestionar los pliegues en el
transcurrir de la duración.
La
actividad ontologica implica una capacidad política, una capacidad
de modular las relaciones sociales del entorno, ya que el ser-ahí
arrojado en el mundo es un plano de consistencia, un diagrama de
fuerzas, que instituyen la realidad, que tejen las relaciones
sociales, cuando se auto afirma se expresa como la psique radical
fuerza creativa de la realidad social. Su fundamento es la producción
deseante, flujo estimulador del medio en el que se desenvuelve.
Cuando estas fuerzas se coordinan es la lucidez que se proyecta. En
la divergencia que existe de la psique radical y la producción
deseante y el plano de consistencia estructurado y representado es la
muestra de la heterotonomía de la subjetividad con respecto a los
agenciamientos colectivos de enunciación dominadores controlados,
representados y homogenizados a tal agenciamiento a su servidumbre
voluntaria, por otro lado cuando éstos pueden hacer que estas fuerza
converjan y se coordinen sus fuerzas es decir que la psique radical
proyecte la producción deseante en el plano de consistencia, lo
cual expone la autonomía del ser-ahí arrojado en el mundo desde una
autogestión de sus potencias y capacidades para modular el entorno.
Esta capacidad y potencia de influencia sobre lo real deja dos
procesualidades: la diferencia que emerge como psique radical
autogestionada con una producción deseante movil que individúa el
entorno social o la inmovilidad de la homologación de la psique
radical y la inmovilidad de la producción deseante que sujeta al
ser-ahí a los intereses de fe, lucro e impuestos que impone la
sociedad.
De tal
manera las subjetividades son tejidas y lo son por unas maquinas
deseantes de producción de la realidad, este concepto va mas allá
de individuo, sujeto y yo, mas acá que subjetividad, eco-sistema,
ser-en-el mundo, esta máquina que según la época se le ha llamado,
ciudadano, fiel, siervo, hombre, sujeto, cliente, es la causa de la
materialidad del mundo; En la máquina se tejen las materias, las
palabras y fluyen las cosas, es lo que estría el entorno cada cosa y
palabra es su producto, cada ser vivo es máquina de producción
energética del entorno, toma una materia le imprime algo en la forma
no sin antes tomar parte de esa alguna energía, como ejemplo vemos
la creación de un edificio desde sus cimientos vemos en el todas las
maquinas que a cada instante van tejiendo las materias hasta crearle
y luego habitarle modulando el espacio, estriándolo o alisándolo,
estriándolo al colocarle varios diques a la realidad, alisándolo al
desbordar los flujos. Aquí en esta dimensión de la realidad la
lucidez nos muestra cómo se focalizan las máquinas que hoy llamamos
humanos; estas maquinas expresan modos en los que se nos presentan la
realidad, existe en interacción con otras máquinas, modula las
cosas de la realidad, diagrama la enacción y conductas de las
máquinas, modula el sentido de los objetos y la semiótica y
proyecta sentidos en la realidad (allagmática), solo para construir
su mundo, para devenir realmente ser-en-el-mundo. Estas máquinas en
la creación de la realidad se ordenan en niveles jerárquicos o se
organizan en determinados espacios: se ordenan cuando la energía que
se trabaja, se modela, se acumula, se hace fluir, se distribuye de
manera que un nivel superior consume mayor energía que el nivel
inferior (máquinas de homogeneización), donde el contacto mas
cercano en la transformación de la materia es siempre un nivel
inferior y consume menos energía y da más trabajo al proceso
social; los niveles mas alejados del trabajo de la materia consumen y
acumulan mas energía, limitando el acceso a las herramientas con las
que se produce la realidad, aislando a las máquinas y limitando la
visión del horizonte del proceso de creación de la realidad. Por
otro lado las máquinas de organización se articulan para distribuir
la energía y el trabajo en los procesos sociales, esta organización
no existe por niveles jerárquicos sino por sectores de producción,
donde los mas cercanos al trabajo de la materia y su modulación,
consume más energía y los sectores de servicios consumen en
proporción al trabajo que se le dota a la realidad (máquinas
rizomáticas). Es necesario entonces a las maquinas de ordenamiento
ser masificadas homologando lenguajes, prácticas y sentidos, por el
contrario las máquinas organizadas pluralizan los lenguajes,
autonomizan las máquinas, distribuyen las herramientas para crear la
realidad y fractalizan los espacios, en el caso de las máquinas de
organización. creando maquinas de ordenamiento en prácticas
masificantes y en el caso de las máquinas de organización en
prácticas pluralizantes. Claro esta que estos son dos polos pero en
realidad dependiendo el diagrama de la realidad en la que se
encuentre la máquina puede ser de una u otra dinámica, y lo que es
seguro no se es enteramente pluralizante y organizativo ni
totalemente ordenado y masificado, he ahí el trabajo de la lucidez
movernos hacia algún lugar de este péndulo, esto expone el peso que
tiene tener algún sentido en la realidad de la sociedad.
