viernes, 20 de mayo de 2011

MAQUINA DE GUERRA Y LAS FUERZAS DEL TIEMPO.

MAQUINA DE  GUERRA Y LAS FUERZAS DEL TIEMPO.


La vida es el tejido de diversas fuerzas provenientes de cada ser vivo, cada organismo es una máquina que  talla los elementos que lo real nos presta, la vitalidad precisa de un mundo al que tramar, tejer, producir... todo lo que mantenga el movimiento total de los elementos que componen la realidad de cada ser vivo.  Tanto movimiento, estriando el espacio, fluctúa la linea del tiempo a cada instante, momento, segundo, devenir, paso... etc i; Cada fuerza pliega, despliega o repliega el todo, lo real, desde lo micro hasta lo macro.
La máquina de guerra ii induce fuerzas temporales que diagraman la materia y le induce las transformaciones que le modelan, son los cerebros presentes en tales procesos, los que interpretan tales transformaciones como tiempo.

En lo real -la materia- ha sido tallada por los seres vivientes que le imprimen transformaciones develando diversas “fases” temporales. Estas “fases” que cualifican la realidad son directamente proporcionales a las capacidades de cada máquina viva. Nosotros como máquinas de guerra, nos permitimos considerar de qué forma aplicamos las fuerzas en toda la materia, y si lo pensamos mas detenidamente, que cualidades podemos forjarnos para modelar la realidad.

Somos en este contexto una máquina que proyecta el mundo imprimiéndole la temporalidad que nos permita mantener nuestra vida  y nuestra realidad, en el marco determinado de nuestras propias posibilidades. Llegado a este punto desglosaremos como las potencias del ser humano -máquina de guerra- direcciona las fuerzas de su entorno y constituye la realidad sellándole un determinado matiz del tiempo. 

La potencia autopoietica de la máquina de guerra hace confluir tres fuerzas: la voluntad, el deseo y el trabajo; Las cuales posibilitan el reconocimiento de los limites de su propia vida, su funcionamiento y sus capacidades, aquí se tejen las fuerzas en las que la individualidad trama el abordaje de lo real iii; El deseo por su parte integra las necesidades y posibilidades que la máquina de guerra suscita, desear es observar en lo real los complementos que tienden a acrecentar su orbe de influencia, constituyendo de esta manera la fuente primaria de la comprensión del mundo, parte activa que soslaya siempre los limites de sus potencialidades, animando al ser-ahí a abordajes mas amplios de lo real para su satisfacción.

 Desde aquí se podra observar que solo la fuerza del deseo no cambia el mundo, es la voluntad la que cifra todas las posibilidades que comprende la máquina y les hace confluir en sí misma,  acoplando las caracteristicas del entorno que prolonga la influencia de sí  sobre lo real, es por esta potencia de asimilación de lo real lo que permite una sostenibilidad de la máquina de guerra en diversos entornos, por lo cual la voluntad es en sí la capacidad de producir los medios necesarios para-sí según el ambiente o entorno en el que se desarrolle, afirmando de ésta manera su pujanza sobre lo real.

Pero no basta comprender y asimilar el mundo, lo que le transforma es la efectividad directa de la fuerza sobre la materia, esto es lo que logra el modelamiento del mundo, por ello es esencial el trabajo como método de forjar los devenires de lo real para que éste devenga realidad; La fuerza del trabajo acopla la asimilación de las herramientas que la voluntad detecta de su ambiente y la comprensión del deseo de los elementos y capacidades de sí, lo que encausa la precisión en la transformación de lo real. La autopoiesis, función vectorial de las variables trabajo-voluntad-deseo, conlleva a que el ritmo que se le imprime a lo real determine sus devenires, marcando el tiempo en el que le percibimos, se desarrolla su transformación.

Su tiempo es el Kronos iv, medida cuantificable de lo real, la materia de lo real se desenvuelve en los pasos que marque el  trabajo, la voluntad y el deseo, por lo que se pueden aislar y determinar formas, procesos y métodos los cuales son signables en paradigmas cartesianos de pensamiento que se especifiquen en tiempo y espacio, tal cronología hace posible entender la realidad y los objetos construidos en ella, lo que nos muestra cómo la base material de los elementos en su estudio le priman las relaciones espacio-temporales, y su conocimiento aisla sus implicaciones políticas, éticas y económicas. Lo que nos deja como conclusión que la cualidad de las máquinas de guerra, la autopoiesis, tiene como característica influenciar lo real determinando cronológicamente la constitución de los objetos que conforman su realidad a través del trío trabajo-voluntad-deseo.  

La siguiente característica de la máquina de guerra es la autoconstrucción, ésta potencia consiste en articular la mayor parte de máquinas con relación a desenvolvimiento de cada una de ellas en la realidad que se forja, las variables que se prestan para esta articulación son el pensamiento de la máquina, la figuración máquinica del ser y el accionar máquinico. Estas capacidades no son individuales, son potencias que se adquieren según las tendencias que marquen las maquinarias en el desarrollo de su entorno, el pensamiento, los hábitos y las formas de ser de cada máquina, que se configuran según las relaciones sociales constituidas en una época determinada. Es preciso entender que la realidad es construida socialmente, y que este nivel de nuestra existencia implica no solo la actividad máquinica singular sino también las maquinarias de producción social, que específicamente regulan la actividad de los complejos de poder, los cuales cualifican a cada instante a cada máquina... complejos como las instituciones educativas, mentales, higiénicas, burocráticas, estatales, económicas, etc, que delimitan los usos del entorno, sus formas de actuar en tales espacios y la identificación con respecto a determinados entornos, lo que se fuerza a moldear en la impresión de las características de cada una de las máquinas.

Desde la potencia de autoconstrucción de cada máquina se replica el orden establecido, y en esto hay que ser claro, nunca lo reproduce: lo réplica, nunca una máquina se desenvuelve en su entorno de una forma conductista (estímulo-respuesta) simula los limites con los que le han condicionado, por ejemplo, como hablarle al policía, como hablar con el funcionario o el médico, pero nunca lo hace bastante bien, siempre se excede en los comentarios, comete faltas, siempre la máquina se extralimita, lo que hace pertinente el accionar de estas maquinarias de moldeamiento, y lo que conlleva a imprimirle un tiempo de desenvolvimiento exacto a cada máquina en particular. Este tiempo es el Aión v. Las fuerzas de la realidad llegan a nosotros con una intensidad sostenida desde el infinito positivo del devenir y del infinito negativo del pasado, todo lo que desde el pasado o desde lo desconocido que siempre esta ahí, (como la lava de un volcán que arrasa una ciudad, como el petróleo por el que matan, por el oro que nos desangra; o desde el futuro como las utopías, los discursos, las metas, el progreso... ) Todo lo que nos mantiene en la incesante transformación que no deja de deslizarse entre nuestras acciones, al tiempo que se reconoce por ser pasado lo que mi presente se proyecto hacer. De esta manera el aión es la prueba del funcionamiento de todas las maquinas diferentes de sí misma, que interactúan todas como motor inmóvil de la reconfiguración insistente de sí, cuestión que nos dirige al reconocimiento de los efectos del entorno, sus resonancias, sus obstáculos, sus alegrías, (la infinitud de partículas de agua creando la ola).  Ésta potencia de la máquina enmarca el tiempo en el que se desenvuelve, le capacita y dota de la nitidez de sus actos en la implicación constante de la otredad en mi y viceversa.

La autoconstrucción de la máquina indica los diques y los flujos de una realidad que nos sobrepasa en cada momento, pero que a su vez siempre que le pensamos esta tras de nosotros; la fortaleza de esta potencia radica en que necesariamente por pocos instantes y en bastantes ocasiones, la realidad nos pide permiso para continuar y si no le escuchamos, pasa de nuevo y nos deja atrás,  así dotarse de capacidades de autoconstrucción significa entrenar el pensamiento para la captura de datos de varias dimensiones (datos económicos, políticos, ideológicos, psicológicos...) hilos de fenómenos con los que el pensamiento maquínico teje la realidad, desarrollando cada vez mas la capacidad de conocer con mayor complejidad los devenires de lo real.


