martes, 25 de junio de 2013

ANIMAL POLÍTICO



Aún cuando la lucidez no fluye con un suficiente matiz: contornos muy concretos, gestos muy difusos, exceso de abstracción, mínimo de hiperrealismo, no importa ¡que difícil es hacerse una imagen del mundo! La profundidad no es importante si la composición de nosotros mismos no solfea con la fluctuación existencial de los demás, aunque las máquinas no pueden tocar el piano; El reto está en hallar ese trazo propio en los conceptos, la gradación en las pulsiones y las texturas de la imagen, las dimensiones por asaltar nos impone una conjugación de nuestras potencias, arrojados al mundo sin garras, ni pelaje, sin dientes, pero por fortuna, los conceptos a diferencia del plumaje se modulan en el tiempo, las pulsiones se diseñan no como el instinto, y la capacidad de producir imágenes mentales fuera de las perceptuales nos aleja del entendimiento del entorno o de su manipulación exagerada. “Tristes” péndulos entre la cultura, la naturaleza y nuestro cuerpo.

En la convergencia para hacernos un animal político que se module en el devenir de la naturaleza nos es imperante tomar bajo nuestra autonomía los conceptos con los que se colorea nuestro pensamiento, las pulsiones que nos protegen del entorno y las imágenes que nos hacemos de lo que queremos ser. Tal responsabilidad implica tener claro cómo el nosotros mismos, el ser-ahí, el individuo, esta influenciado por las relaciones de poder de maquinarias sociales que nos cualifican, máquinas que nos hacen caer en un circuito conductista para controlar las pulsiones animales que la naturaleza nos ha dotado por tanto tiempo. Negar esta dimensión animal anula tanto las potencias del cerebro y el cuerpo para hacer cuerpos sociales (comunidades o sociedades), como la facultad de crear imágenes de mundos posibles desde la intuición (imaginario radical), como la capacidad de crear conceptos por los cuales valorar el entorno (producción deseante); si la lucidez vibra en tu pensamiento y todas sus posibles dimensiones, y decides estar del lado de la naturaleza y hacerte un animal político, es necesario comenzar ha hacerte un imagen propia que te faculte para sobrevivir en un entorno de homogeneización, dientes, garras, venenos, corazas de conceptos, lo necesario para tener el tiempo-espacio para tejernos una imagen propia del mundo desde la cual fijar actitudes y éticas que nos preparen para el agón cotidiano, la cromática del pensamiento hace que se cree un territorio, uno propio, el cual si no esta viciado por teologías y doctrinas miopes, será el lugar de recargar energía para otro día mas; La agudeza que el pensamiento en todas sus dimensiones tiene para desenvolverse en un territorio implica entender los demás territorios, cÓmo las demás personas tienen sus propia cromática de pensamiento, sus anhelos y sus intensiones. Ese trasegar por los territorios físicos y mentales de la otredad nos dan las pautas para hallar las lógicas de los medios y los entornos, las señales auditivas, las visuales, las contextuales, las de habilidad física, nos impone hacernos de un cuerpo que se pueda mantener en el transcurso de ese territorio, que tantas orejas tienes para ser un buen psicólogo o un burócrata, que tantas fuerzas tienes para ser un director de proyectos o un ingeniero civil, para defender a los humanos y la reciprocidad te vas hacer de garras o de aullidos, cada aspecto de la realidad humana nos hace tener habilidades, pero lo que han hecho las sociedades es homologar todas las habilidades para así encajar a cada sujeto a un lugar de la estructura, que claro esta amañada para sostener algunos poderosos.

La naturaleza no es dios, pero la religión a falseado en tu mente las imágenes del mundo, las pulsiones de tu cuerpo y ha monopolizado los conceptos, esas potencias con las que la naturaleza nos doto son amañadas por estructuras que te convierten a su antojo en animal domestico o salvaje, según se requiera, el bien y el mal solo son trampas de la misma moral para hacerte un ángel o un monstruo ambos en la misma estructura de control, pero las calles no soportan arboles con raíces indomables, y desde el principio de los tiempos de la sociedad la naturaleza se a hecho eco entre las calles de la ciudad, y muchos han dejado de ser o estar sujetos a su lógica y devienen el rizoma dentro de la estructura. La naturaleza humana tiene algo imperativo -no podemos vivir solos- la congregación es nuestro signo, ya seamos manada nómada o himenópteros sedentarios, aquí esta la base tanto conceptual, como pulsional, como imaginaria de la cual no podemos negar: la interdependencia, esta perspectiva es el límite real e infinita proyección de la imaginación a toda nuestra aspiración, toda la sinestesia que nos conecta y que consolida las relaciones sociales, lo que algunos han dado en llamar el tiempo.