Todas las
máquinas ocupan un espacio se trenzan para colocarse sobre un flujo
al cual lo proyectan para hacer un producto, las máquinas se
acomodan a tal flujo y aquí se crea el espacio, su topología, la
que estría el espacio para diagramar las conductas y relaciones
sociales en un determinado lugar, de tal manera las máquinas según
su cualidad es acomodada al diagrama y así subsumida en un
especifico agenciamiento colectivo los cuales combinan máquinas de
homogeneización o rizomáticas acomodándole al sentido del espacio.
En la creación del espacio aparece el péndulo de la realidad puede
ser un espacio que se mantiene jerárquico (establecimiento) o puede
ser un espacio de de-construcción, la funcionalidad del primero es
el ordenamiento por imposición jerárquica, es decir, el trabajo,
la producción deseante y la imaginación, fuentes de energía de la
realidad social son extraídos a través de la reproducción de una
ideas que moldean las subjetividades de las máquinas que hacen la
realidad haciendo que estos flujos sean consumidos por las copulas de
las jerarquías, absorbiendo verticalmente esta energía, con el fin
de debilitar a cada nivel inferior y así mantener la estructura de
orden social. Por otro lado la topología de los espacios de
de-construcción se componen por la funcionalidad de las máquinas
que son organizadas para sectorizar la producción social a favor de
la autopoiesis, es decir, de que cada máquina se cree así misma
herramientas que le fortalezca para sobrevivir en su entorno con la
mayor autonomía e independencia, aportando su energía al
fortalecimiento de las demás máquinas, esta fluidez horizontal en
la autopoiesis de-construye los espacios según las necesidades de
las máquinas que no moldean sino modulan las características de su
entorno, aquí la lucidez nos ayuda a identificar en nosotros que
características contamos para aportar o someternos a tales
topologías.
Pero aún
así los diseños de la bio-política de la modernidad y su matriz
teo-colonialista-capitalista han desarrollado métodos para
establecer la funcionalidad de la mismas maquinas rizomáticas, la
inteligencia de Heisenberg-bomba H, los asesinos en serie, M tv,
Proyecto genoma, mayo 1968-sociedad de consumo, todo lo que supera su
medio y traza otro esbozo en el camino de la cultura, todo puede ser
subsumido al sentido reaccionario de la homogenización para servil
anestesica-mente a la fe, el lucro, el impuesto, la deuda; en la
dinámicas de las maquinarias de homogenización se pelea por marcar
el sentido de las estructuras de la sociedad es decir un futuro
jerárquizado sin la distribución equitativa del valor social, en
este caso las comunidades escapan a tal plan por tener claros los
flujos que la componen, pero también puede crearse una dinámica
rizomática la cual deriva hacia un sentido mas justo, mas libre, mas
equitativo de la sociedad.