No obstante, conocer implica definir con precisión las dimensiones que se van a tener en cuenta para el posterior tejido, tales madejas de conceptos, perceptos y afectos, con su correspondiente matiz teórico, y dicho sea de paso, el color de cada teoría, que a la postre configurarán  la imagen del mundo vi, solo es posible si se tiene la capacidad de reconocer la figuración máquinica del ser, como por ejemplo, ¿quién soy?,¿por qué trabajo?¿qué quiero hacer?, ¿cómo lo voy a hacer? preguntas que develan desde varios campos del conocimiento el devenir de la máquina misma, que junto a la complejidad del pensamiento ubican a tal máquina en un momento preciso de la realidad, dejándonos observar el pasado y el futuro en una nitidez fulgurante. Piénsese en el momento en que Marx lo abordo la idea de analizar la sociedad con relación a los medios de producción y no a través de la ideología, ó el momento (muy bien datado) en el que Einstein imagina la explicación de la curvatura de la luz en algunos fenómenos astronómicos, lo que le llevo a dar los primeros apuntes sobre la teoría de la relatividad, ó mas aún las primeras imágenes que vienen a la mente para rodar una película... Situaciones en las que la maquina de guerra se desvanece entre lo determinado (el pasado) y lo impensado (el futuro) y que en un aión tiene la oportunidad de redireccionar la realidad; Pero pensar las dimensiones de la realidad y entender como se figura el ser no es garantía de la redirección efectiva de lo real, se necesita el accionar máquinico sobre lo real material,  refiriéndonos con esto a la influencia en los elementos de la la realidad pensada, ya entendida en su ser; lo que hace posible la redirección de cada hilo fenoménico para una proyección en otra configuración de lo real. Lo que tiene por efecto que se creen realidades alternas a través de la fuerza de la máquina sobre los perceptos, afectos y conceptos desde la aplicación de su trabajo, su deseo y su voluntad en la materia.

Por lo que podemos decir que la potencia de autoconstrucción ubica a la maquina en su entorno develandole las posibilidades de lo real y sus propias determinaciones, instituyendo en sí una "cartografía" de las fuerzas que componen su entorno y así dejándole la potencia de darle la dirección que en sí le prolongue su vida. Esto solo es posible si se tiene claro que el referente al que aludimos son las instituciones sociales, las únicas hasta el momento de prever las determinaciones en la configuración de un sujeto y las posibilidades que a este se le pueden imprimir, por lo que se puede concluir que la máquina de guerra aumenta su potencia en tanto se sirve de la autoconstrucción de maquinarias de socialización o instituciones sociales de cuño alterante y diferencial.

soy las fuerzas que se enpoderan en tí
eres las potencias que imprimo en mí
sobrepasándome te alejas, esperándome me guías
la voluntad de mi ser teje tus dimensiones
el trabajo de mi pensamiento altera tu devenir
tu imagen se desvanece ante mi deseo de accionar
tejeme en tus figuras
colorea mis recuerdos
calcate mis utopías
ambos seremos la fluctuación del mundo
en el futuro nos observamos ansiosos
en el pasado exigimos encontrarnos
contempla pasar el presente mientras todo se transforma
seré la máquina de guerra acariciando la superficies de tu materia
serás la dirección de mi fuerza
de tú energía alimentare mi potencia.

i Notese que para cada forma de producir la realidad se necesita un concepto de tiempo diferente, en la producción industrial, por ejemplo, se hace necesario la cronometría, pero también existen conceptos del tiempo como el devenir, la duración, das zeitlichkeit, etc. 
ii Concepto que G. Deleuze y F. Guattari, construido como referente de una organismo vital que multiplica las posibililidades de los entes que se mantienen en las dimensiones que configuran la realidad.
iii Lo real es la materia pura sin niguna intervención de ningún cerebro o ser vivo.
iv “Cronos, Aión, es una noción que tiene toda una historia en la historia de la filosofía. Cronos, de manera general es el tiempo cronológico, como dicen los griegos, cronos es el número del movimiento; Aión también es el tiempo, pero es un tiempo menos simple de comprender” Entrevista a Gilles Deleuze por Richard Pinhas http://www.webdeleuze.com/php/texte.php?cle=208&groupe=Anti+Oedipe+et+Mille+Plateaux&langue=3 20 de mayo 2011
v “Es este uso del chrónos, en singular y en indeterminado, como nombre propio de un dios, pero también como suma de todos los tiempos, el que viene a confundirse con el término aión. Aión y aieí, como sustantivo y adverbio respectivamente, tienen la misma raíz indoeuropea que los latinos aevum y aeternum. El significado más arcaico de aión es el de vida, aliento o fuerza vital, y por extensión el de duración o perduración de la vida; pero más tarde pasó a designar las grandes eras o edades de la vida del mundo, los grandes ciclos o eones del kósmos; e incluso el Tiempo como vida siempre viva, sin principio ni fin, esto es, la Eternidad, concebida como totalidad simultánea de todos los tiempos. Una primera versión de este texto, que no incluía el apartado 5, fue publicada en una revista editada por la UNED del País Vasco, dirigida por Vicente Huici: La(s) otra(s) historia(s) , 3 (1991), pp. 33-70. Departamento de Filosofía, Universidad de Murcia – http://web.um.es/campillo.  
vi "Cuando meditamos sobre la Edad Moderna nos preguntamos por la moderna imagen del mundo. La caracterizamos mediante una distinción frente a la imagen del mundo medieval o antigua. Pero ¿por qué nos preguntamos por la imagen del mundo a la hora de interpretar una época histórica? ¿Acaso cada época de la historia tiene su propia imagen del mundo de una manera tal que incluso se preocupa ya por alcanzar dicha imagen? ¿O esto de preguntar por la imagen del mundo sólo responde a un modo moderno de representación de las cosas?
¿Qué es eso de una imagen del mundo?  Parece evidente que se trata de eso: de una imagen del mundo. Pero ¿qué significa mundo en este contexto? ¿Qué significa imagen?  El mundo es aquí el nombre que se le da a lo ente en su totalidad.  No se reduce al cosmos, a la naturaleza. También la historia forma parte del mundo. Pero hasta la naturaleza y la historia y su mutua y reciproca penetración y superación no consiguen agotar el mundo. En esta designación está también supuesto el fundamento del mundo, sea cual sea el tipo de relación que imaginemos del fundamento con el mundo" y su pie de página "El concepto de mundo, tal como se desarrolla en «Ser y Tiempo» sólo puede comprenderse desde el horizonte de la pregunta por el «ser-ahí» [Da-sein], pregunta que por su parte permanece incluida dentro de la pregunta fundamental por el sentido del ser (no de lo ente)." La época de la imagen del mundo. MARTIN HEIDEGGER
Versión castellana de Helena Cortés y Arturo Leyte. Publicada en Heidegger, M., Caminos del bosque, Madrid, Alianza, 1996.

martes, 30 de noviembre de 2010

DESCARGAS DESENVOLVENTES


DESCARGAS DESENVOLVENTES


¿Quienes de nosotros correremos sin la carga, quienes estarán dispuestos a salir de la noche, Quienes llegarán a la tierra de los fuertes, los justos y los sabios?. Ahora entraremos en las estructuras que nos vieron nacer, tanta dignidad en el pensamiento, tanta altivez en el actuar, tanta fuerza en el ser y por lo tanto tanta libertad, corroerán las estructuras que al fin dejarán ver, el sur del horizonte.

En el camino del constituirse el individuo tiene que tejer en sí una serie de rítmicas en las cuales se constituyen los espacios, en esta relación tan intima de espacio-tiempo es desde donde podemos pensar y hablar de “rítmicas”, en oposición al habito, que nos imponen determinadas estructuras sociales, físicas, anímicas, afectivas o discursivas. Los puntos en los que la consciencia se sostiene son unos pocos, los que ha fuerza de memoria y de castigo, nos fuerzan a aceptar lo normalmente establecido; Son tales convenciones y repentinas decencias las que nos abordan a la hora de exigir que nuestra opresión desaparezca, lo que ejerce mayor influencia en nuestra actual situación, pero que aún así es lo que mas se aleja del análisis económico-político de la vida del hombre, lo que menos habla de nosotros mismos, de lo cotidiano. No nos damos cuenta así de que la actitud tomada frente al mundo direcciona a cada instante, ya sean a las cosas o a las personas, para mantener el contenido primario de nuestra realidad, para mantener el ritmo.

Es allí donde el mugre en el ojo del poder deja pensar otras formas de existencia, donde el borracho en su trabajo demanda ser tratado como humano; es allí donde el niño en la escuela amenaza a los profesores con pistolas de mentiras, mostrando que las mentiras que el profesor cuenta son mas peligrosas que el arma que él tiene, pues no hay nada mas peligroso que creer que éste sistema tiene algo guardado y bueno para cada uno de los que pensamos en que “no hay que comprar tal cosa para poder comprar tal otra.” somos a nosotros mismos a los que nos hablamos, somos a nosotros mismos los que nos explotamos, porque cada hijo de puta que pelea por los intereses del patrón, es el tirano directo que nos avienta y nos expone desnudos ante la injusticia, por lo cual el terror que usan con él, éste mismo lo distribuye a sus subalternos: El mismo terror de tener que obligado obedecer a un perdedor de mierda medio bien vestido.