Que cáncer este único dios que tomó las actitudes de los animales (lobos, sapos, ratas, leones, gatos, langostas, culebras... etc) para diagramarlos en unas ideas de bien y mal que ridículamente contrastan con la sofisticación de la evolución de la naturaleza. Sin anotar que la mas inmunda pústula tiene una virtud mas fuerte, que cualquier promesa de redención; Esa es una de las mas difíciles elecciones a la que podemos llegar, eres una animal domesticado o te atreves a seguir una pulsión salvaje.

Si quieres saber que formas hay para domesticar y vivir como esclavo aprende qué formas de adiestramiento pueden adiestrar a un animal, el conductismo y el psicoanálisis tejen tu collar.

Pero ¿cómo hacer que emerja esta pulsión salvaje de un cuerpo dócil domesticado?. No existe receta para hacerse de herramientas para la supervivencia, pero la etología animal nos darán algunas pistas.

El fundamento es el mismo somos seres interdependientes, gregarios y la socialización hace parte de la constitución misma del individuo, ¿dónde se siente el displacer de nuestros tiempos?, el medio ha sido modificado de la mejor forma de supervivencia de la especie, el pensamiento se ha desarrollado de tal manera que tenemos la claridad de las amenazas y salvaguardas de nosotros mismos y el entorno, luego hemos conseguido un grado de autopercepción humana para poder vivir mejor. Pero la mente vieja lógica y jerárquica, descansa sobre la idea de privilegio, manteniendo en la insatisfacción a muchos para dominar su voluntad: hambre, abstinencia y sed son su fuente de dominación, sobre el racionar de los placeres en un mundo donde la naturaleza nos sobresatisface. La pulsión salvaje nos llama a la satisfacción, la reciprocidad, la protección, la autonomía de todos los humanos y pueblos en el mundo.

Los latidos y la respiración son el efecto de las pulsiones vitales, comer, dormir, fornicar, protegerse, satisfacerse, la respiración-latido en estados de ira, de cariño, de incógnita, o de entendimiento, el entendimiento de las cosas que nos crean alguna necesidad, lo que nos impulsa, el olor a piel, la combinación de sabor, textura y temperatura, cada latido construye el contorno de los objetos, si nos satisface o nos afecta, nos devela el lugar donde se encuentra el cariño o el odio, el funcionamiento de los miedos y alegrías en el mundo, todos estos respiros-latidos pulsionales cartografían la vida y la muerte en el mundo, eros y tanathos, las salidas y entradas de los circuitos de peligros o protección, solo un cómo y lejos de saber un por qué: el primer beso, el primer regaño del jefe, la sensación de estar a mas de 10 metros del suelo, patalear en el agua temiendo ahogarse, una ruptura amorosa o la confirmación de una infidelidad, son sensaciones que modulan el ritmo cardio-respiratorio y si son desconocidos por nosotros mismos pueden ser manipulados, produciéndote miedo para atacar o relajación para controlar. En nuestra extraña manada enseñamos a socializar sin manipular esta dimensión: explicándola, animándola a reconocer su autonomía y a señalar como potencia individual obra de sí, ético-estética de la pulsión.

La red de los conceptos varían en cada manada pues es la confluencia entre la comunidad y el individuo en nuestro sistema nervioso, el lenguaje, la gestualidad, el habla son medios por los cuales los conceptos viajan de cuerpo en cuerpo para rodear los objetos y así construir fluencias de palabras y cosas y hacernos un entorno, si el individuo no muestra un dominio de los conceptos por los cuales se mueve la realidad va ha ser manipulado pero si por el contrario los reconoce la necesidad de crearse unos propios es predominante, es la relación entre pensamiento e instinto de conservación, lo que nos llama a una individualidad que marcará nuestro papel en la dinámica social; entender un chiste, o poder sostener una conversación, ir mas allá de los lugares comunes, poderse plantear problemáticas y cuestiones, entender lo que siente otra persona, nos entrega una facultad que ni es social ni es individual, poder revelar lo propio y lo social junto con toda la teoría de conjuntos que esto implica en nuestra psique, nos dota de la capacidad de ver la intensión de los demás y el entorno con respecto a lo que quieren de nosotros, ahí se comienza a consolidar nuestra imagen del mundo: el brillo del bien y del mal como los limitantes culturales de la pulsión, el brillo como su mínimo control, la oscuridad como su máximo, en las relaciones sociales. La saturación de los diferentes discursos e instituciones en cada cuerpo, la influencia en nuestra psique de la exaltación u opacidad de nuestras características para sostenernos en determinadas estructuras. El contraste entre lo social y lo individual en nuestra ética y su imposición en nuestra conducta. Y por último el matiz por la que cada ser ahí arrojado en el mundo es único en el mundo así sea en un 1% de su mental. Esta potencia de podernos hacernos una imagen del mundo es la que nos perfila los horizontes de la vida que podemos vivir tanto sus obstáculos, retos y satisfacciones. En nuestra extraña manada no dejas de ser pequeño si no has construido una imagen propia del mundo.