Las
territorialidades: conjunto de signos, símbolos, iconos, sintomas y
sentidos que componen determinado ser-en-el-mundo, pueden ser
ordenadanas u organizadas, son ordenadas cuando los territorios son
segmentados y sus intensidades son dirigidas por una exterioridad que
dirige la producción social ha mantener otros espacios los cuales
consumen sin aportar a la producción inicial, lo cual degrada y
desgasta los territorios de los cuales se extrae la energía que
les mantiene, la univocidad vertical de la extracción crea una
huella ecológica y un detrimento comunal ya que las relaciones
sociales de determinado territorio se rompen por la implementación
de un nuevo código social de producción. Las máquinas rizomáticas
y de homogeneización son diagramadas de tal forma que en su actuar
inflan futuros que traen en si la lógica de la degradación cultural
de las comunidades y la huella ecológica, los futuros (progreso,
paraíso, tierra prometida, tribú perdida) son solo formas en las
que cada comunidad puede ser direccionada a acomodarse a los planes
de gran escala o dinámicas de homogenización, pero solo busca
volver mercancía la tierra, el saber, las especies. [África:
(aventureros ⇒
misioneros, ⇒
comerciantes, ⇒ burocracias,
⇒ ejercitos)]
los cuales con buenas o malas intensiones van ha imponer un flujo de
mercancías y una normativa de conductas. Por otro lado las dinámicas
de organización de los territorios puede ser una complementación
multivoca de las diferentes comunidades en un sentido reciprocidad
material: la complementariedad en las perspectivas de análisis y
soluciones de sus necesidades y la multivoca determinación hacen
espacios democráticos de soluciones, los cuales en la diferencia
usan los medios colonizadores de ordenamiento y los colocan al
servicio de la comunidad, sobre todo en el hecho de usar la
racionalidad del estado para desarrollar formas de horizontalidad del
poder.
De tal
manera la globalidad se impone sobre los localismos cuando los
territorios y sus localismos son formateados a un plan ajeno de sí,
éstos son controlados por el ordenamiento global cuando impone
determinados requerimientos haciendo difícil el manejo del estado,
especializando los aspectos del saber, y trazando limites en la
naturaleza, la fuerza de las abstracciones dominando la materialidad
de los territorios domina la voluntad de los individuos y así se
mantiene la estructura jerárquica. Pero cuando los localismos pueden
hacerse de articulaciones desde la diferencia y lucida mente hallando
las soluciones a sus problemas, determinando el sentido autónomo de
cada territorio en una proyección de reciprocidad con los demás, la
globalidad puede ser influenciada hasta sus máximas esferas para que
acate los trayectos de la justicia, la libertad y la equidad, que en
consecuencia deforman la estructura vertical de la globalidad y le
hacen devenir un poder de articulación del poder horizontal mas allá
de los territorios, esta dinámica rizomática implica tener claridad
de los actores, sus intereses, los medios que existen y todas las
dimensiones del ser-en-el-mundo para que las comunidades y sus
localismos se forjen la capacidad de proyección de la realidad.
Lo que
trae subyacente estas dinámicas son la concreción de tiempos
posibles, las dinámicas de homogeneización distraen de lo actual
imponiendo una ideas de pasado y futuro que olvidan el mundo cíclico
en el que vivimos, y desdibujan las atrocidades del ahora,
haciéndonos pelear por pasados que ellos mismos han creado, por
ideas que ellos mismos han forjado y sin atender a la sabiduría
mínima de la cual la naturaleza nos dota, cuida tu entorno y tu
entorno te cuida, no saber entender las lógicas de los medios donde
se vive e imponer una sola lógica es dejar de lado la información
que por eones se forma, este tiempo abstracto pasado y futuro no da
cuenta del saber que ahora se necesita, por otro lado la cualidad
humana de intercambio de información y su multiplicidad enriquece
las formas de evolución cultural, política y económica, que
invocan un tiempo del ahora, de pensar lo que ahora se esta haciendo
y problematizarlo, acceder de una u otra forma a la duración.
Pero la
lucidez no es esto esto es lo que proyecta, la lucidez es poder
entender la duración.