El sujeto sujetado está así por dejar que su patrón de conductas impuestas impere en él mismo, no es necesario las armas para subyugar sino solo la amenaza para ejecutar, es por ello que cada miembro familiar se aguanta a la imposición de la aceptación, pero aun así pelea día a día, y por amor a los seres queridos, y el temor a que estos sean víctimas de un tirano igual a él, en afán de cuidar su puesto degradandose. He aquí la visión que el monstruo minotauro del castillo del millón de cuartos de Borges tiene de la normalidad.

Todas las esperanzas del día a día están puestas en desear en que nada vuelva a ser igual, que el sábado llegue y poder descansar, ó a los que les dan descanso una vez a la semana esperar que sea un día que a los niños, no les tenga que decir, ya bien sea a “dormir para madrugar” o “levantar para enviar a otro lugar”. El hedonismo (la resistencia al trabajo) se vuelve en estos días mas político; Pero se puede ser hedonista de derechas o de izquierdas : el primero contempla su felicidad como producto de una repetición publicitaria, y el segundo como un acto contra la producción, exigiendo de su vida niveles siempre mayores de autogestión, autonomía y autoproducción donde se incapacite a el convencionalismo político y ético deteniendo su patrón de repetición.

Todas las diferentes sensaciones que pueden invadir nuestra cotidianidad son barricadas en las que se puede proyectar un mundo alterado, alterante. No es necesario ni sufrir por la causa, ni morir por ella, pues en el sistema capitalista esto es lo cotidiano, el grito hoy es “avanza hermano avanza hacia los modos mas abyectos, irrespetuosos, inmorales, placenteros, egocéntricos, e individuales que desentrañen otra forma en la que vivir, en la que no sea cuestión de sufrir un trabajo, de pensar en una deuda, de temer vivir sin trabajar”. Somos insignias del placer que deconstruye la estructura.

Las estrategias son las siguientes: no respetar por ninguna forma al jefe directo en cualquier actividad que se desarrolle, restregarle en su cara los errores que cometa y traicionarle fielmente hasta que quede en la misma posición del resto: esto desenreda las lógicas del poder que la aceptación del mando implica. Trate que su entorno cumpla las condiciones de ejercicio mental que le despierte constantemente una preocupación sobre la vida, el arte, o el mundo, que le lleve a entender de una forma diferente a sus semejantes. Y para empezar desée dar las satisfacciones suficientes a si mismo, que hinche de alegría a tal punto su dignidad que sea justo querer pelear por la mismas satisfacciones para todos en sus vidas.


Tres niveles de barricadas noosféricas:

El cuerpo, contiene la lógica de le empírico, materia que se estimula con lo real, prisma del mundo que proyecta lo que podemos saber de él. La estrategia de éste es entendernos en las rutas de la estimulación, y no solo de sexo se vive, ni de pan, mas sí de rutas de encuentro de satisfacciones. El cuerpo no solo es textura sino emisor de gestos, señas audiovisuales que crean lenguajes para comunicarse con lo Otro, pero mas importante, ello es un agente de información, desde el punto de vista de Gilbert Simondon, un individuo que transforma el medio en la incesante insistencia de sus actos ó también la sumisión a las lógicas del establecimiento. Ser o no ser :: transformar o subsumirse esa es la cuestión. Por esto la importancia del cuerpo como estandarte de lucha en la transformación de la realidad, ésta última solo posible por la materialización de nuestros pensamientos en la transformación de lo real: (la naturaleza, las materias primas, las herramientas), y que tejiendo los determinados niveles materiales impone nuestro ser-en-el-mundo, como si hace caso omiso o no a su determinación; Pues si no irá tirando abajo la representación que le impone un único cuerpo y unas formas únicas de satisfacción, desbordando las posibilidades sociales presentes de su contenido actual. Si a través de la fuerza biopolítica: patadas puños y gritos al supervisor, al patrón, al jefe, o al que te joda, el cuerpo siente ira, dolor e injusticia, no temas escucharle ni dejarte llevar de los impulsos que reclaman justicia y libertad.

Los pensamientos, son otra barricada en otro estrato, en este caso, sirven de intensidades de otra fuerza: el color, el concepto y la tensión. El pensar dispone las sensaciones del cuerpo para atribuirle a él mismo otros niveles de percepción, otras formas de moldeamiento de la realidad, a través de la dirección de la fuerza por el cerebro, que en nuestras manos transforma el mundo, las imágenes y los conceptos detallan lo real, lo asumen a su voluntad y a su querer, éstos que al fundirse o al co-fundirse se procrean para materializar un dispositivo para la resolución de un problema, que en su solución implique la superación de una situación incomoda o de una necesidad; Allí es donde la insurrección de los pensamientos se alojan. Las ganas de salir de este ruinoso mundo capitalista implica pensar, pensar significa develar el mundo “saber sus colores”, develarlo implica rebelarse a si mismo “saber sus transformaciones”, para contener la transformación “pensar es poder recrearse desde una alteración propia”, es por ello que afirmamos que “los que no piensan...obedecen”. Los pensamientos que el cuerpo emite estimulan las ideas de los cuerpos alrededor, los que a su vez procrean otras imágenes del mundo; De tal manera las tensiones de nuestras satisfacciones propias, excitan a las mentes sobrias y calmadas; Estas imágenes no emiten en si algún color en particular, pero los tonos notan su ausencia cuando lo cotidiano vuelve a su cause normal, es entonces apremiante inundar de otras imágenes que adicionen o adiccionen otros individuos, otras semióticas que alteren la imagen representada de nuestra realidad, desde flujos mentales alterados emitidos desde nuestro alternativo pensamiento.



En el actuar se consolidan tanto las imágenes que tenemos del mundo como su materialización, en este estrato el ser-ahí en el mundo solo va ha ser la dinámica inmanente entre la fuerza y las imágenes en la construcción del mundo, el actuar se nos presenta por lo cual como barricada en tanto que los flujos de la realidad pueden arrastrarle tanto a la subsumisión como a la transformación de la misma, se está subsumido si la realidad modela tus actos - transformas la realidad cuando tus actos construyen realidades; Esto se da debido a que si el cuerpo es la fuente perceptiva del mundo: si se encuentra bajo la lógica del establecimiento sus imágenes repetirán lo que sus actos le obligan ha hacer, como voltear la cara cuando otro es humillado o sufre. No menos le pasa a las imágenes que se tienen del mundo: los actos nos llevan por determinados lugares y con ciertas personas que figuran esas imágenes: como no hablar de problemas sexuales en publico, no protestar contra el patrón de conductas que envilecen a los demás, etc. Es aquí donde nuestros actos toman tanta importancia, éstos son los que miden, ponen a prueba, revitalizan o desechan, crean, disponen y proyectan todo nuestro ser en el mundo y nuestro ser ahí; es por los actos que nuestra existencia toma densidad y por el contrario no solo es un cumulo de convenciones sociales, los actos son la materialización de nuestros pensamientos (en un estado de rebelde transformación) o una representación establecida en un cuerpo (en un estado de subsumisión a una representación impuesta), es el tejido de los pensamientos en el cuerpo a través de los actos los que se revela, devela y rebela en la coherencia con nosotros mismos, lo que implica que ser coherentes es enfrentarse al establecimiento de las cosas, como rebelde és pensar diferente para el sistema social en el que se vive.