Así la fuerza de nuestros músculos y huesos nos dan una aproximación de la magnitud, dirección y energía con la que contamos para desplegar nuestras potencias, esta cualidad juzga al medio, le reconoce, visibiliza la cantidad de fuerzas que lo constituyen: vulnerabilidades y fortalezas que constituyen al cuerpo social y al individuo, la magnitud de los efectos que podemos infringir a los demás, la dirección de los fundamentos de nuestra ético-estética, la energía que podemos canalizar en nuestros actos, palabras e ideas, con el fin de modular el entorno, sacudir la idea del bien y mal hasta exponer su hipocresía, concrecer el concepto de libertad sus manipulaciones y sus posibilidades, movilizar la idea de justicia entre los cuerpos hasta que sea esta un referente a priori de la socialización humana, la satisfacción de la causa justa, la empatía con la otredad, la objetivación de la mezquindad, la propagación de la energía de la reciprocidad; En nuestra extraña manada enseñamos el espectro de fuerza desde la caricia hasta el golpe y cómo cada grado de biolencia implica una responsabilidad de juicio, argumentación, interpretación, comprensión, análisis para su enacción, es en la fuerza donde se ponen en juego todas las virtualidades llámese estas ideas, creencias, ideologías, filosofías, etc, la fuerza con las que una virtualidad se respalda cambia su significado, la guerra y la paz son el mismo movimiento de un ejercicio de poder, pero como nosotros dentro de un Nosotros puede hacer que la realidad sea modulada: la dificultad que entraña hacer que la fuerza sea una idea y la idea sea una fuerza se basa en la forma de como los seres humanos pueden volver a que sus instintos sean desatados en pro de la comunidad, haciendo que la mezquindad apague sus fuerzas, la libertad sea su horizonte, la justicia su mecanismo y la equidad su sustento.











jueves, 20 de junio de 2013

DE UN PASO.

De un paso vamos cayendo, yema, tobillo, muslo, aceptando la irreversible sensación en el estomago de la decisión tomada, un beso, una deuda, una apuesta, fuera de todos los posibles sentidos los instantes marcan a cada micra el trayecto, así el viento entre los dedos, la presión del vacío en las zonas erógenas, la perspectiva absorbiendonos, todas las malas o buenas decisiones tomadas pasan a segundo plano, es el ahora, sin redención, sin culpa, lo que somos siendo en si mismo.

La singularización de un tiempo que se vuelve adrenalina en cada célula del cuerpo, nos conocemos todos los espacios de la carne sintiéndonos mas amplios, duplicando la noción de nuestro peso, el sin escape de una decisión tomada, circulación de puntadas en las piernas, aquí y ahora, repitiéndose 24 cuadros por segundo, la densidad de los labios, el dinero recibido, la alta posibilidad de las opciones, con seguridad se puede repetir pero no con esta dulce angustia en las costillas y en los homoplatos.
El pasado redobla su presencia hinchando la saturación de los colores del inconsciente, la imágenes fraccionadas fluyen fuera del compás de los latidos, un brazo agíl opuesto al otro, presentes temblores sectorizados ante una imagen propia catatónica, dulces futuros lamiéndonos las orejas, dulces planes tocándonos las piernas, dulces posibilidades recorriéndonos la espalda, heterogénesis de horizontes respondiendo al instante.

Las caras alejándose y sus pupilas estrechándose, el primer cobro, la ultima carta de la casa, el necesario efecto, todo se propone a encausarnos a otra desición, la serenidad del balance que valora si fue acertada la elección, todo vuelve a su densidad normal por un segundo, la satisfacción por la potencia adquirida de la buena opción hincha los pulmones, quita el peso dando paso a la perspectiva, o nos sumerge en el torrente de lo sabido.