Por lo que podemos transducir es que el ritmo de las diferentes intensidades como las percepciones del cuerpo, las imágenes del pensamiento y la coherencia de los actos son co-inspiraciones y conspiraciones para reconducir nuestro ser-ahí, nuestro ser-con-los-otros y nuestro ser-en-el-mundo hacia la procreación de realidades alteradas, a través de la impresión de diagramas existenciales que transfiguren nuestra vida en la tierra, instituyendo pero no institucionalizando, formas de ser beligerantes proyectadas desde nuestras libertades de ser, pensar y actuar.

jueves, 4 de noviembre de 2010

ALTERIDAD EN LA NOOSFERA

ALTERIDAD EN LA NOOSFERA

La realidad en una de sus infinitas dimensiones se constituye en una esfera de imágenes que son contenidas en un tejido llamado “nous”. Éstas imágenes inmanentes devienen entre las imágenes creadas por el cerebro frente a los datos que entran en la actividad neuronal desde los objetos. Éste tejido no es autónomo y es determinado por las fuerzas que los seres vivos imprimen en su actuar constante desde su realidad particular; En la complejidad cotidiana con las que los seres vivos hacen necesario vivir día a día, y sin estar pensando en cada uno de los problemas cotidianos, se van representando ciertos automatismos en ciertas conductas, por lo que el cerebro se auto-condiciona según las regularidades que se encuentran en éste tejido; es el caso del levantarse y abrir los ojos revisando el lugar en el que se está para reafirmar las preguntas que nos ubican en un determinado contexto; Aún así el cerebro ocupará una cantidad fuerte de su energía en develar lo que se encuentra de diferente en ésta noosfera, que por lo demás es una experiencia directa de las transformaciones de lo real.

La noosfera no es una campo de concentración de los signos, índices, iconos, síntomas o símbolos, que nos marcan un camino a seguir. Es más bien un campo de batalla. Lo que está detrás del tejido noosferico son las relaciones de fuerzas con las que se compone la realidad social. Si se está determinado por éste campo hacia unos fines particulares, las conductas de cada ser vivo se conducirán a figurar los patrones que llevaran a culminar éste fin, por lo cual podemos decir que la actividad en ésta noosfera es virtual, pues esta direcciona la forma en la que los actos, que a su vez llevarán a que determinada forma de realidad se lleve a cabo. Puede decirse que la política es la fuerza que puja por crear las sendas que dirijan la vida cotidiana de las personas a través del “nous”.

En estas condiciones bajo determinadas configuraciones del poder, es decir, bajo determinadas relaciones económicas y políticas, se construyen un tejido noosferico por el cual se abren o no las salidas a ciertas problemáticas cotidianas. Por eso se cree que la ley lo dice todo, porque da una solución o propone determinadas acciones para la mayoría de las situaciones de la vida social, esto implica que la ley, el aparato de represión del estado con todas sus instituciones, llevan a cabo una biopolítica que desde un patrón fijo de estímulos y respuestas van a imponer la lógica férrea del capitalismo, producir-distribuir-consumir.

Éste clinamen donde la fuerza vital de cada uno de los seres vivos se yuxtapone a las opciones, sendas y requisitos, que la formalización de la realidad le impone, van figurando el cómo recibimos los datos que exponen a la realidad, mostrando o escondiendo las posibles sendas en nuestras conductas. Éste bio-poder ha alcanzado tal efectividad que la academia trata la actividad mental como flujos a los que debe direccionar en los estratos y formaciones de los discursos y las cosas que mantienen un sistema, que al final solo producen plus valor de una mercancía inexistente: la delgadez de las gordas, la excitación por lo feo, la diversión para el aburrido, siendo los arquitectos pensadores del movimiento de las masas para la producción; Los psicólogos van creando psicóticos diagnosticándolos bajo el formato de los signos, símbolos y discursos de los alterados libres pensadores, para que caigan bajo el imperio de la publicidad, y más aún los administradores haciendo el filtro para que los mejores hombres soporten la tortura de los medios de producción.

Aún así y aquí, la pobreza, lo que es falto de civilidad, y lo escaso de trascendencia invaden la pantalla, los nodos epilépticos de la noosfera no saben qué pasa, el niño gritando al maestro y la mujer exigiendo orgasmos, los pobres no se dejan hablar y prefieren hacerlo por si mismos (de estos casos si muy pocos) pero a la postre los necesarios para incentivar a los normales a decaer en sus cuerpos y hacia ciertas libertades.

Quienes se esconden en el terruño y desde allí esperan el momento para salir a tomar la bastilla son los mismos que crean las condiciones en los normales para que se dejen ser.

Aquí y ahora, si nosotros le alimentamos, seremos su sarcoma, si nos brindan cariño seremos desagradecidos, si esperan estimularnos seremos catatónicos, el problema y la idea que les plantearemos será... si quieren vivir como nosotros: sin deuda moral, sin estrés económico, sin envidia política y disfrutando gota a gota cada color, viendo el mas delgado sonido y escuchando cada sabor de todas las sensaciones posibles, ¡te preguntamos! ¿Qué quieres transformar ahora para poder ser libre?

Cuando lo decidas sabrás éste es solo el primer paso.

martes, 1 de junio de 2010

MUTACIONES NARRATIVAS



En los años ochenta en Colombia, existía una practica periodística muy singular, se trataba de la narración animosa de los deportes nacionales, y en ese momento, el ciclismo junto al boxeo fueron muy populares, ya que en cada casa en cada barrio, o en las tiendas, se escuchaba el desenlace, en esas demostraciones de coraje, esta práctica iba acompañada de un personaje muy singular, el locutor, que tras un despliegue de verbalidad, retrataba lo que pasaba en el transcurrir de las jornadas atléticas; éste personaje tan animoso que resaltaba mas allá de la imagen. Y en muchas ocasiones, teniendo el t.v. Mucha mas difusión en la población, la gente del común, admiraba la señal televisiva, sin el audio del aparato, dejando desde las frecuencias radiales todo el auditorio a estos caudillos del verbo, que trastocaban el evento dándole matices de todo tipo, mesiánico, nacionalista, de superación personal, y más en este último punto, pues casi todos esos valerosos provenían de la clase obrera o campesina, con los que van creando eventualmente una imagen del mundo que sobre dimensiona y aglutina el entusiasmo, y las expectativas de un pueblo mostrando desde el acompañamiento, otra forma de ver. Tal ejercicio lo tomamos hoy para pro-dimensionar esta canción de Rammstein (grupo de rock alemán) y su canción Du riechst so gut (Hueles tan bien), para rediseñarnos otra forma de entender la realidad.


LA LOCURA Y LA REALIDAD

Desde los primeros instantes emerge de la naturaleza, ella sobre el lomo y derojo, velozmente y de prisa se dirige, hacia un claro, el claro para Heidegger 1 era el instante subjetivo desde el cual uno se ubica para seguir la marcha en el espesor salvaje de lo real; Se detiene y el semental en el que prosigue, brioso relincha, para reflexionar en el camino, ésta detención en el flujo normal de la velocidad de lo real, da espacio, aún para reflexionar, estar-ahí (Dasein) a su paso, funda la realidad, este detenimiento deja huella en lo real, quien cabalga es la realidad misma.

00:00:26

La huella es percibida, a la par de la caída de este pañuelo firmado con fluidos corpóreos, se nos enuncia por primera vez el signo, ya sea jeroglífico, matemático o simbólico, lo único que como especie nos remitirá a la realidad, que siempre nos deja atrás, mirando las pisadas del galope. Éste ser-ahí, que en principio invisible o fuera del plano, se activa al paso de esa linda realidad que vestida de rojo, cabalga en su espalda. En voz en off, es anunciada, La locura.

00:00:28

La realidad a su paso, traza un rastro de puntos inconexos, dividiendo lo real, entre lo cultural y lo natural, el impulso y la razón, el individuo y el medio... nuestro ser-ahí protagonista de nuestra epifanía, la locura; se alza como puente, sobre los territorios antes mencionados, traspasando su lugar, corre en busca de lo que le ha dado vida, que claro, es el trazo dejado por la realidad, lo que evoca la imaginación, lo que intuye la dirección de la realidad, esta actividad es mas exactamente la libido, que a través de la última hace posible la cultura. El seudónimo de éste ser-ahí es el Deseo ó Ello.


00:00:36

Con ello, el deseo se dispone a seguir a la realidad, sabiendo su velocidad, no se acelera a su persecución, pervive en una época griega donde el tiempo es cíclico, volverá... piensa. Le asusta el horizonte la luz y lo que implica que las ideas vengan a iluminar la caverna y nublen su espíritu, el platonismo como amenaza. Le intimida que cada cosa tenga su idea y que cada idea sea una cadena de signos, el deseo quiere vivir, sin signos, sin cadenas. Se hace necesaria una transformación para comenzar la búsqueda, volveros niños, como decía Nietzsche 2, ciegos como al final Edipo, para no saber nada del destino. Sin el panóptico de la razón, desea éste, presentir y percibir la dirección de la dama de rojo.