Aún así arrojados en el mundo caemos siempre en la divergencia de varios caminos, instintivamente nos hacemos andar por los espacios según las herramientas y armas que en nuestra naturaleza reposa, puedes decir que estas hecho para tener o no tener predadores, pero la dificultad esta en hacernos instintos, estos son los que nos ubican entre los diferentes horizontes, cuantos ojos quieres tener, cuantas garras, orejas largas o cortas, agíl o perspicaz, del tipo estoy aquí o del tipo me fundo en el entorno, sangre fría, caliente o insecto, galopando, volando o reptando. Pisada fina o de rinoceronte, de mente colectiva o de actitud individual, ¿qué clase de animales podemos ser? Los instintos nos han dotado de palabra, símbolo y trabajo sobre la naturaleza, elementos que son sólo los colores primarios de nuestras pieles, pero el comienzo de nuestras estrategias de supervivencia, de las lógicas de nuestros territorios.










martes, 18 de junio de 2013

TEMPU IN DANZA

Oh, espeso equilibrio, escondes en tu interior el caos.

Aión, en el espejo lo mismo se sumerge, en la distracción se encuba la enseñanza, ven sin tu laberinto y juega con los kairós en tus alegres tobillos, los dioses han muerto en los tiempos del aburrimiento saturado, nos queda abrazarnos y pintar con alegres motivos las paredes del laberinto. La inteligencia que has heredado en las letras no es mejor que la que se disipa en la palabra. La necedad suda apatía ante cualquier argumento, aún así la manzana caída, la zarza ardiendo, y los tonos grabados en la mente de algún profeta: los niños inocentes siguen siendo abrazados por la muerte.
Nuestra alegría es el juicio y valoración de los innombrables, de los irrepresentables, faquires arlequines, poetas, locos y punkeros, siguen ahí sin poderse encajar, sin poder entrar al circulo de la rutina, sin ver el poder de la trinidad, haciendo metástasis en mi ignorancia, flaqueza donde brilla tu poder único dios, sin tener esperanza y aún así riendo y dando gracias por otro momento más de alegría besando los labios del instinto.

No queremos comer nuestros hijos fuimos obligados a la única salida, el piso del laberinto esta inclinado 45 grados, aunque no hay nada más glorioso que un padre superado por su hijo, logos cronometrando el momento del parricidio; Cada lunes en la mañana muere el padre y comienza a ser trapero. Ven con nosotros hijas controladas, tienen el poder de hacer otros mil mundos, tejan nuestra justicia, nuestra libertad, nuestra equidad, enséñanos a elegir, a no seguir planes, a ser vector y dirección, a cuidarnos entre todos, a distribuir la plusvalía, a eliminar la culpa, a materializar el paraíso, a mezclar los laberintos, a sembrar entre los umbrales, a quitar peso con orgasmos, ustedes heroínas extasíen en nuestra felicidad al único dios, ni doncellas, ni madres, ni putas, ni secretarias: mujer bajo control te queremos semilla. Marca el porvenir inundanos de tu alegría.

Palmas deslizándose sobre los ojos, lentos hjalones suenan las pisadas, saltan los cabellos sobre las lanas, giros de faldas frenan de vuelta, corticos pasitos hombros ondulantes en la fila, ruiditos de los colgandejos, a la sombra de la maloca, salto atrás del futuro palmaplauso entre las rodillas, adelante zig zag zancada del pasado de los relatos, palmaplauso cadera derecha sobre hombro izquierdo, brinquito izquierdecha, palmaplauso en la boca del estomago, palamaplauso en la oreja izquierda y derecha, palmaplauso frente a cada ojo, frente a la boca, hacia arriba ritmo haciéndose cuerpo presente. Temporalidad historia cuerpo desenvolviéndose en las aleatorias condiciones, energías, manos, cerebros, enredados, mimbres de vidas que fabrican el canasto que sostiene la realidad.

Nada hay tan imparable que la onda del tiempo-espacio tirados por la c al cuadrado, pero los diosesillos unicelulares van multiplicándose e intercambiando -e, los diosesillos pluricelulares van tranformando su entorno, plantas y animales, haciéndose nichos, guaridas, casitas, territorios, mundos, diosesillos de las manos pequeñas y anchas que cocinan, ensamblan, aran y mezclan, las palabras y las cosas, diosesillos motor de la historia, diosesillos que hacen devenir de la nada todo, diosesillos mirate la duración eres tu.


domingo, 9 de junio de 2013

LA LUCIDEZ.

Del cuerpo emerge lo que la naturaleza durante eones nos dota, potencias y posibilidades de nuestros instintos, nuestra conciencia sobre el entorno y las condiciones del medio. Nosotros ese individuo tejido de las experiencias de nuestra especie hace conciencia de sí.

Y de golpe nos damos cuenta que vivimos en el ritmo del tiempo y el espacio, campo en el que se vive el agón, la existencia que transcurre en el tiempo nos deja ver nuestro movimiento y la fluencia de las ideas se condensan inaccesibles, pero la primera claridad, la primera lucidez, es saber que se cuenta con ellas, contamos con una extraña constitución de algo que nos nace en el cerebro, y de la oscuridad del si mismo una destellante perspectiva se desata, somos.