00:00:47

En la intersección emerge de la espesura una construcción, la primera ciudad, Ur, los rastros de la realidad han dejado de cabalgar, se establece, se funda la cultura, ya no se deviene con lo natural, la ley, lo bello, lo bueno, han alzado murallas en medio de lo natural; la realidad sitiada o no, ha quedado enredada en la urbe, ello no impide que la locura siga a su epigénesis. La ha encontrado, en un banquete espera, tal vez el de Platón; las huellas de la realidad, la sangre vital, el sudor huella del esfuerzo, el hedor muestra de la presencia, quedan sin hospedar, en las afueras del palacio, de la cultura. Por las ventanas una mujer presagia, los primeros pasos del oráculo, que sabe bien que un día será religión, pero solo con algo de la energía de la locura, con ello se observa en las cartas el devenir animal dentro del palacio. Este guiño del oráculo abre las puertas de la cultura.


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La locura en el linde bajo el marco de la puerta, no le puede ver, la realidad se confunde entre los personajes, solo le huele, le siente, su presencia aumenta con respecto a su poca visibilidad, el tiempo pasa mientras se ocupa de ello; Estamos aquí en el final de periodo romano y comienzos del cristiano, la sangre, el esfuerzo, el cuerpo, el pregón sobre la vida, y todo lo que podría describir la realidad, ha sido escondido y al mismo tiempo expuesto como muerte; la vida pero después de la muerte, la sangre no como referencia a la vida sino como tortura del cuerpo, ya no mas la naturaleza sino la madera hecha cruz. La locura ruge de hambre, la huele desde lejos, quiere llenarse de realidad, pero desde el linde la ve vestida de rojo, ahora enmascarada y triste, dándole la espalda.

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Los sentidos son abordados de tal manera que arrojan a la locura al baile de las mascaras, llamado sociedad; ella sin verle siente escalofrío por la espalda, la presencia, que en Heidegger3 nos lleva a pensar en el enlace entre las cosas, la fuerza y las tensiones que llevan a develar un fenómeno, inscriben su momento. Antes de entrar al salón social, a la locura le es necesario colocarse la mascara, ahora como Dionisios o como poesía, como pintura, como musica, como misticismo, etc, transita y se confunde entre los anhelos de esa sociedad, buscando en ellos algún rastro de la realidad. En ese momento la anhela y se promete que la perseguirá, y a sí mismo que la tendrá.


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Pasando el linde, en el siguiente salón, la locura y la realidad, se ven a la cara por “primera vez”, y aún enmascarados se reconocen, este renacimiento se envuelve entre los retazos que aún quedan del cristianismo, el cuerpo, la naturaleza, lo divino de lo humano, que exalta la creatividad y la imaginación. El renacimiento fue el esplendor de ese momento de la creatividad que impulsó en todos los sentidos las ciencias y las artes; mientras la locura y la realidad, salen a los lindes de Ur, de la ciudad, se sueña con naturalismos, panteísmos y utopías; en tanto emergen en las periferias de la sociedad, la locura y la realidad, intercambian el signo que los conectó, se besan, se tocan, se miran, observando al bosque, con la condición de que la realidad, no vuelva a huir; esto es lo que podríamos llamar romanticismo, su último anuncio queda sugerido cuando se dice que el puente está en llamas, ya no están separados ni el impulso ni la razón, ni éstos con la realidad.

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En los pasillos de aquel castillo, se ven la realidad y la locura en invocaciones, provocaciones y toques de fuerza, 1789, insinuaciones de porvenires violentos, materialismo, comunismo, anarquismo... Un cuarto zarista presencia la consumación carnal entre la realidad y la locura, en dos actos, la revolución de octubre y la guerra civil española. Al ver la realidad la presencia sin máscara de la locura, los lobos brotan por doquier, van sin piedad por la propiedad privada, van masticando las estructuras del estado. Por algún momento la realidad retrocede, el temor la recorre y sus escalofríos dan paso al nazismo y al fascismo, un baile coordinado donde se reparten las influencias del mundo, las potencias, deprisa anuncian otro momento de la historia. Pero la mujer y la locura al darse cuenta de sus vínculos instituyentes, dan paso al deseo.


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1968 pasos desde su convergencia carnal, hasta los salones sociales, su imagen horroriza e inmoviliza, la realidad y la dama de rojo son uno, la psicodelia, la anti-psiquiatría, el feminismo, la imaginación al poder, predicen como los lobos recorren todos los cuartos, los salones, lo privado, lo público, las fronteras; las estructuras tiemblan en las pisadas de cada lobo, las instituciones no temen y se arman para enfrentar a quien osa contra el establecimiento; Pero antes de morir, los lobos, prefieren regresar a la tierra, a la naturaleza. Las instituciones y sus estados, su policía, corren a ver a la realidad, no está herida, no esta dañada, solo descansa después de una gran jornada libidinal. Pero entre sueños abre los ojos y deja ver que en ella se presencia la locura en sí.


ALEXANDER RODRIGUEZ BOLIVAR.
1“El Dasein es el claro para la presencia como tal y no lo es igualmente del todo, en la medida que el claro es recién el Dasein, es decir: como uno tal que lo custodia o resguarda. La analítica del Dasein no ha alcanzado aún lo propio del claro, ni por completo el ámbito al cual el claro por su parte pertenece.”texto: “Zur Frage nach der Bestimmung der Sache des Denkens”, apareció a comienzos de 1984, en Erker-Verlag, St. Gallen (Suiza). Se trata de una versión aumentada de un discurso pronunciado por Heidegger, que lleva por título: “El final del pensar en la forma de la filosofía”, el 30 de Octubre de 1965, leído con ocasión de una ceremonia en honor a Ludwig Binswanger, en Amriswil. La traducción apareció en Mapocho [DIBAM], Revista de Humanidades y Ciencias Sociales, Nr.45, Primer Semestre de 1999, pp. 109-117.http://www.heideggeriana.com.ar/textos/pregunta_determinacion_pensar.htm lunes 31 de mayo 2010.
2“Pero decidme, hermanos míos, ¿qué es capaz de hacer el niño que ni siquiera el león ha podido hacerlo? ¿Por qué el león rapaz tiene que convertirse todavía en niño? Inocencia es el niño, y olvido, un nuevo comienzo, un juego, una rueda que se mueve por sí misma, un primer movimiento, una santo decir afirmación. Sí, hermanos míos, para el juego del crear se precisa un santo decir sí: el espíritu quiere ahora su voluntad, el retirado del mundo conquista ahora su mundo.” F. Nietzsche. Así Hablaba Zaratustra. Orion Editores.
3“El pensamiento de Nietzsche piensa el constante volverse consistente del devenir de lo que deviene en la presencia una del repetirse de lo idéntico. Este «mismo» está separado por un abismo de la unicidad de la irrepetible con-junción [Ver-fügung] de lo que se copertenece, sólo desde la cual se inicia la diferencia.” EL ETERNO RETORNO DE LO MISMO Y LA VOLUNTAD DE PODER. M. HEIDEGGER. Traducción de Juan Luis Vermal, publicada en Martin Heidegger, Nietzsche II, Barcelona, Ediciones Destino, 2000.

martes, 18 de mayo de 2010

MAQUINA DE GUERRA EN LA NOOSFERA


MAQUINA DE GUERRA EN LA NOOSFERA





Los sistemas de control con los que el cuerpo social se dispone, axiomatiza tejidos de fuerza que modelan la subjetividad en el cuerpo social, esta dimensión es llamada la noosfera1. Paprika es un ejemplo interesante de cómo en ésta se desarrolla un conflicto entre dos sentidos antagónicos: El estructural y el rizomático. Cualquiera que esté dirigido hacia la transformación que potencie la libertad de ser, pensar y actuar están en el bando rizomático.

En éste escrito buscamos articular maquinas de guerra para esta dimensión noosférica; Sí, hablamos de bio-lencia, el ejercicio de la fuerza, la vida es ejercicio, tejido, diagramación y perspectiva de la aplicación de estas fuerzas. Mas lo que se quiere especificar aquí son tales producciones de energía, con las que se imprime ciertas configuraciones de la realidad. La bio-lencia vivida aquí esta dirigida a fractalizar la imagen del mundo y de las personas de nuestro alrededor.

El individuo cuenta con cinco fuerzas, o mas, que lo capacitan para imprimir en la realidad cierta configuración en la que va ha desenvolverse. En adelante expondremos como podemos ejercer ciertas fuerzas en la noosfera y así inducir ciertas transformaciones en la realidad.

Estas fuerzas las denominaremos función, ya que se caracteriza por la convergencia de variables con las que se pueden inducir cambios a cierto resultado, para este caso la realidad. Las funciones expuestas aquí son: las funciones de expresión, función de existencia, función modular, función diagramática, función allagmática. Esto nos puede dar indicios de los lugares a los que se puede aplicar las fuerzas para tal transformación.

Función expresiva:

Cada espacio en el que se desarrolle una relación social configura un determinado formato entre los que se cuentan determinadas formas de ser, pensar y actuar; Teniendo claro que cada espacio o tiempo impone ciertas lógicas, aunque estos mismos están bajo una influencia inmanente de los individuos. Por un la lado la cultura busca influenciar las formas de la existencia antes mentadas, no de una forma lógica, sino mas bien de una forma estratégica por la que pueda determinar las variables que componen la existencia. Lo que nos gusta, ciertos pensamientos, las acciones con las que cada individuo actúa en la realidad, son el efecto de un ejercicio a través de las instituciones que mantienen el establecimiento cultural; No obstante, la voluntad y la creatividad irrefrenables desafían toda imposición de orden, la mirada desdeñosa al jefe, la pregunta astuta al profesor, la ofensa entre cumplidos al policía, las inmoralidades, etc. son tácticas desde las cuales expresamos nuestra existencia, incluso los ataques mas contundentes al establecimiento se juegan en las cotidianidades en las que se produce y se valora el mundo.

Función existencial:

Las relaciones de fuerza no solo se viven en la construcción del tiempo y el espacio, se forjan en el convivir con el resto de seres en el mundo, la función existencial nos capacita para interpretar los pensamientos, las acciones y el pensamiento de las personas a nuestro alrededor. La realidad puede desarrollar en nosotros un circuito de respuestas, de opiniones y de justificaciones, que no propiamente han sido construidos por nosotros; la existencia impropia es la captura de la personalidad por parte de la realidad, las variables de la función que componen nuestra existencia son impuestas desde los deberes, las pertenencias a ciertos grupos o instituciones, y la dirección impuesta para “ser alguien” con el fin de acomodarnos poco a poco al camino predispuesto por la realidad. Ahora bien la voluntad y la creación no solo tienen efecto en la realidad material, en la transformación de las cosas, sino en la perspectiva del mundo que todos tienen de las cosas en el mundo, la función existencial, fuera de la lógica de la realidad, nos llama a profundizar en las consciencias de nuestros congéneres, a subvertir, o verter bajo su moralidad la semilla de una corrupción de su percepción, que desde sí les haga ver perspectivas alteradas de la realidad, que deje ver las injusticias, los placeres vetados, y las potencias propias que atentan contra el establecimiento.

Función modular:

No solo la noosfera se establece en la dualidad subjetividad/realidad, mas bien hay una serie de matices desde los cuales se complica designar la acción de éstos, por ejemplo un abrazo puede ser un acto de amor o un rapto, lo que nos lleva configurar una función con la que podamos comprender los efectos y las figuraciones activas de nuestros actos, con el fin de aplicar las fuerzas necesarias en los cuerpos determinados para obtener efectos puntuales que de-construyan la estructura de la realidad. Agitar a los jóvenes a construir un mundo otro, escandalizar a los pudientes con la lógica fría de su propia moral; aquí el arte del disgusto, nos hace guerrilleros de la ética y la subjetividad nuestra selva. El armamento de una individualidad, la interpretación amañada, el argumento cortante, la exposición insinuante, el gesto desafiante, son uno de tantos elementos que buscan en los congéneres los micro-fascismos que les resalten en la superficie de su consciencia. Develarle con ese fin a sus consciencias el armazón racista, dependiente, clasista, o los fascismos que consideremos abolir, para la construcción de una realidad transformada mas justa , mas viva.

Función diagramática:

Lo que se potencia en la existencia a través de éstas funciones va quedando retratado cuando se pueden proyectar ambientes que sirvan como dispositivos que puedan re-crear otras formas de existencia. No solo la capacidad de entender nuestro entorno y sus condiciones, y la potencia de imprimir sensaciones en la personas que estén a nuestro alrededor: son poco suficientes para remover las estructuras que representan la realidad y la repiten en su intensidad controlada. La función diagramática pretende construir rutas, viajes, cartografías, por las que no sea el objetivo devenir nosotros, sino las personas, cosas, lenguajes, y demás elementos que en convergencia hagan que los devenires afecten a nuestras personas alrededor. Toda la propuesta Gestalt dirigida a distencionar las estructuras somáticas de la realidad, desatando la lógica de la percepción y el formato del yo, liberando la sensibilidad configurando a la vez determinadas imágenes del pensamiento que redireccionen el sentido en la producción de la realidad. No es más que salir o sacar de la rutina a todas las personas posibles y mostrarles la efectividad individual en la producción autogestionada de la felicidad.

Función allagmática:

La existencia nunca queda fuera del movimiento entrópico de la realidad, lo que nos pone a prueba ante la transformación en las intensas ondulaciones de la realidad, por ello no se trata de evitarla, y lo que se busca es una transducción del propio individuo en su medio; La función allagmática busca darse variables que puedan devenir en el acontecimiento, en la realidad misma, redireccionando las características de las demás funciones, lo que nos lleva a construir una matriz diferencial en nuestra configuración existencial que devenga univoca con la realidad, pero lógicamente la realidad se mantiene en ciertas axiomáticas que legitiman y refuerzan ciertas injusticias, por ejemplo, quitar la mirada ante la infamia, no hacer frente a la soberbia del poder, ser apático ante el sufrimiento de los demás, es dejar de lado las transformaciones que potencien y den capacidad a nuestra configuración existencial para abordar el acontecimiento de la realidad, que induzca a realidades mas justas y libres.

La noosfera desde lo anteriormente mencionado, es el tejido que subyacente en las relaciones humanas que establecen determinada configuración en las cosas del mundo, éstas cosas son efecto de las acciones, pensamientos, y su ser configurados en el mundo, producidos-distribuidos-consumidos, solo como manifestación del rumbo de nuestras intensiones, por lo que está en nosotros la dirección de nuestra realidad, todo lo que pase por nuestras mentes y nuestras manos configurarán nuestro ser, por lo que la noosfera es el “conatus” o tendencia a materializar nuestras imágenes del mundo.

Así la fuerza del humano está en poder accionar en el mundo los cambios que preserven su vida y la del mundo mismo, todo bajo las coordenadas de pensar los mundos posibles, justos y libres, que complegicen nuestro ser, y lleguemos en algún momento a evolucionar al ritmo de la naturaleza misma.


1Concepto que se deriva de la palabra “nous” idea, mente, imagen; y la palabra “esfera”, que no remite a la idea geométrica sino que responde a su concepción como plano, generando un concepto que remite al eje de la realidad, donde se aprehenden las ideas, las imágenes, los conceptos, y todo lo que el individuo recrea en sí de la realidad.

jueves, 22 de abril de 2010

IGUALES EN EL CUERPO DE CRISTO, EQUIVALENTES EN LA BARRIGA DE LOS GUSANOS

IGUALES EN EL CUERPO DE CRISTO, Ó EQUIVALENTES EN LA BARRIGA DE LOS GUSANOS

Este vídeo es un fragmento de una película de Elíseo Zubiela, nos muestra en estos instantes, los deslices, o más bien, las omisiones de las que se sostiene la realidad, ¿De qué estamos hablando?: De la ética y de la moral.

La moral es un estado de consciencia, mas lo que se nos presenta mas terrorífico de estos pliegues de la existencia, son las formas de violencia tan sutiles y los dispositivos de tranquilidad con los que se recrea. Pero lo que nos anima, son las terquedades de la ética que sonroja a cualquier soberbia moral.

Mostraremos en tres actos los dispositivos que nos sumergen en la orto-nomia que fuerza nuestra  existencia a la quietud; Y en la segunda parte, con los mismos actos y disposiciones, la ética, como ejercicio de de-construcción existencial.

Primer acto: La normalidad.

El sistema económico-político reprodujo ciertas formas de normalización afín a los criterios de su lógica, la de mercado y la de estado, que solidifican las estructuras necesarias para omitir las arbitrariedades de su propia funcionalidad. La institucionalización de la realidad humana no sofoca la creatividad, la guía. Por lo que, el goce frente a la opresión se explica por ser la única vía de actividad estética frente al mundo, ¡la imaginación usada para asesinar la imaginación.. los publicistas!. La moral dice: ¡lo bello es racional! Y racionalmente hay que eliminar lo que opaque la imagen del país, o, lo que ponga en peligro la inversión extranjera. Sí. muerte a los indigentes, prostitutas y ladrones que muestren lo feo del país. Hasta el mas pobre no deja de ver la necesidad de la muerte en sus calles. Se normaliza así, tanto la imaginación y la necesidad. La moral entonces se fortalece cuando no se tiene que pensar en que me hace feliz normalizando la imaginación, pues todo ya esta ahí para mi. Y se siente todo tranquilo porque se matan a los malos vecinos, incluso al develamiento del terrorismo de estado.