Somos algo que se repite dormir, comer, excretar, sentir, fornicar, se repite, nacer, crecer, reproducirse y morir, el medio formateando nuestro pensamiento, ser-ahí que comienza a desentrelazar algo en la mente, a notar como nuestros pensamientos se parecen al de los demás, y otra perspectiva destella develando los grandes nodos de discursos: religión, política, amor-odio, y en menor medida lugares, el cuerpo. Repeticiones, himnos, oraciones, faldas y pantalones, lo que se repite te asigna una forma de ser en la lógica del mundo, a su vez regula los espacios y los tiempos ritmándoles dándonos alguna definición según el espacio, casa-comidas-hijo, uniformes-escuela-alumnos, oración-iglesia-creyente. Esto se siente prefabricado y los rebaños comienzan a incomodarte, te inunda un extraño placer, no ser = 0 ser 1 mismo es sin igual, y la lucidez se sostiene mientras alimentamos la inquietud por conocer el mundo, aún no se tiene claro más que solos somos diferentes a los demás, en ese momento las repeticiones se desvanecen y se hacen mas sensible a nuestra mente las diferencias que de la realidad emanan.

Un amor perdido, un amor ganado, una pelea perdida, una pelea ganada, alegrías y tristezas, decepciones y sorpresas, debilidades y fortalezas, especificadas, caracterizadas, sentidas, asumidas y superadas, nos dan una buena representación de lo que somos, aprendiendo a desenvolvernos en la realidad y aprendiendo a sobrellevar a los demás, la maraña de ideas comienzan a colorearse a dejarse ver de dónde vienen, al comienzo repitiendo las ideas de los que intuimos son mas inteligentes que nosotros, pero esto pasa y nos damos cuenta de la potencia de crear nuestros colores propios del pensamiento, con algunas lecturas fugaces, nos esforzamos por hacer nítidos el cardumen de ideas en nuestra cabeza. Logrando especificar su fluir aprendemos que lo que se piensa está a nuestra disposición.

El ethos de nuestro tiempo impone el ritmo de los flujos de la mente, todo parece estar en su momento y su lugar en los circuitos del ser-en-el-mundo, los espacios se institucionalizan y le piden al individuo sujetarse a la lógica de si mismo, pidiendo del pensante que coloree su mente de la forma que tal dicta, pero la capacidad de darnos nuestro propio color de pensamiento nos impide obedecer la orden de la institución, la percepción que nace en esta contradicción deja a la vista la pretención o los intereses de cada institución para sujetar a los individuos, llámese dinero o fe, y los pocos colores creados por nosotros mismos sirven de tinte de coloración de las estructuras, estos juegos de ordenes y de obediencia, de castigos y recompensas develan la distribución de los roles en las jerarquías. Esto es el ethos: la figuración de las conductas, no obstante su legitimidad radica en que el color que impone la institución se acorde al del sujeto, pero si tu pensamiento produce otros colores la institución lo notará como negativo y el choque contra la lucidez será evidente.

Todas las manipulaciones producen una territorialidad, es decir, los limites y los umbrales por dónde el sujeto puede entregar su voluntad, cuando se cede se le llama sujeto normal y cuando no individuo anormal. Dejarse tramar las ideas por la institución se convierte en lo normal, ser autónomo en la construcción del pensamiento propio es retar a la institución. De tal manera los espacios exponen en su cotidianidad el grado de libertad o de ordenamiento en su institucionalidad, lo que a su vez producen determinados individuos, cuando lo sujetos son ordenados se generan espacios de regulación y cuando los individuos concrecen en un espacio nace la auto-determinación de los colectivos, en la primera el color del pensamiento esta unificado, en la segunda existe la multiplicidad del pensamiento. Basta decir que en la primera parte no se piensa, se repite, en la segunda se piensa y la lucidez allí encuentra su medio adecuado. La territorialidad vivida en cada uno de estos espacios diferencia la forma en la que se entiende la realidad pues nuestra mente escoge el color con el que se va desarrollar su existencia, y esto implica caer en el ritmo que marca lo histórico-político de tal o cual institución, a su vez que la institución le es imposible dejarse colorear por las mentes que acoge.