Segundo acto: La pertenencia.

La forma de castigo para la gula, y la forma de ataque mas efectiva para el cuerpo, solía colocar al goloso y darle de comer hasta el tope de su fuerza, solo harina, se pensaba y con razón que el cuerpo no volvería a comer jamas. La harina sin ningún liquido aumenta su volumen en el estomago, pero la sensación de llenura era menos fuerte que las de defecar y vomitar. Pero, si somos lo que comemos, el ser está en la misma encrucijada, la moral en estos tiempos, no prohíbe, hastía; el ser con todos sus actos y potencias, son hastiados por la hiper abundancia, las imágenes de la imaginación, el placer del deseo, la potencia del hacer lo que se quiere, queda paralizada en la pura indigestión mental. Es aquí donde todo el poder de la moral se presenta, la moral te “aconseja” no comas más, no pienses más, no hagas más, nosotros lo haremos por ti, ¡pertenece! y no tendrás más imágenes, ni placeres que buscar, solo con estas te satisfarás. Toda tribu urbana, cultura urbana, iglesia, partido, nos da la mercancía para nuestro placer. Solo a cambio de pertenecer en determinado lugar señalado por la jerarquía.

Tercer acto: El deber ser alguien.

Busqué en la internet las características de un buen empleado, y accedí a una página sin mirar cual y la mejor respuesta era la siguiente1:
capacidad de diversificación, necesidad de dirigir, conservador-innovador, control emocional, dependencia del superior, apariencia, modales, reacción ante los retos, etc; Y no eran estos por lo demás, los mas indignantes, pero lo interesante es que cada uno iba seguido de una frase, que implicaba una forma de conjugación del verbo deber. Frecuente es el tema del deber en la moral, pero distinguiéndose de la edad media, la moral de hoy, es totalmente equiparable al ser, en la edad media la moral solo era ortopedia del cuerpo para alcanzar el ser, haciéndolo obedecer algo. Cuando la sociedad pide entonces ser alguien, pide ser obedecida en todos los ámbitos del ser. Entonces para ser, debes ser primero. Para ser madre, padre, amigo o pareja, debes ser, es decir no eres tus actos o pensamientos, sino los parámetros sociales que estas dispuesto a seguir. Por lo que si no eres fiel con tu novio, debes contárselo y sentir pena para seguir con él, o sino, mientes, mala. Así él té pegara, nunca te mintió. Las formas en las que la moral te permite ser alguien es obedeciendo.


Los tres actos se condensan para exponernos cómo la consecuencia del sufrimiento de cristo, es fácilmente traducible a actos generosos y desinteresados; La buena fé del acto caritativo, impone inversamente la dependencia del socorrido por el protector, La paciencia, la mansedumbre, la tolerancia, la calma, son efectos de la moral para provocar el dominio cohesivo, la normalización y la vida tranquila del rebaño. ¡El ojo de la tormenta!. Mas lo que se efectúa en el cuerpo es la obediencia teledirigida, la heteronomía. Todos iguales ante la voluntad ajena de cristo, su guía, su calma y protección.

La ética nos inquieta, si nos dejara tranquilos seria moral, ésta replica y tú ¿que dices?; la fuerza de la creatividad humana puede estar a tal punto tan poco institucionalizada que se le deja crecer sin poda, desarrolla extraordinarias capacidades. Pensemos que ocurrió cuando a Einstein y a Da vince los confundieron con niños con problemas de aprendizaje, un lustro sin influencia de la moral; Imaginario radical sin escenarios. Tres actos, tanto a la moral como a la ética, no le son justos en su descripción, pero sufrimos de falta de atención.

Primer acto: La de-construcción.

Sobre la ética el individuo se ve proyectado, él se presenta en el mundo como la convergencias de fuerza, atado a ellas, pero con la capacidad de tirar sobre sí y crear efectos en los demás seres. Entender este tejido nos da la capacidad de hacer inefectivas ciertas presiones, de la moral, claro. Cuando la cabeza y el cuerpo se hacen un enredo, las lineas de fuerzas hacia sí se inactivan, pero se producen mas conecciones de fuerza que contactan con cosas aleatoriamente; Ésta de-construcción multiplica las fuerzas, éticamente hablando, develando nítidamente el tejido social, haciendo al individuo producto de su ambiente social, pero con la fuerza transductiva, para poderlo cambiar todo.


Segundo acto: El performance.

La ética en esté fin de siglo aceptó negar, la objetividad, la verdad, lo bello y lo racional, como faro que direccionan las conductas humanas; No obstante, las diferentes alternativas de la modernidad capitalista, como lo fue el socialismo, se negó a aceptar la multiplicidad ética del individuo y termino tomando para sí todas las practicas del cristianismo de la edad media. El performance, como herramienta ética, es precisamente poderse construir en el espacio/tiempo de la realidad en las que se desenvuelve. Construir aquí no es acomodarse a cierto espacio/tiempo sino más bien colocar a prueba sus limites; en los actos más cotidianos son los que redireccionan la vida a cada instante: una mujer que golpea a su marido que le maltrataba, un joven que no se deja requisar de la policía, la secretaria que le da bofetadas a su jefe. En último termino, acto, figura, pensamiento o cualquier cosa que atente contra la cotidianidad. La ética como performance incomoda el flujo de la realidad, no por que lo cambie, sino porque lo redirecciona y ese nuevo curso que toma se llama, autonomía; normativizar la realidad es inducirla a mi ser ahí, rompiendo con la enajenación catártica del sistema.

Tercer acto: La individuación.

Éste concepto construido por G. Simondon traza las lineas de poder con las que se distribuyen las fuerzas en el medio, que a la larga le van a trasformar. Los tres niveles por los que se dispersan o se disponen todas las fuerzas del individuo, son el ser-en-el-mundo, el ser-con-los-otros y el ser-ahí. La configuración de fuerzas del ser-en-el-mundo se aplica a dado ambiente tecnológico, laboral, educativo, natural, donde entendidas su figuración, se procede a hacer el cortocircuito necesario que detenga la cotidianidad y trasgreda el orden; buscando una metaestabilidad armónica. El ser-con-los-otros es otro nivel con el que cuenta el individuo para ejercer las fuerzas con las que configura la realidad, estas son: el habla, los deseos, nuestros anhelos, etc, la felicidad; inducir la felicidad en los otros, o más bien, crear dispositivos que proliferen espacios donde no se imponga el peso del deber, es la potencia que anima la ética; Por último, el nivel del ser-ahí, la disposición ética de la fuerza propia, siendo la proyección del potenciamiento y las actuaciones, que reaccionan en cadena y que nos sensibilizan ante los sufrimientos y las felicidades del resto del mundo, para saber, que se estimula y que no. Éste deshacer la realidad fingida y de opresión, en el teatro de la insensibilidad y de la apatía, es el cuerpo sin órganos de la realidad, que cada uno de nosotros, gusanos esquizos, vamos carcomiendo. Equivalentes ante nuestros propios deseos, con la barriga llena de cuerpo sin órganos.


ALEXANDER RODRIGUEZ BOLIVAR

1html.rincondelvago.com/perfil-del-buen-empleado.html. 22 abril de 2010

martes, 6 de abril de 2010

SEXO NO HUMANO




SEXO NO HUMANO

Por Alexander Rodríguez Bolívar
Licenciado en Ciencias sociales. Gestor cultural.
Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Bogotá, Colombia.