El mundo como tejido de los actos equivale a afirmar, el hacer el mundo, la acción que ejercemos sobre él esta determinado por los procesos que marcan las instituciones, la forma de sobrevivir de cada comunidad humana se organiza según las instituciones que crea, la dirección de todos los esfuerzos están registrados según el discurso de cada institución, métodos, procedimientos, objetivos, etc, para ello se crea una serie de ideales los cuales legitiman las labores de todas las cohersiones y cohesiones, paraíso, progreso, desarrollo, reconocimiento, son unas de tantas ideas que sirven de dirección de los sistemas y entramados sociales. Esto puede representar los intereses de un grupo cualquiera el cual impone una idea a seguir y crea los determinados filtros para modular a la acción de los humanos que allí intervienen, la acción humana es representada cuando los intereses con los cuales se coacciona al grupo solo crean privilegio para una cúspide jerárquica en detrimento de una base engañada; Pero también puede ser la creación voluntaria y directa por el hombre donde se despojan los sujetos de todo ideal ascético o nihilista y se fortalece la coordinación autogestionada de la supervivencia, donde las jerarquías se desboronan en la planificación económica, y los ideales dan paso al imaginario radical.


La subjetividad se plega según las pretensiones, las manipulaciones, los intereses, las relaciones sociales, la modulación de los instintos, de-construyéndose en el transcurrir del tiempo. Es la subjetividad como construcción de la mente desde lo real. Estos repliegues y despliegues ontológicos, modulan nuestra conducta o es manipulada si se tiene claro las procesualidades que se desenvuelven en ella, consciente e inconsciente son dos lecturas del mismo evento existencial, pero el umbral ondula según las impresiones que vienen de la realidad, las pulsiones y los conocimientos de sí bailan en nuestra mente, la religión manipula la consciencia para dominar las pulsiones , la publicidad el inconsciente para manipular el Yo. Pero en realidad solo es la punta del iceberg de una bio-política que se remontan a la ciudad de Ur, por un lado, y del pathos animista africano en la antigüedad, pero la lucidez funciona como un bucle que rompe el feed back realidad-cerebro sin detenerlo, se proyecta y se comprende el momento, la duración. Pero la realidad social cuenta con agenciamientos colectivos de enunciación los cuales buscan dirigir la pulsión pues es ésta la energía que alimenta la estructura de la realidad social. Complejos de signos, índices, iconos, símbolos, y síntomas, que buscan modular el sentido de nuestra existencia; Tales pliegues pueden ser representados en un discurso dominante estructurando la consciencia o puede ser despliegues ontológicos que concrecen la voluntad. Como tal lo que se busca es proyectar la dinámica del deseo, el deseo puede ser representado desublimado en las procesualidades de algún agenciamiento colectivo de enunciación represando las pulsiones al cause del discurso o el deseo puede ser la liberación de tales procesualidades y el reforzamiento autónomo de la psique radical que busca autogestionar los pliegues en el transcurrir de la duración.

La actividad ontologica implica una capacidad política, una capacidad de modular las relaciones sociales del entorno, ya que el ser-ahí arrojado en el mundo es un plano de consistencia, un diagrama de fuerzas, que instituyen la realidad, que tejen las relaciones sociales, cuando se auto afirma se expresa como la psique radical fuerza creativa de la realidad social. Su fundamento es la producción deseante, flujo estimulador del medio en el que se desenvuelve. Cuando estas fuerzas se coordinan es la lucidez que se proyecta. En la divergencia que existe de la psique radical y la producción deseante y el plano de consistencia estructurado y representado es la muestra de la heterotonomía de la subjetividad con respecto a los agenciamientos colectivos de enunciación dominadores controlados, representados y homogenizados a tal agenciamiento a su servidumbre voluntaria, por otro lado cuando éstos pueden hacer que estas fuerza converjan y se coordinen sus fuerzas es decir que la psique radical proyecte la producción deseante en el plano de consistencia, lo cual expone la autonomía del ser-ahí arrojado en el mundo desde una autogestión de sus potencias y capacidades para modular el entorno. Esta capacidad y potencia de influencia sobre lo real deja dos procesualidades: la diferencia que emerge como psique radical autogestionada con una producción deseante movil que individúa el entorno social o la inmovilidad de la homologación de la psique radical y la inmovilidad de la producción deseante que sujeta al ser-ahí a los intereses de fe, lucro e impuestos que impone la sociedad.