El esquizo-análisis debe alcanzar el sexo no-humano.
... Toda introducción, aún indirecta de las cadenas de la forclusión, de la falta y del nombre del padre, me parece que recaen en el dominio de una representación antropomórfica del sexo. Entonces, en cuanto al asunto de la "indiferenciación sexual", soy poco sensible, ese no es un verdadero problema, lo es la existencia de n sexos, estadísticamente hay hombres y mujeres, esos son conjuntos molares. Al nivel molecular del esquizo-análisis o del inconsciente delirante, es imposible reconocer a un hombre o a una mujer, no en virtud de una bisexualidad, lo que no nos ayuda a salir de la representación antropomórfica, sino al nivel de otra cosa, a saber: a nivel de los n pequeños sexos, entonces, en ese momento es imposible reconocer a un hombre o a una mujer. En la representación antropomórfica hay hombres y mujeres, a nivel del sexo no humano, no hay hombre ni mujer. Ahora bien, para mi alegría, uno de los autores que pasa por ser uno de los más edípicos, ha sabido leer y pulverizar a edipo de una manera definitiva, ese es Proust. Hay un nivel de la sexualidad, las relaciones entre los n sexos son de tal naturaleza. Homosexualidad, heterosexualidad, hombre, mujer, ya no tienen sentido: son como palabras que se pueden emplear a un nivel pero no a otro nivel, a nivel del sexo no humano, no conoce ni nombre del padre, ni exclusión, ni castración, ni... etc. En estas regiones esas cosas no existen, eso ya no concierne al inconsciente, hace parte de las imágenes que se hace la conciencia del inconsciente. De hecho, bajo el nombre del padre, están Juana de Arco, el presidente Schreber, Mao, los nombres de la historia.”1


El género es un concepto que aparece en distintos campos del entendimiento, es el caso de la filosofía, la semántica, la biología etc, y entre todos figuran una imagen que modula la forma en la cual percibimos, damos sentido y entendemos nuestra realidad, ésta es la figura del padre, la que empaña la forma de conocer lo que nos guía en este texto, el sexo.


Si el padre es el eje y referente de la familia burguesa, fundamento de la familia medieval y ley de la familia romana, éste se nos representa no solo como el signo que designa un orden jerárquico que expresa las relaciones del poder, sino que señala un socius o una realidad social determinada y el sexo es una expresión directa de estos diagramas de fuerzas: ¿cómo proyectar otros sexos u otras realidades lejos de la sombra del padre?
La realidad que es expresada desde el falocentrismo, el antropocentrismo, el machismo, etc; han dejado espacios para que una serie de intensidades (la infancia, la mujer, el homosexual, la naturaleza...) que insistían en un lugar respetuoso en lo social. En las edades tempranas del hombre y saliendo de su etapa matriarcal, el hombre permea y se forja como directriz del socius, en todas las dimensiones culturales; este diagrama de fuerzas define en su devenir el estado de cosas en el mundo, su valoración y el sentido en determinada realidad social. Quedando tales intensidades subsumidas bajo clasificaciones impuestas por una realidad de directrices antropomorfas.


En ésta dirección, desde un punto de vista filosófico, el género es una figuración mental que sirve para clasificar una serie de cosas que comparten determinadas similitudes, éste junto a las clases y las especies taxonomizan la realidad, para darle a cada objeto un lugar en el mundo, por lo que cuando al género se le denomina “hombre” de éste se deducen los criterios de orden de la institución primaria familiar en primera medida, y de otros campos como la naturaleza, la cultura, la religión, etc.


Desde entonces el deseo no quedó fuera y cayó en tal forma de representación, imponiéndose entonces, la figura del hombre (antropocentrismo) como modelo de perfección natural, el goce de la relación sexual en el pene y mas aún el hombre como vehículo de tal placer (falocentrismo), y la modulación de las conductas de los seres del mundo con respecto a sí mismo (machismo) figurando negativamente a los miembros que componen la realidad social.
Pero los referentes que instituyen la realidad no pueden con la capacidad transformadora del deseo, pero a éste no se le deja a la deriva, pues los embates del deseo sobrepasan las determinaciones de las instituciones que reproducen la realidad, el sistema, el sentido de todas las cosas y su lugar en el mundo; es de esta forma que la mujer fue a dar al hogar, el niño a la escuela, cada uno modificado en razón al rol del padre. Ya que las ideas que referencian el deseo son el hombre y la mujer, tras esto las posibles sexualidades se enfocaron en el traspaso de una a otra de las casillas impuestas.
En este orden de ideas la homosexualidad y la transexualidad, son apenas los primeros pasos a una deconstrucción de niveles mayores y con impactos sin precedentes.
Pensar en un sexo mas allá de la sombra del padre, un sexo sinestésico sería una posibilidad de llevar a cabo una sexualidad que no tome lugar en la estructura definida del sexo. La sinestesia es la propiedad cerebral de la transposición en la adquisición de datos de los sentidos, es decir, al adquirir un estímulo auditivo el cerebro lo referencia como un estímulo óptico, uno táctil en un gustativo etc, transfigurando la realidad.


La genealogía del concepto sinestésia por azar o con sentido, deviene del concepto kinestesia que es la capacidad que tiene el cerebro para entenderse desde distintas posiciones o desde una variedad de ángulos, para que a través de la percepción del movimiento del cuerpo en el espacio figure la concepción propia de la corporeidad en la realidad. Así entender el cuerpo de una forma en particular en el espacio (kinestesia) y la transfiguración voluntaria de los datos perceptivos (sinestesia) da la oportunidad de pensar un sexo que transfigure los datos sensoriales que emiten los cuerpos en sensaciones dirigidas a crear efectos precisos en el ambiente.
El sexo ksinestésico no busca placer, ni satisfacer una necesidad, usa el lenguaje pero no depende de el, éste es un diagrama de fuerzas que proyecta el cuerpo, mas aún, éste emerge desde tres vectores: el pensamiento, la acción, y el ser, que son ejes en los que el cuerpo se puede desenvolver en un espacio, por lo que su dirección no es una satisfacción para si únicamente o en sí mismo, sino su placer es la composición de la realidad.
El sexo ksinestésico enlaza elementos del pensamiento que en su mayoría son adquiridos desde la realidad (placeres, cosas o momentos), que son tanto procesos mentales como operaciones de precepción o percepción que develan la realidad, sus dinámicas y cómo éstas afectan al sí mismo.


El vector de pensamiento que compone un posible sexo ksinestésico, emerge desde la convergencia de sus propiedades como la memoria, el aprendizaje, la argumentación, la comprensión y la interpretación, entre otras, que le sirven como operaciones para poder relacionar los elementos de la realidad y su incidencia en el sí mismo, con el fin de darse facultades o herramientas con las que pueda percibir la realidad y desenvolverse en ella, y en su caso particular valorar placeres en diferentes medidas y bajo variados marcos de referencia, en la búsqueda del crecimiento de su ser-ahí.
El actuar, segundo vector de composición, se proyecta desde el sexo ksinestésico para concebir los procesos de individuación desde los cuales devenimos y por lo que somos algo en el mundo, para saber donde podemos accionar las transformaciones de nuestro entorno. Pensar es poder exponer los procesos de los que devengo, actuar es tener la capacidad de saber las potencias con las que cuenta mi cuerpo y las formas por las que puedo intervenir la realidad. El actuar expone la variedad de procesos culturales que nos hacen, igual nos permite ver al sistema con todas sus dinámicas y las formas en que podemos proceder para transformarle: interacción que es principio y fin de la sexualidad.


Por último, el ser desde un punto de vista de un sexo ksinestésico se basa en darle al cuerpo un sentido propio, es decir, definir que niveles de realidad quiero estimular para generar sobre sí mismo las transfiguraciones necesarias para una figuración de un devenir sexual diferente.
Lo que se quiere expresar es que un sexo más allá de lo humano implica darse elementos de seducción autónomos, que intensifiquen en otros cuerpos estímulos no pensados, no formateados por el establecimiento; Del mismo modo que las relaciones sexuales pesen más en aparatos anudados de mentes-cuerpos, palabras-cuerpos, insinuaciones-acciones, fluidos-imágenes, no solo en el acople de genitales, en consecuencia que sobrepasen el significante de los órganos; Lo que se espera de un sexo ksinestesico es que implique también actos no solo con otro humano sino también con el ambiente, con las cosas vivas que nos reclaman atención, no solo fornicar en las calles, en los parques, o fuera de la casa-institución, sino estimular atracción y seducción por la creación de relaciones vitales: el placer que la vida nos puede proporcionar con y mas allá de la genitalidad.


La intención directa es seducir figurando procesos, con actos que nos lleven con otros cuerpos-mentes a la creación de realidades alternas, no a gran escala necesariamente, sino en particularidades micro-políticas, afinidades, persuasiones, incitaciones, atracciones, tentaciones, provocaciones y excitaciones, que al calor de los cuerpos, de las conversaciones, del trato con los demás, con la naturaleza y el ambiente, construyan seres con sentidos existenciales y sistemas económico-políticos alternos, que produzcan realidades alternativas.

1DELEUZE / ANTI OEDIPE ET MILLE PLATEAUX Cours Vincennes - 25/01/1972. http://www.webdeleuze.com/php/texte.php?cle=126&groupe=Anti%20Oedipe%20et%20Mille%20Plateaux&langue=3