De tal manera las subjetividades son tejidas y lo son por unas maquinas deseantes de producción de la realidad, este concepto va mas allá de individuo, sujeto y yo, mas acá que subjetividad, eco-sistema, ser-en-el mundo, esta máquina que según la época se le ha llamado, ciudadano, fiel, siervo, hombre, sujeto, cliente, es la causa de la materialidad del mundo; En la máquina se tejen las materias, las palabras y fluyen las cosas, es lo que estría el entorno cada cosa y palabra es su producto, cada ser vivo es máquina de producción energética del entorno, toma una materia le imprime algo en la forma no sin antes tomar parte de esa alguna energía, como ejemplo vemos la creación de un edificio desde sus cimientos vemos en el todas las maquinas que a cada instante van tejiendo las materias hasta crearle y luego habitarle modulando el espacio, estriándolo o alisándolo, estriándolo al colocarle varios diques a la realidad, alisándolo al desbordar los flujos. Aquí en esta dimensión de la realidad la lucidez nos muestra cómo se focalizan las máquinas que hoy llamamos humanos; estas maquinas expresan modos en los que se nos presentan la realidad, existe en interacción con otras máquinas, modula las cosas de la realidad, diagrama la enacción y conductas de las máquinas, modula el sentido de los objetos y la semiótica y proyecta sentidos en la realidad (allagmática), solo para construir su mundo, para devenir realmente ser-en-el-mundo. Estas máquinas en la creación de la realidad se ordenan en niveles jerárquicos o se organizan en determinados espacios: se ordenan cuando la energía que se trabaja, se modela, se acumula, se hace fluir, se distribuye de manera que un nivel superior consume mayor energía que el nivel inferior (máquinas de homogeneización), donde el contacto mas cercano en la transformación de la materia es siempre un nivel inferior y consume menos energía y da más trabajo al proceso social; los niveles mas alejados del trabajo de la materia consumen y acumulan mas energía, limitando el acceso a las herramientas con las que se produce la realidad, aislando a las máquinas y limitando la visión del horizonte del proceso de creación de la realidad. Por otro lado las máquinas de organización se articulan para distribuir la energía y el trabajo en los procesos sociales, esta organización no existe por niveles jerárquicos sino por sectores de producción, donde los mas cercanos al trabajo de la materia y su modulación, consume más energía y los sectores de servicios consumen en proporción al trabajo que se le dota a la realidad (máquinas rizomáticas). Es necesario entonces a las maquinas de ordenamiento ser masificadas homologando lenguajes, prácticas y sentidos, por el contrario las máquinas organizadas pluralizan los lenguajes, autonomizan las máquinas, distribuyen las herramientas para crear la realidad y fractalizan los espacios, en el caso de las máquinas de organización. creando maquinas de ordenamiento en prácticas masificantes y en el caso de las máquinas de organización en prácticas pluralizantes. Claro esta que estos son dos polos pero en realidad dependiendo el diagrama de la realidad en la que se encuentre la máquina puede ser de una u otra dinámica, y lo que es seguro no se es enteramente pluralizante y organizativo ni totalemente ordenado y masificado, he ahí el trabajo de la lucidez movernos hacia algún lugar de este péndulo, esto expone el peso que tiene tener algún sentido en la realidad de la sociedad.


Todas las máquinas ocupan un espacio se trenzan para colocarse sobre un flujo al cual lo proyectan para hacer un producto, las máquinas se acomodan a tal flujo y aquí se crea el espacio, su topología, la que estría el espacio para diagramar las conductas y relaciones sociales en un determinado lugar, de tal manera las máquinas según su cualidad es acomodada al diagrama y así subsumida en un especifico agenciamiento colectivo los cuales combinan máquinas de homogeneización o rizomáticas acomodándole al sentido del espacio. En la creación del espacio aparece el péndulo de la realidad puede ser un espacio que se mantiene jerárquico (establecimiento) o puede ser un espacio de de-construcción, la funcionalidad del primero es el ordenamiento por imposición jerárquica, es decir, el trabajo, la producción deseante y la imaginación, fuentes de energía de la realidad social son extraídos a través de la reproducción de una ideas que moldean las subjetividades de las máquinas que hacen la realidad haciendo que estos flujos sean consumidos por las copulas de las jerarquías, absorbiendo verticalmente esta energía, con el fin de debilitar a cada nivel inferior y así mantener la estructura de orden social. Por otro lado la topología de los espacios de de-construcción se componen por la funcionalidad de las máquinas que son organizadas para sectorizar la producción social a favor de la autopoiesis, es decir, de que cada máquina se cree así misma herramientas que le fortalezca para sobrevivir en su entorno con la mayor autonomía e independencia, aportando su energía al fortalecimiento de las demás máquinas, esta fluidez horizontal en la autopoiesis de-construye los espacios según las necesidades de las máquinas que no moldean sino modulan las características de su entorno, aquí la lucidez nos ayuda a identificar en nosotros que características contamos para aportar o someternos a tales topologías.

Pero aún así los diseños de la bio-política de la modernidad y su matriz teo-colonialista-capitalista han desarrollado métodos para establecer la funcionalidad de la mismas maquinas rizomáticas, la inteligencia de Heisenberg-bomba H, los asesinos en serie, M tv, Proyecto genoma, mayo 1968-sociedad de consumo, todo lo que supera su medio y traza otro esbozo en el camino de la cultura, todo puede ser subsumido al sentido reaccionario de la homogenización para servil anestesica-mente a la fe, el lucro, el impuesto, la deuda; en la dinámicas de las maquinarias de homogenización se pelea por marcar el sentido de las estructuras de la sociedad es decir un futuro jerárquizado sin la distribución equitativa del valor social, en este caso las comunidades escapan a tal plan por tener claros los flujos que la componen, pero también puede crearse una dinámica rizomática la cual deriva hacia un sentido mas justo, mas libre, mas equitativo de la sociedad.

Las territorialidades: conjunto de signos, símbolos, iconos, sintomas y sentidos que componen determinado ser-en-el-mundo, pueden ser ordenadanas u organizadas, son ordenadas cuando los territorios son segmentados y sus intensidades son dirigidas por una exterioridad que dirige la producción social ha mantener otros espacios los cuales consumen sin aportar a la producción inicial, lo cual degrada y desgasta los territorios de los cuales se extrae la energía que les mantiene, la univocidad vertical de la extracción crea una huella ecológica y un detrimento comunal ya que las relaciones sociales de determinado territorio se rompen por la implementación de un nuevo código social de producción. Las máquinas rizomáticas y de homogeneización son diagramadas de tal forma que en su actuar inflan futuros que traen en si la lógica de la degradación cultural de las comunidades y la huella ecológica, los futuros (progreso, paraíso, tierra prometida, tribú perdida) son solo formas en las que cada comunidad puede ser direccionada a acomodarse a los planes de gran escala o dinámicas de homogenización, pero solo busca volver mercancía la tierra, el saber, las especies. [África: (aventureros  ⇒  misioneros,  ⇒  comerciantes,   ⇒ burocracias,   ⇒ ejercitos)] los cuales con buenas o malas intensiones van ha imponer un flujo de mercancías y una normativa de conductas. Por otro lado las dinámicas de organización de los territorios puede ser una complementación multivoca de las diferentes comunidades en un sentido reciprocidad material: la complementariedad en las perspectivas de análisis y soluciones de sus necesidades y la multivoca determinación hacen espacios democráticos de soluciones, los cuales en la diferencia usan los medios colonizadores de ordenamiento y los colocan al servicio de la comunidad, sobre todo en el hecho de usar la racionalidad del estado para desarrollar formas de horizontalidad del poder.
De tal manera la globalidad se impone sobre los localismos cuando los territorios y sus localismos son formateados a un plan ajeno de sí, éstos son controlados por el ordenamiento global cuando impone determinados requerimientos haciendo difícil el manejo del estado, especializando los aspectos del saber, y trazando limites en la naturaleza, la fuerza de las abstracciones dominando la materialidad de los territorios domina la voluntad de los individuos y así se mantiene la estructura jerárquica. Pero cuando los localismos pueden hacerse de articulaciones desde la diferencia y lucida mente hallando las soluciones a sus problemas, determinando el sentido autónomo de cada territorio en una proyección de reciprocidad con los demás, la globalidad puede ser influenciada hasta sus máximas esferas para que acate los trayectos de la justicia, la libertad y la equidad, que en consecuencia deforman la estructura vertical de la globalidad y le hacen devenir un poder de articulación del poder horizontal mas allá de los territorios, esta dinámica rizomática implica tener claridad de los actores, sus intereses, los medios que existen y todas las dimensiones del ser-en-el-mundo para que las comunidades y sus localismos se forjen la capacidad de proyección de la realidad.

Lo que trae subyacente estas dinámicas son la concreción de tiempos posibles, las dinámicas de homogeneización distraen de lo actual imponiendo una ideas de pasado y futuro que olvidan el mundo cíclico en el que vivimos, y desdibujan las atrocidades del ahora, haciéndonos pelear por pasados que ellos mismos han creado, por ideas que ellos mismos han forjado y sin atender a la sabiduría mínima de la cual la naturaleza nos dota, cuida tu entorno y tu entorno te cuida, no saber entender las lógicas de los medios donde se vive e imponer una sola lógica es dejar de lado la información que por eones se forma, este tiempo abstracto pasado y futuro no da cuenta del saber que ahora se necesita, por otro lado la cualidad humana de intercambio de información y su multiplicidad enriquece las formas de evolución cultural, política y económica, que invocan un tiempo del ahora, de pensar lo que ahora se esta haciendo y problematizarlo, acceder de una u otra forma a la duración.

Pero la lucidez no es esto esto es lo que proyecta, la lucidez es poder entender la duración.